{"id":2477,"date":"2026-08-15T13:47:03","date_gmt":"2026-08-15T13:47:03","guid":{"rendered":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/oraciones-de-santa-teresita\/oracion-21-si-yo-fuese-la-reina-del-cielo\/"},"modified":"2026-08-15T14:55:07","modified_gmt":"2026-08-15T14:55:07","slug":"oracion-21-si-yo-fuese-la-reina-del-cielo","status":"publish","type":"ldr_oracion_st","link":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/oraciones-de-santa-teresita\/oracion-21-si-yo-fuese-la-reina-del-cielo\/","title":{"rendered":"Si yo fuese la Reina del cielo"},"content":{"rendered":"<p>\u00abSi yo fuese la Reina del cielo\u00bb<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1\u00a1Mar\u00eda, si yo fuese la Reina del cielo y t\u00fa fueras Teresa, quisiera ser Teresa para que tu fueses la Reina del cielo&#8230;!!!<\/p>\n<p>8 de septiembre de 1897.<\/p>\n<p>NOTAS A LA INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>1 Ms C 6r\u00ba. Cf Ms A 84r\u00ba; MS C 3r\u00ba, 9v\u00ba, 16r\u00ba, 34r\u00ba\/v\u00ba, 35r\u00ba. volver<\/p>\n<p>2 Ms A 44v\u00ba, citando el Salmo 18,5. volver<\/p>\n<p>3 Entre estos actos pat\u00e9ticos de fe que Teresa hizo durante su prueba, hay que recordar el Credo que escribi\u00f3 con su propia sangre (AJ\/PA p. 151) y la inscripci\u00f3n grabada en su \u00faltima celda: \u00abJes\u00fas es mi \u00fanico amor\u00bb. volver<\/p>\n<p>4 C\u00e1ntico Espiritual, canci\u00f3n 36. volver<\/p>\n<p>5 P 12,3.5. volver<\/p>\n<p>6 Cta 220. Tambi\u00e9n al P. Roulland le hab\u00eda pedido que rezase esa misma oraci\u00f3n (Cta 189, LC 166, 171, 175 y Cta 201). En Cta 221 (19\/3\/1897) modifica la f\u00f3rmula. volver<\/p>\n<p>7 VTV, nn. 41, 42, 43. volver<\/p>\n<p>8 9\/9\/1890, fecha de la composici\u00f3n de Or 2. volver<\/p>\n<p>9 Mss II, p. 53. volver<\/p>\n<p>10 Introduction \u00e0 la spiritualit\u00e9 de Sainte Th\u00e9r\u00e8se de l&#8217;Enfant-J\u00e9sus, Vrin, 1948, 2\u00aa edici\u00f3n, p. 184. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 1 &#8211; Querida Virgen Sant\u00edsima<\/p>\n<p>Documento: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: junio (?) 1894. &#8211; Publicaci\u00f3n: Pri\u00e8res (1988).<\/p>\n<p>Dos l\u00edneas a tinta, de la mano de Teresa, a continuaci\u00f3n de una poes\u00eda copiada por sor In\u00e9s de Jes\u00fas para el 21 de junio, fiesta de la madre Mar\u00eda de Gonzaga, despu\u00e9s de la primera comuni\u00f3n de Teresa (8 de mayo de 1884, a la que hace alusi\u00f3n). Ser\u00eda, pues, en torno al 21 de junio cuando Teresa (de once a\u00f1os) escribi\u00f3 esta plegaria. La caligraf\u00eda es sin duda alguna la de 1884.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sufrimiento \u00abatormentaba\u00bb en esas fechas a la ni\u00f1a Teresa que justificase este grito dirigido a Mar\u00eda? El primer Manuscrito puede ofrecernos la respuesta: \u00ab&#8230; la Sant\u00edsima Virgen permiti\u00f3 este tormento para bien de mi alma\u00bb (Ms A 31r\u00ba). Recordemos los hechos: el 13 de mayo de 1883, Teresa se cura de una enfermedad nerviosa gracias a la sonrisa de la Sant\u00edsima Virgen. En un primer momento quiere guardar el secreto. Pero Mar\u00eda, su hermana mayor, lo descubre y se lo cuenta a las carmelitas. La ni\u00f1a empieza a dudar y cree \u00abhaber mentido\u00bb. Le han robado su \u00abfelicidad\u00bb. Ya no siente m\u00e1s que \u00abhumillaci\u00f3n\u00bb y un \u00abprofundo horror\u00bb (ibid.). Su sufrimiento dura, pues, desde hace un a\u00f1o cuando Teresa conjura aqu\u00ed a la Virgen que la libre de \u00e9l. Y, en efecto, disfrutar\u00e1 de un per\u00edodo de calma \u00abdurante casi un a\u00f1o\u00bb, 1884-1885 (cf Ms A 32v\u00ba). Pero la liberaci\u00f3n definitiva no tendr\u00e1 lugar hasta el 4 de noviembre de 1887, en Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias; ese d\u00eda, \u00abla Sant\u00edsima Virgen me hizo sentir que hab\u00eda sido realmente ella quien me hab\u00eda sonre\u00eddo\u00bb (Ms A 56v\u00ba). \u00abQuerida Virgen Sant\u00edsima\u00bb: Teresa volver\u00e1 a lanzar esa misma exclamaci\u00f3n en su lecho de muerte (CA 30.9.6). volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 2 &#8211; Billete de su profesi\u00f3n<\/p>\n<p>Documento: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: para el 8 de noviembre de 1890. &#8211; Publicaci\u00f3n: HA 98, pp. 127s (retocada) y Manuscrits autobiographiques, 1957.<\/p>\n<p>Sobre las disposiciones interiores de Teresa en el momento de su profesi\u00f3n, cf Ms A 75r\u00ba\/77v\u00ba y las que cartas que escribi\u00f3 durante los ejercicios espirituales de diez d\u00edas previos a la misma (Cta 110-117). Al escribir este billete, Teresa hace suya una tradici\u00f3n del Carmelo. Era costumbre en aquel tiempo que la novicia en la toma de h\u00e1bito -o la profesa el d\u00eda de su profesi\u00f3n- llevase sobre su pecho un billete de esa \u00edndole, en el que ped\u00eda para s\u00ed y para sus amigos las gracias que deseaba alcanzar. Una tradici\u00f3n aseguraba que todas las peticiones que se hac\u00edan en el momento de la postraci\u00f3n solemne, con los brazos en cruz, sobre la alfombra de buriel, ser\u00edan escuchadas. volver<\/p>\n<p>1 La profesi\u00f3n consagra a Teresa como \u00abesposa\u00bb de Jes\u00fas. Este tema recurre a menudo bajo su pluma, especialmente en la correspondencia con Celina. volver<\/p>\n<p>2 Una larga tradici\u00f3n espiritual ve en la profesi\u00f3n religiosa un \u00absegundo bautismo\u00bb, que devuelve al alma su \u00abvestidura de inocencia\u00bb (Or 5); cf Cta 114 y Ms a 70 r\u00ba. volver<\/p>\n<p>3 Eco, sin duda, de la Imitaci\u00f3n de Cristo, pero tambi\u00e9n de san Juan de la Cruz de quien Teresa se fue impregnando a lo largo de todo el a\u00f1o 1890 (cf Ms A 83r\u00ba). volver<\/p>\n<p>4 Bajo un vocabulario muy sencillo, Teresa pide en realidad la \u00abtransformaci\u00f3n de amor\u00bb por la que el Amado y el alma \u00abel uno da posesi\u00f3n de s\u00ed al otro y cada uno se deja y trueca por el otro\u00bb (C\u00e1ntico Espiritual, B, canc. 12, 7). volver<\/p>\n<p>5 Uno de los profundos deseos de Teresa desde su misma infancia; cf Ms B 3r\u00ba. En 1896 afirmar\u00e1 que esos \u00abdeseos de martirio no son nada\u00bb (Cta 197). Sin embargo, sufrir\u00e1 el \u00abmartirio del cuerpo\u00bb