{"id":2521,"date":"2026-08-15T18:09:43","date_gmt":"2026-08-15T18:09:43","guid":{"rendered":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/therese\/los-papas-y-teresita\/"},"modified":"2026-08-15T23:17:03","modified_gmt":"2026-08-15T23:17:03","slug":"los-papas-y-teresita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/los-papas-y-teresita\/","title":{"rendered":"Los Papas y Teresita"},"content":{"rendered":"<p>La santa de Lisieux fascin\u00f3 a todos los pont\u00edfices del siglo XX con su fe sencilla, que se basaba en la absoluta necesidad de la gracia santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas El 20 de noviembre de 1887, a la edad de 15 a\u00f1os, santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas habl\u00f3 con el papa Le\u00f3n XIII (1878-1903) durante una peregrinaci\u00f3n a Roma organizada por la di\u00f3cesis de Lisieux. La joven, con ingenua audacia, le pidi\u00f3 permiso para entrar en el Carmelo antes de la edad prescrita. El Papa le respondi\u00f3 sencillamente: \u00abEntrar\u00e1s, si esa es la voluntad de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>El anciano Pont\u00edfice no pod\u00eda imaginar entonces que la historia de esa ni\u00f1a iba a marcar el pontificado de sus sucesores. Todos los papas del siglo XX fueron tocados de alg\u00fan modo por el \u201cpaso\u201d de Teresa. El primero fue P\u00edo XI, que la beatific\u00f3 en 1923, la canoniz\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s, y en 1927 la proclam\u00f3 patrona de las misiones.<\/p>\n<p>La historia de Teresa se enlaza especialmente con la del papa Montini, que fue bautizado el mismo d\u00eda de la muerte de la peque\u00f1a hermana de Lisieux. Pero la primera intuici\u00f3n de lo extraordinario de Teresa se debe a P\u00edo X (1903-1914), de quien el pr\u00f3ximo 4 de agosto se celebra el centenario de su elecci\u00f3n.<\/p>\n<h2>P\u00edo X: \u00abLa santa m\u00e1s grande de los tiempos modernos\u00bb<\/h2>\n<p>Hab\u00edan pasado s\u00f3lo diez a\u00f1os desde la muerte de Teresa cuando P\u00edo X recibi\u00f3 el regalo de la edici\u00f3n francesa de la Histoire d\u2019une \u00e2me y, tres a\u00f1os despu\u00e9s, en 1910, la traducci\u00f3n italiana de la autobiograf\u00eda de la santa. Traducci\u00f3n que hab\u00eda llegado ya a su segunda edici\u00f3n. P\u00edo X no tuvo ninguna duda respecto a Teresa y por ello aceler\u00f3 la incoaci\u00f3n de la causa de beatificaci\u00f3n, que se fecha en 1914 y que fue uno de los \u00faltimos actos de su pontificado.<\/p>\n<p>Pero, ya unos a\u00f1os antes, hablando con un obispo misionero que le hab\u00eda regalado un retrato de Teresa, el Papa hab\u00eda dicho: \u00abEsta es la santa m\u00e1s grande de los tiempos modernos\u00bb. Una opini\u00f3n que pod\u00eda parecer atrevida, porque Teresa no ten\u00eda entonces, al igual que hoy, s\u00f3lo estimadores. La sencillez de su doctrina espiritual, centrada en la absoluta necesidad de la gracia, hac\u00eda arrugar el entrecejo a muchos eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n<p>En los tiempos de un catolicismo embebido de jansenismo, su espiritualidad centrada en la confianza y en el abandono d\u00f3cil a la misericordia de Dios parec\u00eda en contraposici\u00f3n con el rigor de una ascesis basada en la renuncia y en el sacrificio. El eco de esta \u201csospecha\u201d sobre la doctrina de Teresa lleg\u00f3 a los o\u00eddos del Papa, que una vez respondi\u00f3 con decisi\u00f3n a uno de estos detractores: \u00abSu extrema sencillez es lo m\u00e1s extraordinario y digno de atenci\u00f3n