por la enfermedad, y el \u00abmartirio del coraz\u00f3n\u00bb de m\u00faltiples maneras (cf Cta 167 y 213). volver<\/p>\n<p>6 La constante aspiraci\u00f3n de Teresa; cf Cta 95, 103, 176; Ms A 71r\u00ba; P 15,7; etc. volver<\/p>\n<p>7 Uno de s\u00edmbolos preferidos de Teresa desde marzo de 1888; cf Cta 45 y 111. Pero despu\u00e9s de su profesi\u00f3n s\u00f3lo volver\u00e1 a aparecer en junio de 1897 (Ms C 2v\u00ba). volver<\/p>\n<p>8 Ya en su toma de h\u00e1bito expresaba Teresa este mismo deseo (Cta 74). En el examen can\u00f3nico, el 2 de septiembre de 1890, insiste en la orientaci\u00f3n apost\u00f3lica de su vocaci\u00f3n: \u00absalvar almas\u00bb (Ms A 69v\u00ba). Y hasta en la enfermer\u00eda conservar\u00e1 Teresa el preocupaci\u00f3n por las \u00abalmas del purgatorio\u00bb; CA 18.5.2; 6.8.4; 11.9.5, etc. En fecha desconocida, hab\u00eda hecho el \u00abacto heroico\u00bb (o renuncia a sus m\u00e9ritos) en favor de esas almas (cf PA, pp. 178 y 286s). volver<\/p>\n<p>9 Ser la alegr\u00eda de Jes\u00fas, agradarle, hacerle feliz, consolarle: \u00e9se es el \u00faltimo resorte de toda la existencia de Teresa. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 3 &#8211; Miradas de amor a Jes\u00fas<\/p>\n<p>Doc.: CE II, 181 r\u00ba\/v\u00ba. &#8211; Fecha: julio (?) de 1893. &#8211; Compuesta para: s\u00ed misma y para sor Marta de Jes\u00fas. &#8211; Publ.: HA 14, p. 267 (retocada); HA 53, p. 256.<\/p>\n<p>Teresa compuso esta oraci\u00f3n, probablemente en julio de 1893, para sor Marta de Jes\u00fas y para s\u00ed misma. Hab\u00edan hecho la profesi\u00f3n en septiembre de 1890 y continuaban el noviciado bajo la direcci\u00f3n de la madre Mar\u00eda de Gonzaga. En el Carmelo, con el fin de conservar el esp\u00edritu de soledad, incluso durante las comidas en comunidad, se recomendaba a las carmelitas que tuvieran siempre los ojos bajos. Teresa se somete a esta pr\u00e1ctica asc\u00e9tica: ella vive en presencia de una persona, Jes\u00fas; por amor a \u00e9l no desperdiciar\u00e1 \u00abni una sola mirada\u00bb (cf Ms B 4r\u00ba). As\u00ed se explica su exigencia sobre este punto, y no s\u00f3lo respecto a sor Marta sino respecto a todas las novicias. volver<\/p>\n<p>1 Lucas s\u00f3lo habla del silencio de Jes\u00fas, pero para Teresa Cristo en la Pasi\u00f3n se identifica con la Santa Faz, con los \u00abojos bajos\u00bb (Cta 110, Cta 87; CA 5.8.7). volver<\/p>\n<p>2 El tema de la \u00abmirada de amor\u00bb es eminentemente teresiano, y probablemente lo tom\u00f3 de san Juan de la Cruz. Esta mirada rec\u00edproca entre Jes\u00fas y el alma \u00abesposa\u00bb es para Teresa como el s\u00edmbolo de la vida contemplativa. volver<\/p>\n<p>3 A Teresa le repugna por temperamento eso de \u00abllevar las cuentas\u00bb. Si en julio de 1893 coge un \u00abrosario de pr\u00e1cticas\u00bb, lo hace \u00abpor caridad\u00bb con sor Marta (Cta 144); y reconoce que, en esa \u00e9poca, esa ascesis le es \u00abde gran utilidad\u00bb. volver<\/p>\n<p>4 \u00ab&#8230; nuestros fallos\u00bb: el rasgo genial de esta oraci\u00f3n de apariencia tan modesta, y ah\u00ed est\u00e1 una vez m\u00e1s el secreto de esa inversi\u00f3n teresiana que dinamizar\u00e1 el \u00abcaminito\u00bb. Cf Pri\u00e8res, p. 66. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 4 &#8211; Homenaje a la Sant\u00edsima Trinidad<\/p>\n<p>Doc.: CE II, 180v\u00ba\/181r\u00ba. &#8211; Fecha: febrero de 1894. &#8211; Compuesta para: s\u00ed misma y sor Marta de Jes\u00fas. &#8211; Publ.: HA 53, p. 255s.<\/p>\n<p>Para situar esta oraci\u00f3n de reparaci\u00f3n, es importante encuadrarla en la gran corriente reparadora que se desarroll\u00f3 en el siglo XIX, todav\u00eda bajo la fuerte impresi\u00f3n de las violencias antirreligiosas de la Revoluci\u00f3n francesa. Y lo primero que tenemos que decir es que este texto, aparte su dedicatoria a la Sant\u00edsima Trinidad, no tiene nada en com\u00fan con las f\u00f3rmulas que corr\u00edan entre manos en aquella \u00e9poca. En 1885, Teresa adolescente se afili\u00f3 a la Archicofrad\u00eda Reparadora de Saint-Dizier (1847) y a la Cofrad\u00eda de la Santa Faz de Tours (1876). Es conocido el importante papel que jugaron M. Dupont, \u00abel santo hombre de Tours\u00bb, y sor Mar\u00eda de San Pedro en la difusi\u00f3n y el desarrollo del movimiento reparador. Las apariciones de la Salette (19 de septiembre de 1846) vendr\u00edan a fortalecer todav\u00eda m\u00e1s ese movimiento. Teresa conoci\u00f3 sin duda el Association de pri\u00e8res contre la blasph\u00e8me, les imprecations et la profanation des jours de dimenche et de f\u00eate. Estas corrientes de piedad, muchas veces explotadas sin discreci\u00f3n con un trasfondo apocal\u00edptico, propiciaron la multiplicaci\u00f3n de \u00abv\u00edctimas de la justicia de Dios\u00bb (Ms A 84r\u00ba). Cf Or 6. volver<\/p>\n<p>1 En dos semanas, el \u00abN\u00famero total de melod\u00edas cantadas por los p\u00e1jaros\u00bb (es decir, los sacrificios de Teresa y de Marta anotados en una hoja) es de 208; esa misma cuenta para los \u00abinstrumentos musicales\u00bb, las \u00abpiedras preciosas\u00bb y \u00abel perfume de las flores\u00bb. volver<\/p>\n<p>2 Probable alusi\u00f3n al trabajo en domingo, profanaci\u00f3n deplorada por la Virgen de la Salette. volver<\/p>\n<p>3 Cf Cta 261, donde las \u00abindelicadezas\u00bb son la manera de actuar de los \u00abamigos\u00bb de Jes\u00fas; las \u00abalmas sacerdotales y religiosas\u00bb son una de las grandes preocupaciones en la oraci\u00f3n de Teresa; cf Ms A 69v\u00ba. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 5 &#8211; Flores M\u00edsticas<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: para el 20 de noviembre de 1894. &#8211; Compuesta para: sor Mar\u00eda Magdalena. &#8211; Publ.: Pri\u00e8res (1988).