en este alma. Vuelva a estudiar su teolog\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>A P\u00edo X le hab\u00eda impresionado, entre otras cosas, una carta que Teresa hab\u00eda escrito el 30 de mayo de 1889 a su prima Mar\u00eda Gu\u00e9rin, la cual, por escr\u00fapulos de conciencia, no comulgaba : \u00abJes\u00fas est\u00e1 en el tabern\u00e1culo expresamente para ti, para ti sola, y arde en deseos de entrar en tu coraz\u00f3n [\u2026] Comulga a menudo, muy a menudo. Este es el \u00fanico remedio si te quieres curar\u00bb. Entonces era una actitud muy difundida el escr\u00fapulo excesivo a comulgar frecuentemente, y la respuesta de Teresa le pareci\u00f3 al Papa una exhortaci\u00f3n a combatir esta actitud.<\/p>\n<p>Es posible que la lectura de los escritos teresianos influyeran en los dos decretos de P\u00edo X, Sacra Tridentina Synodus, sobre la comuni\u00f3n frecuente y Quam singulari , sobre la primera comuni\u00f3n de los ni\u00f1os.<\/p>\n<h2>Benedicto XV: \u00abContra la presunci\u00f3n de alcanzar con medios humanos un fin sobrenatural\u00bb<\/h2>\n<p>P\u00edo X no tuvo tiempo de seguir el camino de la causa de beatificaci\u00f3n. Su sucesor, Benedicto XV (1914-1922), la aceler\u00f3. El 14 de agosto de 1921 public\u00f3 el Decreto sobre las virtudes heroicas de la peque\u00f1a Teresa y, por primera vez, un papa us\u00f3 la expresi\u00f3n \u201cinfancia espiritual\u201d para referirse a la \u201cdoctrina\u201d de la santa de Lisieux: \u00abLa infancia espiritual\u00bb, dijo el Papa, \u00abest\u00e1 constituida por la confianza en Dios y por el ciego abandono en sus manos [\u2026].<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil notar los m\u00e9ritos de esta infancia espiritual tanto por lo que excluye como por lo que supone. Excluye, en efecto, la soberbia; excluye la presunci\u00f3n de alcanzar con medios humanos un fin sobrenatural; excluye la falacia de bastarse a s\u00ed mismo en la hora del peligro y de la tentaci\u00f3n. Y, por otra parte, supone fe viva en la existencia de Dios; supone homenaje pr\u00e1ctico a la potencia y misericordia de \u00c9l; supone confiada invocaci\u00f3n a la providencia de Aquel, del que podemos obtener la gracia y evitar todo mal y conseguir todo bien [\u2026] Deseamos que el secreto de la santidad de sor Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas sea conocido por todos\u00bb.<\/p>\n<h2>P\u00edo XI: \u00abLa estrella de mi pontificado\u00bb<\/h2>\n<p>P\u00edo XI (1922-1939), m\u00e1s que cualquier otro papa, sinti\u00f3 durante toda su vida, incluso antes de su elecci\u00f3n al trono de Pedro, una profunda devoci\u00f3n por Teresa. Cuando era nuncio apost\u00f3lico en Varsovia, ten\u00eda siempre sobre la mesa de su despacho la Historia de un alma ; y lo mismo hizo como arzobispo de Mil\u00e1n. Durante su pontificado, Teresa fue elevada a los altares con gran rapidez.<\/p>\n<p>Fue beatificada el 29 de abril de 1923; canonizada el 17 de mayo de 1925, durante el A\u00f1o Santo; el 14 de diciembre de 1927 fue proclamada, junto con san Francisco Javier, patrona universal de las misiones cat\u00f3licas. Tanto la beatificaci\u00f3n como la canonizaci\u00f3n fueron las primeras del pontificado de Achille Ratti. El 11 de febrero de 1923, durante su discurso con motivo de la aprobaci\u00f3n de los milagros necesarios para la beatificaci\u00f3n el Papa dijo: \u00abMilagro de virtud en esta gran alma, que nos hace repetir con el Divino Poeta: \u201cvenida del cielo a la tierra para mostrar el milagro\u201d [\u2026].<\/p>\n<p>La peque\u00f1a Teresa se ha hecho tambi\u00e9n ella una palabra de Dios [\u2026]. La peque\u00f1a Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas quiere decirnos que es f\u00e1cil para nosotros participar en todas las m\u00e1s grandes y heroicas obras del celo apost\u00f3lico mediante la oraci\u00f3n\u00bb. A los peregrinos franceses presentes en Roma para la beatificaci\u00f3n de Teresa les dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1is a la luz de esta Estrella \u2013 como nos gusta llamarla \u2013 que la mano de Dios quiso que resplandeciera al comienzo de nuestro pontificado, presagio y promesa de una protecci\u00f3n, que nosotros estamos experimentando felizmente\u00bb. \u00fd la intercesi\u00f3n de Teresa el papa Ratti atribuy\u00f3 despu\u00e9s una protecci\u00f3n especial en momentos cruciales de su pontificado.<\/p>\n<p>En 1927, en uno de los momentos m\u00e1s duros de la persecuci\u00f3n contra la Iglesia cat\u00f3lica en M\u00e9xico, consagr\u00f3 el pa\u00eds a la protecci\u00f3n de Teresa: \u00abCuando la pr\u00e1ctica religiosa quede restablecida en M\u00e9xico\u00bb, escrib\u00eda a los obispos, \u00abdeseo que santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas sea reconocida como la mediadora de la paz religiosa en vuestro pa\u00eds\u00bb. A ella implor\u00f3 la soluci\u00f3n de la dura contraposici\u00f3n entre la Santa Sede y el gobierno fascista italiano en 1931, que llev\u00f3 a la Acci\u00f3n cat\u00f3lica italiana a un paso de la supresi\u00f3n: \u00abMi peque\u00f1a santa, haz que para la fiesta de la Virgen todo se arregle\u00bb. La controversia se resolvi\u00f3 el 15 de agosto de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Ya a finales del A\u00f1o Santo de 1925 el papa Ratti hab\u00eda enviado a Lisieux una fotograf\u00eda suya en la que hab\u00eda escrito esta elocuente leyenda: \u00abPer intercessionem S. Theresiae ab Infante Iesu protrectricis nostrae singularis benedicat vos omnipotens et misericors Deus\u00bb. Y en 1937, al final de la larga enfermedad que padeci\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os de pontificado, dio las gracias p\u00fablicamente a aquella \u00abque tan v\u00e1lidamente y de modo tan evidente ha venido en ayuda del sumo Pont\u00edfice y a\u00fan parece dispuesta a ayudarlo: Santa Teresa de Lisieux\u00bb.<\/p>\n<p>No pudo coronar su deseo de ir personalmente a Lisieux en los \u00faltimos meses de su vida. En v\u00edsperas de la Segunda Guerra Mundial el pontificado pasaba a P\u00edo XII (1939-1958), que bien conoc\u00eda y estimaba a la peque\u00f1a santa.<\/p>\n<h2>P\u00edo XII: \u00abHacer valer ante Dios la pobreza espiritual de una criatura pecadora\u00bb<\/h2>\n<p>\u00abHija de un cristiano admirable, Teresa aprendi\u00f3 sobre las rodillas de su padre los tesoros de indulgencia y de compasi\u00f3n que se esconden en el coraz\u00f3n del Se\u00f1or. [\u2026] Dios es un Padre cuyos brazos est\u00e1n constantemente abiertos para sus hijos. \u00bfPor qu\u00e9 no responder a este gesto? \u00bfPor qu\u00e9 no gritarle sin descanso nuestra inmensa angustia? Hay que fiarse de las palabras de Teresa, cuando invita, tanto al m\u00e1s miserable como al m\u00e1s perfecto, a hacer valer ante Dios s\u00f3lo la debilidad radical y la pobreza espiritual de una criatura pecadora\u00bb. Palabras del radiomensaje del 11 de julio de 1954, con motivo de la consagraci\u00f3n de la Bas\u00edlica de Lisieux, con las que el papa Pacelli expresaba el n\u00facleo del \u201ccamino de la infancia espiritual\u201d indicado por Teresa.