<\/p>\n<p>En el cuaderno (de 10\/8&#8217;3 cms.), conservado en un sobre, la madre In\u00e9s escribi\u00f3: \u00abCuadernillo escrito por sor Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas para preparar a sor mar\u00eda Magdalena para la profesi\u00f3n\u00bb. Mar\u00eda Magdalena, primera profesa de la madre In\u00e9s y muy apegada a ella, huye de Teresa, que es muy perspicaz para con ella. Obligada a usar una gran discreci\u00f3n con una compa\u00f1era tan desconfiada, Teresa le propone un florilegio de oraciones de lo m\u00e1s modesto. En \u00e9l sigue exactamente el esquema que en 1884 prepar\u00f3 sor In\u00e9s para la primera comuni\u00f3n de Teresa. Se\u00f1alemos por \u00faltimo que en 1910 sor Mar\u00eda Magdalena ten\u00eda a\u00fan \u00abeste cuadernito en su celda\u00bb (PA, p. 591). volver<\/p>\n<p>1 Adjetivo raro en Teresa: Ms A 79r\u00ba; P 36,7; y aqu\u00ed. volver<\/p>\n<p>2 Algunas llevan el sello de Teresa, pero el conjunto es convencional. volver<\/p>\n<p>3 Cf \u00abUna carmelita que no fuese ap\u00f3stol dejar\u00eda de ser hija de la ser\u00e1fica santa Teresa\u00bb (Cta 198). volver<\/p>\n<p>4 Delicada alusi\u00f3n a la condici\u00f3n de hermana conversa de Mar\u00eda Magdalena. volver<\/p>\n<p>5 Seg\u00fan una tradici\u00f3n oral, transmitida por sor Genoveva, durante la elevaci\u00f3n de la hostia en la Misa, Teresa dec\u00eda y hac\u00eda decir a las novicias: \u00abPadre santo, mira el Rostro de Jes\u00fas y convierte en elegidos a todos los pecadores\u00bb. Sabemos tambi\u00e9n que, en la elevaci\u00f3n del c\u00e1liz, Teresa dec\u00eda: \u00abSangre divina de Jes\u00fas, riega nuestra tierra y haz que germinen los elegidos\u00bb, inspir\u00e1ndose para esto en sor Mar\u00eda de San Pedro. volver<\/p>\n<p>6 La misma expresi\u00f3n en Ms A 25r\u00ba, para la primera comuni\u00f3n de Celina. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 6 &#8211; Acto de Ofrenda al Amor Misericordioso<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: 9 de junio de 1895. &#8211; Publ.: HA 98, pp. 257-259.<\/p>\n<p>En los Archivos del Carmelo de Lisieux existe una primera versi\u00f3n de esta Acto de Ofrenda, escrito por mano de Teresa los d\u00edas 9-11 de junio de 1895. Este texto ha sido reproducido en facs\u00edmil en las \u00abPi\u00e8ces jointes\u00bb de la edici\u00f3n fotocopiada de los Manuscritos autobiogr\u00e1ficos, 1956. En ella hay algunas ligeras divergencias con la versi\u00f3n definitiva, que es la que ofrecemos aqu\u00ed. Esta fue redactada por Teresa para la madre In\u00e9s a finales de 1896 o principios de 1897, y luego fue ampliamente difundida y aprobada por la Iglesia. Para un estudio detallado de los documentos, ver Pri\u00e8res 1988, pp. 77s.<\/p>\n<p>En cuanto a lo esencial, la ofrenda de Teresa fue escrita sin seguir ninguna f\u00f3rmula, con pocas palabras, durante la misa del 9 de junio de 1895, fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad. Pero ya desde el principio Teresa piensa en comunicar esta consagraci\u00f3n, y antes que a nadie a su hermana Celina. De ah\u00ed la necesidad de un texto escrito, que pudiera adem\u00e1s ser sometido a la aprobaci\u00f3n de los superiores. Escuchemos el testimonio de sor Genoveva: \u00abAl salir de esta Misa, me arrastr\u00f3 tras de s\u00ed en busca de nuestra Madre. Parec\u00eda estar como fuera de s\u00ed, y no me hablaba. Por fin encontramos a nuestra Madre [In\u00e9s de Jes\u00fas] y le pidi\u00f3 permiso para ofrecerse conmigo como v\u00edctima al Amor misericordioso. Le dio una breve explicaci\u00f3n. Nuestra Madre ten\u00eda prisa, no pareci\u00f3 comprender demasiado bien de lo que se trataba, y dio permiso para todo, tanta confianza ten\u00eda en la discreci\u00f3n de sor Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas\u00bb (PO, p. 281). El martes 11 de junio, las dos hermanas se vuelven a encontrar, de rodillas ante la estatua de la Virgen de la Sonrisa para ofrecerse \u00ablas dos juntas\u00bb.<\/p>\n<p>A finales de 1895, Teresa vuelve a hablar, en el Manuscrito A (84r\u00ba\/v\u00ba) sobre la iluminaci\u00f3n del 9 de junio: \u00abPensaba, escribe, en las almas que se ofrecen como v\u00edctimas a la justicia de Dios a fin de desviar y atraer sobre s\u00ed mismas los castigos reservados a los culpables\u00bb (84 r\u00ba). Podr\u00edamos preguntarnos si, el 9 de junio de 1895, Teresa no piensa m\u00e1s en concreto en sor Mar\u00eda de Jes\u00fas, carmelita de Lu\u00e7on, cuya circular acaba de llegar a Lisieux precisamente el 8 de junio. Esta hermana \u00abse ofreci\u00f3 muchas veces como v\u00edctima a la justicia divina\u00bb, dec\u00eda la circular. Su agon\u00eda, el Viernes Santo de 1885, fue terrible. La moribunda dejaba escapar este grito de angustia: \u00abSufro los rigores de la justicia divina&#8230; \u00a1la justicia divina&#8230;! \u00a1la justicia divina&#8230;!\u00bb Y tambi\u00e9n: \u00abNo tengo suficientes m\u00e9ritos, y tengo que adquirirlos\u00bb. El relato es realmente impresionante, y pudo muy bien impresionar a las oyentes (cf Pri\u00e8res, p. 84). volver<\/p>\n<p>1 A prop\u00f3sito de este t\u00edtulo de Teresa, haremos tres observaciones: La palabra \u00abofrenda\u00bb figura en la agenda de sus fechas importantes: \u00abOfrenda de m\u00ed misma al Amor\u00bb (Ms A 86r\u00ba); en la enfermer\u00eda: \u00abmi ofrenda al Amor\u00bb (CA 29.7.9); mi ofrenda\u00bb (8.8.2). &#8211; La palabra \u00abholocausto\u00bb significa \u00abtotalmente consumido por el fuego\u00bb. En el Antiguo Testamento, la v\u00edctima de holocausto ofrecida en sacrificio era quemada totalmente en honor de Dios. Cf Ex 29. &#8211; Y finalmente, la expresi\u00f3n \u00abAmor misericordioso\u00bb aparece aqu\u00ed por primera vez como tal en los Escritos. volver<\/p>\n<p>2 Esta f\u00f3rmula se repite con frecuencia en las cartas. Por ejemplo, en febrero de 1897 Teresa escribir\u00e1: \u00abEn el cielo desear\u00e9 lo mismo que deseo ahora en la tierra: amar a Jes\u00fas y hacerle amar\u00bb (Cta 220). volver<\/p>\n<p>3 Nos encontramos aqu\u00ed con la din\u00e1mica fundamental del \u00abcaminito\u00bb: deseo incoercible, constataci\u00f3n de imposibilidad, resurgir de la esperanza; comp\u00e1rese con Ms A 32r\u00ba y Ms C 2v\u00ba. volver<\/p>\n<p>4 Despu\u00e9s de haber invocado a la Trinidad, Teresa se dirige ahora al Padre; m\u00e1s adelante le hablar\u00e1 a Jes\u00fas (\u00abla sagrada comuni\u00f3n, el cetro de la Cruz\u00bb). volver<\/p>\n<p>5 \u00abY en su Coraz\u00f3n abrasado de amor\u00bb: estas palabras faltaban en la primera redacci\u00f3n y fueron a\u00f1adidas a petici\u00f3n sor Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n (al igual que, m\u00e1s adelante, la expresi\u00f3n \u00abconsolar a tu Sagrado Coraz\u00f3n\u00bb). En realidad, ese 9 de junio, Teresa tiene los ojos muy puestos en el \u00abCoraz\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Oh Dios m\u00edo!, tu amor despreciado \u00bftendr\u00e1 que quedarse encerrado en tu coraz\u00f3n?