<\/p>\n<p>El Papa mantuvo durante toda su vida relaciones epistolares con el Carmelo de Lisieux. El comienzo de esta correspondencia se remonta a 1929, durante su nunciatura apost\u00f3lica en Berl\u00edn, cuando envi\u00f3 a Lisieux una carta de agradecimiento por haber recibido la primera edici\u00f3n alemana de la Historia de un alma . Luego P\u00edo XI le encarg\u00f3 que fuera como su enviado al Carmelo de Teresa para presidir algunas funciones especiales.<\/p>\n<p>Cuando fue a Buenos Aires, en 1934, como legado pontificio en el Congreso eucar\u00edstico internacional, llev\u00f3 consigo una reliquia de santa Teresa a la que hab\u00eda confiado su misi\u00f3n. Durante todo su pontificado se mantuvo en contacto por carta con sor In\u00e9s y sor Celina, las hermanas de Teresa que a\u00fan viv\u00edan en el Carmelo de Lisieux. Juan XXIII<\/p>\n<h2>Juan XXIII: \u00abTeresita nos conduce a la orilla\u00bb<\/h2>\n<p>\u00abA santa Teresa la Grande (Teresa de Jes\u00fas, n. de la r. ), la quiero mucho\u2026 pero la Peque\u00f1a: ella nos conduce a la orilla [\u2026] Hay que predicar su doctrina, tan necesaria\u00bb. Dijo Juan XXIII (1958-1963) a un sacerdote que le hab\u00eda ofrecido una colecci\u00f3n de retratos de Teresita. Angelo Roncalli estuvo en Lisieux cinco veces, sobre todo en el periodo de su nunciatura en Par\u00eds, pero tambi\u00e9n cuando era delegado apost\u00f3lico en Bulgaria.<\/p>\n<p>Como pont\u00edfice habl\u00f3 largo sobre Teresa durante la audiencia general del 16 de octubre de 1960. Dijo en esta ocasi\u00f3n: \u00abGrande fue Teresa de Lisieux por haber sabido, en la humildad, en la sencillez, en la abnegaci\u00f3n constante, cooperar en las empresas y en el trabajo de la gracia por el bien de innumerables fieles\u00bb. Al respecto, el Santo Padre, queriendo dar una similitud apropiada, se complac\u00eda en recordar lo que muchas veces hab\u00eda visto en el puerto de Constantinopla.<\/p>\n<p>\u00abAll\u00ed llegaban grandes naves de carga, que no lograban acercarse a los muelles por las caracter\u00edsticas del fondo del mar. As\u00ed que, al lado de cada gran nave, se ve\u00eda una peque\u00f1a barca que iba hacia los muelles. Su presencia pod\u00eda parecer superflua, a primera vista, pero en cambio era muy \u00fatil porque transbordaba las mercanc\u00edas a tierra\u00bb.<\/p>\n<h2>Pablo VI: \u00abNac\u00ed para la Iglesia el d\u00eda en que la santa naci\u00f3 para el cielo\u00bb<\/h2>\n<p>Durante una vista ad l\u00edmina del obispo de S\u00e9es, la di\u00f3cesis en la que naci\u00f3 Teresa, el papa Montini (1963-1978) dijo: \u00abNac\u00ed para la Iglesia el d\u00eda en que la santa naci\u00f3 para el cielo. Esto le puede explicar los v\u00ednculos especiales que me unen a ella. Mi madre, que la quer\u00eda mucho, me hizo conocer a santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>He le\u00eddo muchas veces la Histoire d\u2019une \u00e2me , la primera vez cuando era joven\u00bb. En 1938 escrib\u00eda a las monjas del Carmelo de Lisieux confesando que \u00absegu\u00eda desde hac\u00eda mucho tiempo y con vivo inter\u00e9s el desarrollo del Carmelo de Lisieux\u00bb. Y a\u00f1ad\u00eda \u00abtengo gran devoci\u00f3n a santa Teresa, de la que conservo una peque\u00f1a reliquia sobre mi mesa de trabajo\u00bb.<\/p>\n<p>Bastan estas menciones para comprender el profundo v\u00ednculo entre Pablo VI y Teresita. Varias veces, como papa, intervino sobre la figura y la doctrina de la santa de Lisieux. En 1973, con motivo del centenario del nacimiento de la santa, escribi\u00f3 una carta a monse\u00f1or Badr\u00e9, entonces obispo de Bayeaux y Lisieux, resumiendo en pocas p\u00e1ginas su pensamiento sobre Teresa.