\u00bb (Ms A 84r\u00ba). volver<\/p>\n<p>6 El Acto de Ofrenda ser\u00e1 le\u00eddo a los pies de la estatua de Mar\u00eda, gesto \u00e9ste que expresa una realidad constante en la vida de Teresa que lo ofrece todo a Dios por las manos de Mar\u00eda. volver<\/p>\n<p>7 Sobre esta cita de san Juan de la Cruz, v\u00e9ase Ms C 31r\u00ba, n. 150. volver<\/p>\n<p>8 Seg\u00fan el deseo de Teresa, la madre In\u00e9s hizo revisar por un te\u00f3logo el texto del Acto de Ofrenda, ya en 1895. Despu\u00e9s de examinarlo, el P. Armando Lemmonier lo someti\u00f3 al juicio de su superior (y hom\u00f3nimo), quien hizo cambiar la expresi\u00f3n \u00abdeseos infinitos\u00bb por \u00abdeseos inmensos\u00bb. Teresa obedeci\u00f3, aunque ya hab\u00eda hablado de \u00abdeseos infinitos\u00bb en Cta 107 y RP 2; v\u00e9ase tambi\u00e9n la petici\u00f3n de un \u00abamor infinito\u00bb en Or 2. Teol\u00f3gicamente, Teresa ten\u00eda raz\u00f3n: ella no reduce a Dios a la medida del hombre (ni a su pecado ni a sus deseos), sino que ajusta al hombre a la medida de Dios, abri\u00e9ndolo al infinito (cf Tom\u00e1s de Aquino y Catalina de Sena). volver<\/p>\n<p>9 Por m\u00e1s que la madre In\u00e9s de Jes\u00fas y sor Mar\u00eda de la Trinidad hayan visto en esta expresi\u00f3n la petici\u00f3n de un milagro (la conservaci\u00f3n de la presencia real en Teresa bajo la forma de las sagradas especies), parece que la perspectiva de Teresa era muy otra. Lo que pide en realidad que tome \u00abposesi\u00f3n\u00bb de ella Aquel que si transforma el pan en su Cuerpo lo hace \u00fanicamente para transformar en S\u00ed mismo al que comulga. Cf Pri\u00e8res, pp. 95s. volver<\/p>\n<p>10 Comp\u00e1rese con el relato de la primera comuni\u00f3n (Ms A 35r\u00ba). volver<\/p>\n<p>11 Teresa pudo leer esta idea en varios pasajes del C\u00e1ntico Espiritual, por ejemplo: \u00abel mirar de Dios aqu\u00ed es amar\u00bb (C\u00e1ntico Espiritual, B, canc. 32,3); ver tambi\u00e9n, del mismo san Juan de la Cruz, Glosa a lo divino). volver<\/p>\n<p>12 La acci\u00f3n de gracias por toda su vida pasada es tambi\u00e9n el hilo conductor de todo el Ms A. En la primavera de 1895, Teresa da gracias \u00aben especial\u00bb por la \u00abinexpresable gracia \/ de haber sufrido\u00bb (PN 16,1). No pide que se repita, pero tampoco lo reh\u00fasa. Sobre las reacciones de sor Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n y de sor Genoveva, cf Pri\u00e8res, p. 99. volver<\/p>\n<p>13 Teresa, santa del momento presente y de la pobreza espiritual, no hace reservas de ninguna clase: ni deudas que expiar en el purgatorio, ni m\u00e9ritos para hacer valer como derecho a recompensa. Teresa no niega que tenga m\u00e9ritos (Ms C 33r\u00ba\/v\u00ba), pero se niega a atesorar. Y, sobre todo, de lo que se trata aqu\u00ed, lo mismo que en toda la ofrenda, es menos de dar que de recibir gratuitamente. volver<\/p>\n<p>14 Cf la m\u00e1xima de san Juan de la Cruz citada por Teresa en Cta 188: \u00abA la tarde te examinar\u00e1n en el amor\u00bb. volver<\/p>\n<p>15 Teresa, pues, se distancia incluso de santa Teresa de Avila, que escrib\u00eda: \u00abCueste lo que costare, Se\u00f1or, no quer\u00e1is que vaya delante de Vos tan vac\u00edas las manos, pues conforme a las obras se ha de dar el premio\u00bb (Vida, 21,5). Cf CONRAD DE MEESTER, Las manos vac\u00edas. El mensaje de Teresa de Lisieux. Burgos, Monte Carmelo, 1977. volver<\/p>\n<p>16 Es \u00e9sta una de las f\u00f3rmulas estereotipadas con que terminaban muchas de las circulares de las carmelitas en aquella \u00e9poca. volver<\/p>\n<p>17 Desde 1923, la Iglesia ha aplicado indulgencias a la recitaci\u00f3n de esta \u00faltima parte del Acto de Ofrenda, para animar a los fieles a hacerlo suyo. volver<\/p>\n<p>18 En la enfermer\u00eda, Teresa subrayar\u00e1 la repercusi\u00f3n de su ofrenda hasta en su actos m\u00e1s sencillos: \u00abTodo lo que hago, los gestos, las miradas, todo, desde mi ofrenda, lo hago por amor\u00bb (CA 8.8.2). volver<\/p>\n<p>19 Es \u00e9ste uno de los deseos m\u00e1s constantes en Teresa desde su juventud religiosa; y los repite hasta unas veinticinco veces en sus escritos (cf las referencias en Pri\u00e8res, p. 101). volver<\/p>\n<p>20 Cf P 10,14 y 15. De la \u00abmuerte de amor\u00bb habla en muchas ocasiones san Juan de la Cruz, de quien se ha impregnado Teresa. Cf CA 27.7.5 y 31.8.9. volver<\/p>\n<p>21 Alusi\u00f3n probable al purgatorio. Cf Ms A 84v\u00ba. volver<\/p>\n<p>22 Teresa ha encontrado con frecuencia esta expresi\u00f3n nupcial del \u00ababrazo\u00bb en el C\u00e1ntico Espiritual a prop\u00f3sito del matrimonio espiritual del alma con Dios. volver<\/p>\n<p>23 Cf CA 27.7.9. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 7 &#8211; Oraci\u00f3n a Jes\u00fas en el Sagrario<\/p>\n<p>Doc.: CE II, 180r\u00ba\/v\u00ba. &#8211; Fecha: 16 de julio de 1895. &#8211; Compuesta para: sor Marta. &#8211; Publ.: HA 53, p. 261.<\/p>\n<p>Esta oraci\u00f3n fue compuesta para sor Marta, a petici\u00f3n suya, para sus treinta a\u00f1os. Como es hermana conversa, su jornada se termina con una visita al Sant\u00edsimo durante el silencio nocturno que manda la Regla. En esa visita sor Marta hace el examen de conciencia, una pr\u00e1ctica con frecuencia poco agradable, sobre todo para un temperamento proclive a la tristeza y al desaliento (Or 7 y 20). volver<\/p>\n<p>1 En los escritos de Teresa no encontramos, hablando con propiedad, un m\u00e9todo de oraci\u00f3n. Estas l\u00edneas son preciosas en extremo, pues precisan la actitud que se ha de guardar fuera de la oraci\u00f3n: uni\u00f3n a Dios durante el d\u00eda, caridad fraterna, renuncia habitual. volver<\/p>\n<p>2 Esta es la \u00fanica vez que utiliza esta palabra. Considerar a Jes\u00fas como el \u00fanico \u00abReparador\u00bb del hombre es algo que entronca con la m\u00e1s antigua tradici\u00f3n patr\u00edstica y mon\u00e1stica. volver<\/p>\n<p>3 Palabra muy rara en Teresa (Ms A 33r\u00ba y 48r\u00ba), aunque esa realidad la vivi\u00f3 de continuo. volver<\/p>\n<p>4Todo este final y no pocas pinceladas de esta oraci\u00f3n han de compararse con la poes\u00eda Al Sagrado Coraz\u00f3n (P 14), que es probablemente de junio de 1895. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 8 &#8211; Oraci\u00f3n para el Abate Belli\u00e8re<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha.: entre el 17 y el 21 de octubre de 1895. &#8211; Compuesto para: Mauricio Belli\u00e8re, seminarista. &#8211; Publ.: HA 53, pp. s.<\/p>\n<p>Teresa compuso esta oraci\u00f3n de manera espont\u00e1nea, dedic\u00e1ndosela a su nuevo hermano espiritual, que le hab\u00eda encomendado la madre In\u00e9s en octubre de 1895 (cf Ms C 31v\u00ba s). Esta adjunt\u00f3 la oraci\u00f3n de Teresa a su respuesta afirmativa al seminarista. volver<\/p>\n<p>1 El subrayado de \u00abtodas\u00bb responde a la petici\u00f3n del seminarista. Para entender adecuadamente el sentido de esta ofrenda exclusiva, v\u00e9ase el relato de Teresa, Ms C 33v\u00ba. volver<\/p>\n<p>2 Esta es la oraci\u00f3n que Teresa pedir\u00e1 a su hermano que haga por ella, cf Cta 220. volver<\/p>\n<p>3 Los del cuartel sobre todo, cuando las \u00abhuellas de una vida ligera\u00bb a\u00fan no se han borrado de la mente del joven, como acaba de escribirlo. volver<\/p>\n<p>4 Una devoci\u00f3n predilecta de M. Belli\u00e8re, que a\u00f1ade tras su firma: \u00abGuardia de Honor del Sagrado Coraz\u00f3n\u00bb. volver<\/p>\n<p>5 Reminiscencia de la oraci\u00f3n de Teresa Durnerin, cf Cta 101 y RP 2, nota 25. volver<\/p>\n<p>6 Reminiscencia de la Salve Regina. volver<\/p>\n<p>Notas a la Oraci\u00f3n 9 &#8211; Oraci\u00f3n de Celina y de Teresa<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: Navidad de 1895. &#8211; Compuesto para: sor Genoveva. &#8211; Publ.: Lettres 1948, p. 305.<\/p>\n<p>Es texto se encuentra al dorso de una estampa con orla de encaje que representa a un Ni\u00f1o Jes\u00fas segando lirios; debajo del grabado, este texto impreso: \u00abDichoso el lirio que llegue sin mancha a la hora de la siega, su blancura brillar\u00e1 eternamente en el para\u00edso\u00bb. Bajo dos lirios segados se lee: \u00abTeresa\u00bb y \u00abCelina\u00bb, de mano de sor Genoveva (despu\u00e9s del 30\/9\/1897). Esta estampa iba a ser colocada en la sandalia de la novicia la noche de Navidad. Este gesto tan sencillo quiere subrayar que Teresa est\u00e1 presente y vigilante en su afecto fraternal en medio de las dificultades que sor Genoveva est\u00e1 encontrando para ser admitida a la profesi\u00f3n; cf Pri\u00e8res, pp. 110-111. volver<\/p>\n<p>1 Recordemos el pensamiento de Teresa a este respecto en Ms A 82r\u00ba y CA 16.7.2. volver<\/p>\n<p>2 Esta palabra es el centro de la oraci\u00f3n, ya que traduce la intimidad de las dos hermanas, especialmente en los \u00faltimos ocho a\u00f1os; cf CG, p. 223 y 1364; Ms A 47v\u00ba y Ms C 8v\u00ba. Para el s\u00edmbolo de la flor, cf Cta 134. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 10 &#8211; Ofrenda del d\u00eda<\/p>\n<p>Doc.: copia MSC. &#8211; Fecha: 1895 (?). &#8211; Compuesta para: Edith de Mesmay. &#8211; Publ.: NS 1927, p. 212s.<\/p>\n<p>Esta oraci\u00f3n fue compuesta \u00abpara una persona del mundo\u00bb, Edith de Mesmay (1860-1927), que naci\u00f3 en La Porte de Sainte Gemme, amiga predilecta de Mar\u00eda Martin en el internado de la Visitaci\u00f3n de Le Mans. Se puede tener por seguro que Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n pidi\u00f3 a Teresa esta oraci\u00f3n para su amiga Edith. Como antiguas alumnas de la Visitaci\u00f3n, las dos ten\u00edan en com\u00fan una gran devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n. volver<\/p>\n<p>1 No se debe excluir que Teresa utilice un matiz entre orar \u00aba intenci\u00f3n de alguien\u00bb, es decir, en favor de ese persona (Cta 226) y orar \u00abpor las intenciones \u00bb de alguien, es decir con ella, identific\u00e1ndose con sus preocupaciones y sus ilusiones, como en el caso presente. Los libros de oraciones de esa \u00e9poca recogen un buen n\u00famero de f\u00f3rmulas de ofrenda de d\u00eda en uni\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n. volver<\/p>\n<p>2 Un eco del Acto de Ofrenda (Or 6). Las semejanzas de las expresi\u00f3n permiten proponer la fecha del segundo semestre de 1895 para esta Or 10. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 11 &#8211; Que yo me parezca a ti<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: 1896 (?). &#8211; Publ.: DE, p, 517.<\/p>\n<p>Pergamino (7\/4&#8217;2 cm.) plegado a la mitad. En el interior, al lado izquierdo, una vi\u00f1eta de la Santa Faz de Tours. Texto: sobre la vi\u00f1eta: \u00abHaz que yo me parezca a ti\u00bb; debajo: \u00ab\u00a1Jes\u00fas&#8230;!\u00bb. En el sobre en que se conserva, Celina escribi\u00f3 tard\u00edamente a l\u00e1piz: \u00abPergamino que Sta. Teresa del N. J. llevaba, con otras oraciones, en una bolsita prendida sobre el pecho\u00bb.<\/p>\n<p>Teresa expres\u00f3 muchas veces los deseos que le inspiraba la contemplaci\u00f3n de la Santa Faz (cf CA 5.8.9). Lo cant\u00f3 en una de sus poes\u00edas: \u00abMi cielo en la tierra\u00bb (P 12). Y lo repiti\u00f3 en sus oraciones apasionadas (Or 12 y 16). Aqu\u00ed lo resume todo en un grito de amor: aspiraci\u00f3n a la transformaci\u00f3n perfecta en su Amado, a la configuraci\u00f3n con Jes\u00fas en su Pasi\u00f3n. Tenemos aqu\u00ed algo as\u00ed como la oraci\u00f3n intemporal y fundamental de \u00abTeresa de la Santa Faz\u00bb (sobre la \u00absemejanza\u00bb, cf Pri\u00e8res, p. 117). volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 12 &#8211; Consagraci\u00f3n a la Santa Faz<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: 6 de agosto de 1896. &#8211; Compuesto para: ella misma, sor Genoveva y sor Mar\u00eda de la Trinidad. &#8211; Publ.: HA 98, pp. 160-161, sin el r\u00ba; para \u00e9ste \u00faltimo: Mss I, pp. 20s. &#8211; Las palabra en cursiva fueron escritas por Teresa con tinta roja.<\/p>\n<p>Esta oraci\u00f3n fue compuesta para el 6 de agosto, fiesta de la Transfiguraci\u00f3n. Teresa eligi\u00f3 esta fecha para consagrarse solemnemente a la \u00abFaz adorable de Jes\u00fas\u00bb junto con sus compa\u00f1eras de noviciado que llevaban el nombre \u00abde la Santa Faz\u00bb. Una primera versi\u00f3n, con importantes variantes aparece reproducida en Pri\u00e8res, pp. 124s. &#8211; La oraci\u00f3n est\u00e1 escrita al dorso de un cartoncito de 13 por 9 cm. En el anverso, una reproducci\u00f3n de la Santa Faz de Tours, rodeada de tres medallones ovales dispuestos en semicorona, y dentro de ellos las fotograf\u00edas de las firmantes cuyos nombres se reproducen. volver<\/p>\n<p>1 Teresa pone las iniciales de los nombres de pila de cada una de ellas: \u00abC\u00bb para sor Genoveva (Celina); \u00abL. J.