<\/p>\n<p>Realismo y humildad son los dos conceptos sobre Teresa que el papa Montini subraya expresamente: \u00abTeresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz nos ense\u00f1a a no contar s\u00f3lo con nuestras fuerzas, ya se trate de la virtud o de la limitaci\u00f3n , sino con el amor misericordioso de Cristo, que es m\u00e1s grande que nuestro coraz\u00f3n y nos une a la ofrenda de su pasi\u00f3n, al dinamismo de su vida\u00bb. En lo tocante a la vida de Teresa, que acept\u00f3 el l\u00edmite humano y cultural del claustro, ella nos ense\u00f1a, seg\u00fan Pablo VI, que \u00abel ingreso realista en la comunidad cristiana, donde estamos llamados a vivir el instante presente, nos parece una gracia sumamente deseable para nuestro tiempo\u00bb. Teresa vivi\u00f3 su camino personal a la santidad en un ambiente lleno de l\u00edmites.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00abno esper\u00f3, para comenzar a actuar, un modo de vida ideal, un ambiente de convivencia m\u00e1s perfecto, digamos m\u00e1s bien que contribuy\u00f3 a cambiarlos desde dentro. La humildad es el espacio del amor . Su b\u00fasqueda del Absoluto y la transcendencia de su caridad le permitieron vencer los obst\u00e1culos, o mejor, dicho, transfigurar sus l\u00edmites\u00bb.<\/p>\n<p>Pablo VI hab\u00eda subrayado tambi\u00e9n el tema de la humildad de Teresa en una audiencia celebrada el 29 de diciembre de 1971: \u00abHumildad tanto m\u00e1s poderosa cuanto m\u00e1s la criatura es algo, porque todo depende de Dios y porque la comparaci\u00f3n entre todas nuestras medidas y el Infinito nos obliga a agachar la frente\u00bb. En Teresa la humildad no est\u00e1 separada de una \u00abinfancia llena de confianza y abandono\u00bb. En un discurso pronunciado el 16 de febrero de 1964, en la parroquia de San P\u00edo X, el Papa subraya con claridad lo que hab\u00eda practicado y ense\u00f1ado santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas sobre la confianza que hemos de tener en la bondad de Dios, abandon\u00e1ndonos plenamente a su Providencia misericordiosa: \u00abUn escritor moderno muy conocido termina un libro suyo afirmando: todo es gracia.<\/p>\n<p>Pero \u00bfde qui\u00e9n es esta frase? No del mencionado escritor porque la ha sacado \u2013y lo dice\u2013 de otra fuente. Es de santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La ha escrito en una p\u00e1gina de sus diarios: \u201cTout est gr\u00e2ce\u201d. T odo puede resolverse en gracia . Por lo dem\u00e1s, tambi\u00e9n la santa carmelita no hac\u00eda m\u00e1s que recordar una espl\u00e9ndida frase de san Pablo: \u00abDiligentibus Deum omnia cooperantur in bonum\u201d.<\/p>\n<p>Toda nuestra vida puede resolverse en bien , si amamos al Se\u00f1or. Y esto es lo que el Pastor Supremo desea a todos los que le escuchan\u00bb.<\/p>\n<h2>Juan Pablo I: \u00abCon suma sencillez y yendo a lo esencial\u00bb<\/h2>\n<p>El papa Luciani no tuvo tiempo, en los 33 d\u00edas de su pontificado, de hablar de Teresa. Pero lo hab\u00eda hecho en dos importantes ocasiones cuando era patriarca de Venecia: el 10 de octubre de 1973 dio una conferencia con motivo del centenario del nacimiento de Teresa, y sobre todo en la carta dirigida a la santa y contenida en su libro Ilustr\u00edsimos . Aqu\u00ed, Albino Luciani narra que hab\u00eda le\u00eddo por primera vez la Historia de un alma cuando ten\u00eda diecisiete a\u00f1os: \u00abPara mi fue una fulguraci\u00f3n\u00bb, escribe.