\u00bb (Luisa Josefina) para Mar\u00eda de la Trinidad; \u00abMar\u00eda F.\u00bb (Mar\u00eda Francisca) para s\u00ed misma. Sor Genoveva de Santa Teresa se llamaba originariamente \u00abMar\u00eda de la Santa Faz\u00bb (cf Cta 174), y sor Mar\u00eda de la Trinidad \u00abMar\u00eda In\u00e9s de la Santa Faz\u00bb (cf PN 11 y 12). Esta \u00faltima ten\u00eda desde la infancia una marcada devoci\u00f3n a la Santa Faz. Teresa fue la primera carmelita de Lisieux que llev\u00f3 el \u00abt\u00edtulo de nobleza\u00bb (cf Cta 118) \u00abde la Santa Faz\u00bb, as\u00ed como tambi\u00e9n el \u00abdel Ni\u00f1o Jes\u00fas\u00bb. volver<\/p>\n<p>2 SAN JUAN DE LA CRUZ, C\u00e1ntico Espiritual, B, 29,1. Es la primera vez que esta cita aparece en los Escritos. Se repetir\u00e1 en Ms B 4v\u00ba; Cta 221 y 245. volver<\/p>\n<p>3 ID., Llama de amor viva, canci\u00f3n 1, n. 28. (Teresa se\u00f1alar\u00e1 este pasaje con una cruz a l\u00e1piz, ya en la enfermer\u00eda, en 1897; cf UC, pp. 419-420). Hay que hacer notar que si Teresa no cita estas palabras del Santo hasta 1896-1897, s\u00ed las est\u00e1 viviendo ya desde hace a\u00f1os; cf CA 27.7.5. volver<\/p>\n<p>4 Teresa se inspira aqu\u00ed en las Letan\u00edas de la Santa Faz: \u00ab\u00a1Oh Faz adorable, m\u00e1s fresca que las rosas de primavera!\u00bb. volver<\/p>\n<p>5 Este vers\u00edculo (Jn 19,28) est\u00e1 en el origen del ardor apost\u00f3lico de Teresa; cf Ms A 45v\u00ba, 46v\u00ba. Algunas semanas m\u00e1s tarde, en el Manuscrito B (8\/9\/96), esta dimensi\u00f3n apost\u00f3lica se expresar\u00e1 en su dimensi\u00f3n universal. Cf tambi\u00e9n P 20+. volver<\/p>\n<p>6 La mayor parte de los libros de oraciones de Tours proponen un \u00abGrito de amor\u00bb en el que se lee: \u00ab\u00a1Almas! \u00a1Almas! \u00a1Tenemos necesidad de almas!\u00bb. volver<\/p>\n<p>7 Este final es como un eco de P 12: Mi cielo en la tierra (12 de agosto de 1895) y de P 21: Mi cielo (7 de junio de 1896); entre estas dos poes\u00edas se sit\u00faa la entrada de Teresa en la noche de la fe. volver<\/p>\n<p>NOTAS a las Oraciones 13 a 16<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: verano (?) de 1896. &#8211; Publ.: HA 07, p. 305 (Ora 13 y 15); HA 98, p. 260 (Ora 14 y 16).<\/p>\n<p>Por exigencias del an\u00e1lisis, hemos separado estas cuatro oraciones (13 a 16) que Teresa hab\u00eda reunido en una misma estampa de su breviario. Para ella, se trata de algo as\u00ed como un carnet de identidad que resume su nombre religioso. Las compuso para s\u00ed misma, sin duda durante el verano de 1896. En el dorso de la cartulina (8&#8217;6\/12&#8217;8cm.) est\u00e1 pegada una imagen del Jes\u00fas adolescente (4&#8217;9\/6&#8217;5); en los dos \u00e1ngulos superiores se encuentra el texto del la Ora 13; abajo, el texto de Or 14. Al dorso, una imagen de la Santa Faz (3&#8217;1\/4&#8217;4) id\u00e9ntica a la de Or 12. Arriba, en los m\u00e1rgenes, el texto de Or 15; abajo, el texto de Or 16. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 13 &#8211; Padre Eterno, tu Hijo \u00danico<\/p>\n<p>1 Este calificativo es excepcional en Teresa (aqu\u00ed y en Or 15); escribe m\u00e1s bien \u00abPadre celestial\u00bb (Cta 107 y 247; Ms C 34r\u00ba\/v\u00ba), \u00abPadre santo\u00bb (Ms C 34v\u00ba), \u00abPadre misericordioso\u00bb (Cta 220). volver<\/p>\n<p>2 Podemos pensar en san Juan de la Cruz y su Oraci\u00f3n del alma enamorada: \u00abM\u00edos son los cielos y m\u00eda es la tierra (&#8230;) Cristo es m\u00edo y todo para m\u00ed\u00bb. Escuchamos tambi\u00e9n un eco del Acto de Ofrenda, que Teresa repita \u00abcon mucha frecuencia\u00bb. Cf tambi\u00e9n Cta 137. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 14 &#8211; Al Ni\u00f1o Jes\u00fas<\/p>\n<p>1 Es la respuesta del \u00abni\u00f1o\u00bb que un d\u00eda encontr\u00f3 Teresa de \u00c1vila en un claustro; cf OTILIO RODR\u00cdGUEZ, Leyenda \u00e1urea teresiana, Madrid, Espiritualidad, 1970, p. 2. volver<\/p>\n<p>2 Teresa tiene ante los ojos un Ni\u00f1o Jes\u00fas de uno doce a\u00f1os. Con el dedo \u00edndice izquierdo muestra su coraz\u00f3n y con el derecho apunta hacia el cielo; este detalle conmueve a Teresa en plena prueba de la fe. Lo seguir\u00e1 teniendo ante los ojos en la enfermer\u00eda; cf CA 25.7.4. volver<\/p>\n<p>3 Expresi\u00f3n sacada del C\u00e1ntico espiritual: \u00abCuando t\u00fa me mirabas, \/ su gracia en m\u00ed tus ojos imprim\u00edan&#8230;\u00bb Es sabido cu\u00e1nto le gustaban a Teresa estas estrofas (canciones 32, 33 y 36). Una vez m\u00e1s hay que se\u00f1alar la gran importancia de san Juan de la Cruz en el itinerario espiritual de Teresa en este verano de 1896. Es \u00e9sta, en efecto, la cuarta vez que se inspira en los pensamientos del Santo para actualizar im\u00e1genes del breviario: Glosa a lo divino (P 19); Cta 188, estampa con una imagen del Santo y varios pensamientos de \u00e9l al dorso; la Consagraci\u00f3n a la Santa Faz (Or 12); y este registro. volver<\/p>\n<p>4 Tenemos que recordar que no se trata de ninguna clase de amaneramiento, sino de esas \u00abhumilde virtudes\u00bb (PN 35,3) contrarias a la virtud orgullosa proclamada por Lucifer poco antes (RP 7, El triunfo de la humildad). Este texto -la Or 14- ocupa, entre las Oraciones, el lugar del \u00abni\u00f1ito\u00bb, o el del pajarillo\u00bb del Ms B, casi contempor\u00e1neo de aqu\u00e9l. Cf P 8, nota 4. volver<\/p>\n<p>5 Es el \u00abdies natalis\u00bb del Martirologio, cuya lectura en franc\u00e9s Teresa escuchaba todas las noches en el refectorio. Y es \u00e9ste el \u00fanico lugar donde habla de su muerte en estos t\u00e9rminos. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 15 &#8211; Padre Nuestro, ya que me has dado<\/p>\n<p>1 Transcripci\u00f3n simplificada de unas palabras interiores que escuch\u00f3 sor Mar\u00eda de San Pedro (el 28\/10\/1845), citadas en su Vie, p. 234, y que se convirtieron en la s\u00e9ptimo de las \u00abPromesas de Nuestro Se\u00f1or\u00bb a quien honrare su Santa Faz. Varias de las expresiones que utiliza Teresa en este registro de su Breviario provienen de esta fuente (\u00abPadre eterno\u00bb, imprimir&#8230; su divina semejanza\u00bb). volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 16 &#8211; A la Santa Faz<\/p>\n<p>1 Teresa se apropia audazmente y hace una transposici\u00f3n de la palabra que ata\u00f1e a Jes\u00fas ni\u00f1o. Y de la an\u00e9cdota pasa al misterio del nombre, poniendo a la par las dos expresiones que forman su apellido: Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz. volver<\/p>\n<p>2 Encontramos de nuevo el C\u00e1ntico Espiritual, canci\u00f3n 36, explicaci\u00f3n del v. 2: \u00abQue da tal manera est\u00e9 yo transformada en tu hermosura, que, siendo semejante en hermosura, nos veamos entrambos en tu hermosura, teniendo ya tu misma hermosura&#8230;\u00bb (CB 36,5). volver<\/p>\n<p>3 \u00abNo ver &#8230; ni sentir\u00bb: actitud fundamental en Teresa, que se acent\u00faa todav\u00eda m\u00e1s con la prueba de Pascua de 1896. \u00abPor amor\u00bb acepta verse privada de las manifestaciones sensibles del amor. volver<\/p>\n<p>4 Expresi\u00f3n inspirada en san Juan de la Cruz, quien escribe no obstante: \u00abconsumi\u00e9ndose r\u00e1pidamente\u00bb (cf Or 12). volver<\/p>\n<p>Notas a la Oraci\u00f3n 17 &#8211; Se\u00f1or Dios de los ej\u00e9rcitos<\/p>\n<p>Doc.: CE II, 175r\u00ba\/v\u00ba. &#8211; Fecha: 1896-1897. &#8211; Publ.: HA 07, pp. 306-307 (retocada); Pri\u00e8res 1988, p. 50s.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica interna permite fechar esta oraci\u00f3n durante el invierno de 1896-1897 (cf Pri\u00e8res, pp. 133s). Durante este invierno, la tuberculosis avanza y va minando las fuerzas de Teresa que presiente cercana su muerte. Adem\u00e1s, la atormentan las tentaciones contra la fe. En esta lucha solitaria, vuelve los ojos hacia Juana de Arco. \u00bfA qu\u00e9 estampa de Juana de Arco se refiere el t\u00edtulo (que no es de Teresa, sino de la copia de los Procesos)? Las palabras \u00abprisionera\u00bb y cadena\u00bb inclinar\u00edan a pensar que se trata de VTL n\u00ba 13, Juana (= Teresa) en la prisi\u00f3n. volver<\/p>\n<p>1 Cf BT, pp. 164s. El texto repetir\u00e1 m\u00e1s adelante. \u00abMi espada\u00bb. Sobre esta imagen, puede verse el fasc\u00edculo Mes Armes (1895), pp. 102 y 121s. volver<\/p>\n<p>2 Cf Ms B 2v\u00ba y Cta 224. La palabra \u00abbatalla\u00bb aparece 13 veces en los Escritos, y se repite sobre todo en 1896-1897 (nueve veces). volver<\/p>\n<p>3 \u00danica vez que esta expresi\u00f3n aparece en la pluma de Teresa. Se trata del \u00abmundo\u00bb en sentido jo\u00e1nico (cf Jn 17). volver<\/p>\n<p>4 La misma idea en Cta 224, donde Teresa hace una transposici\u00f3n expl\u00edcita de la misi\u00f3n de Juana. volver<\/p>\n<p>5 R\u00e9plica hist\u00f3rica de Juana a los jueces durante su proceso. volver<\/p>\n<p>6 Cf la afirmaci\u00f3n fuerte de Teresa en CA 9.8.1. volver<\/p>\n<p>Notas a la Oraci\u00f3n 18 &#8211; Santos Inocentes y San Sebasti\u00e1n<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: finales de 1896-comienzos de 1897 (?). Compuesto para: sor Genoveva. &#8211; Publ.: NV 1927, pp. 213s e HA 53, pp. 258s.<\/p>\n<p>Estampa con orla de encaje (11&#8217;9\/8&#8217;2 cm) que representa a un soldado (\u00abSan Sebasti\u00e1n\u00bb) prestando auxilio a Tarsicio, y dos angelitos (\u00ablos santos Inocentes\u00bb) que presentan la palma y la corona. Arriba, se puede ver un cop\u00f3n con una hostia resplandeciente y estos dos versos en el grabado: \u00abA este soldado valiente, cuyo coraz\u00f3n conoce, \/ dice el ni\u00f1o su secreto: &#8216;Llevo al Se\u00f1or'\u00bb. Esta oraci\u00f3n fue compuesta para sor Genoveva (tal vez para el primer aniversario de su profesi\u00f3n, el 24 de febrero de 1897). volver<\/p>\n<p>1 Sobre este tema, cf RP 2,2r\u00ba; RP 6,5r\u00ba y 9r\u00ba; Cta 182; P 28 (28\/12\/1896). volver<\/p>\n<p>2 Este santo tan popular es uno de los h\u00e9roes de Fabiola, obra muy le\u00edda en los Buissonnets. A partir de 1893, la madre In\u00e9s comparaba a Celina con san Sebasti\u00e1n (a quien esta \u00faltima ten\u00eda especial devoci\u00f3n). Teresa incluye a este guerrero en el cortejo de honor de la profesi\u00f3n de Celina (Cta 182). Ya en su lecho de muerte, el 20 de enero de 1959 (d\u00eda de la fiesta del santo), sor Genoveva cantar\u00e1 una vez m\u00e1s: \u00ab\u00a1Oh gran san Sebasti\u00e1n, a quien Dios no niega nada!\u00bb. volver<\/p>\n<p>3 Cf P 31,5, compuesta en enero de 1897. volver<\/p>\n<p>4 Teresa retoma por su cuenta el texto impreso en el anverso de la estampa. volver<\/p>\n<p>5 Adolescente de la iglesia de Roma que muri\u00f3 m\u00e1rtir (hacia el 225) mientras llevaba la eucarist\u00eda en secreto a los cristianos presos: al tropezar con unos paganos, se neg\u00f3 a entreg\u00e1rsela y fue asesinado. volver<\/p>\n<p>6 Cf P36,23. En la estampa Teresa pint\u00f3 m\u00e1s sangre de la que hab\u00eda en el modelo. Toda esa frase tiene un alcance autobiogr\u00e1fico: tambi\u00e9n Teresa lucha \u00abhasta la sangre\u00bb contra la tentaci\u00f3n; cf Or 19. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 19 &#8211; Acto de Fe<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: junio-julio (?) 1897. &#8211; Publ.: Le Triomphe de l&#8217;Humilit\u00e9, p. 114.<\/p>\n<p>Fecha propuesta de acuerdo a la caligraf\u00eda y al contenido. El original de esta oraci\u00f3n, escrita a l\u00e1piz, se encuentra en un trozo del margen de una carta (2\/9 cm. aproximadamente) , rasgado de manera irregular.<\/p>\n<p>Desde Pascua de 1896, la fe de Teresa en la vida eterna est\u00e1 sometida a una dura prueba. Durante los ejercicios espirituales del mes de octubre de 1896, se abre con el P. Godofredo Madelaine, quien le aconseja escribir el Credo y llevarlo sobre su pecho. Entonces, Teresa escribe, con su propia sangre, el S\u00edmbolo de los Ap\u00f3stoles y lo pega al final de su evangelio.<\/p>\n<p>En 1897, las tinieblas se hacen m\u00e1s espesas. El 9 de junio, escribe: \u00abCreo que he hecho m\u00e1s actos de fe de un a\u00f1o a esta parte que en toda mi vida. Cada vez que se presenta el combate (&#8230;), corro hacia Jes\u00fas y le digo que estoy dispuesta a derramar hasta la \u00faltima gota de mi sangre por confesar que existe un cielo\u00bb s C 7r\u00ba). Cf tambi\u00e9n CA 7.8.4 y UC, p. 449. Cf Pri\u00e8res, p. 142.