<\/p>\n<p>Y revela la ayuda que Teresa le dio cuando, siendo un joven sacerdote, hab\u00eda enfermado de tuberculosis y hab\u00eda sido ingresado en un sanatorio: \u00abMe dio verg\u00fcenza sentir algo de miedo\u00bb, recuerda Luciani, \u00abTeresa veintea\u00f1era, hasta entonces sana y llena de vitalidad \u2013me dec\u00eda para mis adentros\u2013, fue inundada de alegr\u00eda y esperanza cuando sinti\u00f3 subir a su boca la primera hemoptisis. No s\u00f3lo, sino que, atenuando su mal, consigui\u00f3 terminar el ayuno con r\u00e9gimen de pan seco y agua, \u00bfy t\u00fa te pones a temblar? Eres sacerdote, despi\u00e9rtate, no hagas el tonto\u00bb.<\/p>\n<p>En la conferencia de 1973, el futuro Juan Pablo I subrayaba la profundidad de la ense\u00f1anza de Teresa: \u00abElla, al poseer una inteligencia aguda y dones especiales, vio claramente en las cosas de Dios y se expres\u00f3 tambi\u00e9n clar\u00edsimamente, es decir, con suma sencillez y yendo a lo esencial\u00bb. Teresa no busc\u00f3 experiencias distintas de las que le ofrec\u00eda el cristianismo de su tiempo. Como escribe el padre Mario Caprioli, no busc\u00f3 experiencias extraordinarias: \u00abConfesi\u00f3n a los seis a\u00f1os, la preparaci\u00f3n para la primera comuni\u00f3n la hizo en familia, la peregrinaci\u00f3n \u2013que para Teresa fueron muy instructivos\u2013, el monasterio, es decir, la vida religiosa con los votos, la regla, la austeridad\u00bb (M.<\/p>\n<p>Caprioli, I papi del XX secolo e Teresa de Lisieux , p. 349). \u00abHoy\u00bb, comentaba al respeto Luciani, \u00abcon la excusa de la renovaci\u00f3n, se tiende a veces a vaciar todas estas cosas de su valor. Teresa no estar\u00eda de acuerdo, creo yo\u00bb.<\/p>\n<h2>Juan Pablo II: Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas doctora de la Iglesia universal<\/h2>\n<p>Al proclamar en 1997 a Teresa de Lisieux doctora de la Iglesia universal, la tercera mujer que obtiene este t\u00edtulo despu\u00e9s de Teresa de Jes\u00fas y Catalina de Siena, Juan Pablo II recogi\u00f3 de hecho la herencia de sus predecesores. La actualidad de este gesto puede expresarse con las palabras que monse\u00f1or Luigi Giussani dirigi\u00f3 al Papa en la plaza de San Pedro durante el encuentro de los movimientos eclesiales que tuvo lugar el 30 de mayo de 1988: \u00abAl grito desesperado del pastor Brand en el hom\u00f3nimo drama de Ibsen (\u201cOh Dios, resp\u00f3ndeme en esta hora en que la muerte me traga: \u00bfno es suficiente, pues, toda la voluntad de un hombre para conseguir una sola parte de salvaci\u00f3n\u201d) le corresponde la humilde positividad de santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas que escribe \u201cCuando soy caritativa, s\u00f3lo es Jes\u00fas quien act\u00faa en m\u00ed\u201d \u00bb. Fuente: 30Giorni Autor: Giovanni Ricciardi<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La santa de Lisieux fascin\u00f3 a todos los pont\u00edfices del siglo XX con su fe sencilla, que se basaba en la absoluta necesidad de la gracia santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas El 20 de noviembre de 1887, a la edad de 15 a\u00f1os, santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas habl\u00f3 con el papa Le\u00f3n XIII (1878-1903) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[209],"tags":[],"class_list":["post-2521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia-y-santa-teresita"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2539,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2521\/revisions\/2539"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}