<\/p>\n<p>La madre In\u00e9s manifest\u00f3 a sor Luisa de Jes\u00fas (carmelita de Lisieux desde 1919 hasta 1982) que Teresa se sent\u00eda en ocasiones asaltada con tal violencia por el esp\u00edritu de blasfemia, que se mord\u00eda con fuerza los labios para no proferir las palabras blasfemas que muy a su pesar le ven\u00edan a la mente (tradici\u00f3n oral, DCL). volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 20 &#8211; Oraci\u00f3n para alcanzar la humildad<\/p>\n<p>Doc.: CE II, 181v\u00ba\/183r\u00ba. &#8211; Fecha: 16 de julio de 1897. &#8211; Compuesta para: sor Marta. &#8211; Public.: HA 07, pp. 307-308 (retocada); Pri\u00e8res 1988, p. 53.<\/p>\n<p>Esta oraci\u00f3n fue compuesta para sor Marta de Jes\u00fas, con ocasi\u00f3n de sus treinta a\u00f1os, el 17 de julio de 1897 (confirmado por la Cta 256). La condici\u00f3n de conversa de esta \u00faltima la expone a que cualquiera de las hermanas le mande lo que sea, y su esp\u00edritu de contradicci\u00f3n le hace dif\u00edcil la obediencia. Por eso Teresa la invita a mirar a \u00abJes\u00fas, manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb. En esa \u00e9poca, Teresa no usa ya otro lenguaje con las novicias, Mar\u00eda de la Trinidad (Cta 264), Mar\u00eda de la Eucarist\u00eda (UC, p. 698) y sobre todo sor Genoveva (Cta 243). volver<\/p>\n<p>1 Esta frase, que se repite por tres veces en la oraci\u00f3n, ayudaba a vivir a Teresa, especialmente en las \u00faltimas semanas (Cf CA 15.5.3). volver<\/p>\n<p>2 Imitaci\u00f3n II,49,7 y CSG, p. 118. volver<\/p>\n<p>3 \u00danica vez que se emplea esta palabra en los Escritos. volver<\/p>\n<p>4 Cf CA 6.8.8 y 7.8.4. volver<\/p>\n<p>NOTAS a la Oraci\u00f3n 21 &#8211; Si yo fuera la Reina del Cielo<\/p>\n<p>Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: 8 de septiembre de 1897. &#8211; Publ.: fuera de texto, HA 07, pp. 48-49 (facs\u00edmil retocado) ; Lettres 1948, pp. 438s.<\/p>\n<p>Este 8 de septiembre es un d\u00eda de calma moment\u00e1nea y de tranquilidad para Teresa, enferma; cf CA 8.9. Pide \u00abvolver a ver la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias, a la que hab\u00eda pegado la florecita que le dio (su) padre cuando le permiti\u00f3 entrar en el Carmelo\u00bb (sor Genoveva, PO, p. 309). Fue en esa ocasi\u00f3n cuando escribi\u00f3 al dorso, con mano temblorosa, esta \u00faltima Oraci\u00f3n: \u00abFueron las \u00faltimas l\u00edneas que escribi\u00f3 en la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Esta Or 21, un poco alambicada a primera vista, y por tanto sorprendente en Teresa, ha sido considerada como inspirada en estas palabras atribuidas com\u00fanmente a san Agust\u00edn: \u00abSe\u00f1or, mi alma se alegra inmensamente cuando piensa que eres Dios; pero si, por un imposible, pudiera darse que Agust\u00edn fuese Dios y que t\u00fa fueses Agust\u00edn, preferir\u00eda que t\u00fa fueses Dios a que lo fuese Agust\u00edn\u00bb. Esta an\u00e9cdota la cuenta el P. Ribadeneira en la Vie des saints et f\u00eates de toutte l&#8217;ann\u00e9e. Hab\u00eda costumbre de leer esta Vie des saints en el refectorio, en tiempos de Teresa. Es probable que la madre In\u00e9s le haya vuelto a leer algo en la enfermer\u00eda para la fiesta de san Agust\u00edn, el 28 de agosto. Por otra parte, esta Or 21 evoca una idea que le gustaba mucho a Teresa: \u00abQuerida Virgen Sant\u00edsima, me parece que yo soy m\u00e1s dichosa que t\u00fa, porque yo te tengo a ti por Madre, mientras que t\u00fa no tienes a una Sant\u00edsima Virgen a quien amar\u00bb (Cta 137, del 19 de octubre de 1892, idea que se repite de otra forma en CA 11.8.4). Hay ah\u00ed una especie de cambio de identidad, expresado en un grito de amor. volver<\/p>\n<p>\u00cdndice Arriba<\/p>\n<section class=\"ldr-notas-section\">\n<h3>Notas<\/h3>\n<p class=\"ldr-notas-intro\">Doc.: aut\u00f3grafo. &#8211; Fecha: 8 de septiembre de 1897. &#8211; Publ.: fuera de texto, HA 07, pp. 48-49 (facs\u00edmil retocado) ; Lettres 1948, pp. 438s.<\/p>\n<p class=\"ldr-notas-intro\">Este 8 de septiembre es un d\u00eda de calma moment\u00e1nea y de tranquilidad para Teresa, enferma; cf CA 8.9. Pide &quot;volver a ver la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de las Victorias, a la que hab\u00eda pegado la florecita que le dio (su) padre cuando le permiti\u00f3 entrar en el Carmelo&quot; (sor Genoveva, PO, p. 309). Fue en esa ocasi\u00f3n cuando escribi\u00f3 al dorso, con mano temblorosa, esta \u00faltima Oraci\u00f3n: &quot;Fueron las \u00faltimas l\u00edneas que escribi\u00f3 en la tierra&quot;.<\/p>\n<p class=\"ldr-notas-intro\">Esta Or 21, un poco alambicada a primera vista, y por tanto sorprendente en Teresa, ha sido considerada como inspirada en estas palabras atribuidas com\u00fanmente a san Agust\u00edn: &quot;Se\u00f1or, mi alma se alegra inmensamente cuando piensa que eres Dios; pero si, por un imposible, pudiera darse que Agust\u00edn fuese Dios y que t\u00fa fueses Agust\u00edn, preferir\u00eda que t\u00fa fueses Dios a que lo fuese Agust\u00edn&quot;. Esta an\u00e9cdota la cuenta el P. Ribadeneira en la Vie des saints et f\u00eates de toutte l&#039;ann\u00e9e. Hab\u00eda costumbre de leer esta Vie des saints en el refectorio, en tiempos de Teresa. Es probable que la madre In\u00e9s le haya vuelto a leer algo en la enfermer\u00eda para la fiesta de san Agust\u00edn, el 28 de agosto. Por otra parte, esta Or 21 evoca una idea que le gustaba mucho a Teresa: &quot;Querida Virgen Sant\u00edsima, me parece que yo soy m\u00e1s dichosa que t\u00fa, porque yo te tengo a ti por Madre, mientras que t\u00fa no tienes a una Sant\u00edsima Virgen a quien amar&quot; (Cta 137, del 19 de octubre de 1892, idea que se repite de otra forma en CA 11.8.4). Hay ah\u00ed una especie de cambio de identidad, expresado en un grito de amor.<\/p>\n<p class=\"ldr-notas-intro\">\u00cdndice Arriba<\/p>\n<\/section>\n","protected":false},"template":"","class_list":["post-2477","ldr_oracion_st","type-ldr_oracion_st","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/ldr_oracion_st\/2477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/ldr_oracion_st"}],"about":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/types\/ldr_oracion_st"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}