{"id":2718,"date":"2007-08-03T11:57:40","date_gmt":"2007-08-03T11:57:40","guid":{"rendered":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/itinerario-de-su-vocacion-diac-jorge-novoa\/"},"modified":"2007-08-03T11:57:40","modified_gmt":"2007-08-03T11:57:40","slug":"itinerario-de-su-vocacion-diac-jorge-novoa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/itinerario-de-su-vocacion-diac-jorge-novoa\/","title":{"rendered":"Itinerario de su vocaci\u00f3n &#8211; Di\u00e1c. Jorge Novoa"},"content":{"rendered":"<p>Un itinerario es un recorrido, una ruta, un camino, en el que est\u00e1n siempre presentes una serie de mojones, de realidades m\u00e1s marcadas, que son n\u00facleos en torno a los cuales la vida cristiana se despliega. Teresa en el itinerario de su vocaci\u00f3n, presenta tres n\u00facleos centrales que todo lo concentran; <u>los deseos, la b\u00fasqueda y el hallazgo.<\/u> Cada uno de ellos puede reaparecer en el siguiente; en la b\u00fasqueda hay deseos, en el hallazgo siempre hay nuevas b\u00fasquedas, por lo cual es necesario comprender que est\u00e1n \u00edntimamente vinculados y compenetrados.<\/p>\n<p>Teresa de Lisieux es un universo, sus escritos presentan los temas medulares de la fe que son los lugares de su existencia. Estas l\u00edneas que compartimos, son una ventana que permite ver el alma colosal de una santa, acercarse por la ventana tiene sus dificultades, si tratamos de permanecer fuera, pero la casa que contemplamos no nos es totalmente desconocida. La mirada puede transportarnos al interior de la vida de Teresa, pero tambi\u00e9n puede conducirnos al interior de nuestra vida, ojal\u00e1 que al acercarnos a la ventana para ver por ella a Teresa, nos animemos tambi\u00e9n a vivir como ella.<\/p>\n<p><u><\/p>\n<p>I- Los deseos<\/p>\n<p><\/u><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 has puesto estos deseos en mi coraz\u00f3n?. As\u00ed, surge incesantemente la pregunta que Teresa de Lisueux dirige a Dios, al contarnos su vocaci\u00f3n. Teresa quiere ser soldado, sacerdote, m\u00e1rtir y doctor, todas estas vocaciones la atrapan pues descubre en ellas, una entrega radical, un modo de cumplir en su propia vida la frase de su maestro, \u00abhabi\u00e9ndolos amado hasta el extremo\u00bb. As\u00ed como Jes\u00fas am\u00f3 a sus disc\u00edpulos, hasta el extremo, ella lo ama a \u00c9l y quiere servirlo sin reservas en la Iglesia. Vive nutri\u00e9ndose de ese amor que va hasta los l\u00edmites de la existencia, hasta ese espacio, en donde solamente se puede permanecer por amor. <\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo realizar existencialmente, en \u00e9sta vida cotidiana, un ideal as\u00ed? Quiere ser tantas cosas, y todas ellas aparecen como imposibles para la peque\u00f1ez de Teresa, si estos deseos son irrealizables, ella no comprende los movimientos de su alma, que anhela ardientemente entregarse por Cristo. No los comprende, porque sabe que tienen su origen en Dios y si \u00c9l, pide algo, ello se debe a que dar\u00e1 la gracia necesaria para llevarlo adelante. <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Jes\u00fas, Jes\u00fas! Si fuese a escribir todos mis deseos, tendr\u00edas que prestarme tu Libro de la Vida\u00bb<\/p>\n<p>Ha sido invitada por Jes\u00fas a subir hacia las \u00abcumbres del Amor\u00bb pero, Teresa se descubre peque\u00f1a para las grandes cumbres, ella es tan s\u00f3lo un pajarito fr\u00e1gil, all\u00ed, solo llegan las \u00e1guilas (los grandes santos y santas de la Iglesia), pero hay algo que Dios ha puesto en su peque\u00f1ez que la asemeja a las \u00e1guilas; son los deseos de su coraz\u00f3n y la agudeza de su mirada. <\/p>\n<p><u><\/p>\n<p>La agudeza de su mirada<\/p>\n<p><\/u><\/p>\n<p>Aunque se reconoce como un pajarito sencillo, desea volar hacia el astro adorable que la \u00abatrae\u00bb. Ciertamente que sus medios son pobres para lograr un fin tan alto, pero, desborda en un ingenioso amor que no se doblega ante los obst\u00e1culos, la mirada que por su propia limitaci\u00f3n le hace percibir su objeto muy distante, se torna por el amor cada vez m\u00e1s aguda. Se ha posado sobre la faz de su amado que la atrae irresistiblemente invit\u00e1ndola a compartir con \u00c9l toda su existencia.<\/p>\n<p>El deseo se nutre de la percepci\u00f3n de su amado, sosteniendo la b\u00fasqueda de caminos que hagan posible la entrega total y generosa de su alma que quiere volar hacia las \u00abcumbres del amor\u00bb. En alg\u00fan instante las miradas se han encontrado, y ello le ha arrebatado su coraz\u00f3n, mientras que permanentemente se siente impulsada a \u00abdejarlo todo para seguirle\u00bb.<\/p>\n<p>El disc\u00edpulo Juan, conocido por todos, con aquel dulce calificativo, amado, ha destacado en sus escritos con mucho \u00e9nfasis esta realidad, \u00abnosotros hemos visto&#8230;\u00bb, esta relaci\u00f3n amorosa, permite reconocer a la persona amada a la distancia, la figura que se delinea sobre la orilla del mar de Tiber\u00edades (Jn 21), es reconocida inmediatamente por Juan, que dice a Pedro \u00abes el Se\u00f1or\u00bb. <\/p>\n<p><em><\/p>\n<p>\u00abYo s\u00e9, Se\u00f1or, que t\u00fa no mandas nada imposible. T\u00fa conoces mejor que yo mi debilidad y mi imperfecci\u00f3n\u00bb(Manuscrito C) \u00bfPero por qu\u00e9 estos deseos, Jes\u00fas, de comunicar los secretos de tu amor? (Fin del manuscrito B)<\/p>\n<p><\/em><\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos un poco en los deseos que aparecen en nuestro coraz\u00f3n. Ciertamente, no todos tienen su origen en Dios, nuestro coraz\u00f3n siente el peso del pecado y en muchas oportunidades sufre la debilidad de una naturaleza que sin la gracia sucumbe ante el menor de los temporales.<\/p>\n<p>Aprender a escuchar la voz de Dios en los deseos del coraz\u00f3n, es una gracia que hay que pedir. Hay que reconocer el origen de los deseos que se manifiestan en nosotros y los movimientos que generan en nuestro esp\u00edritu. <\/p>\n<p>Explican los maestros de la vida espiritual, como <u>de dos modos<\/u> tienta el enemigo tratando de evitar que se realice el plan de Dios en nosotros; <u>el primero<\/u> est\u00e1 caracterizado por una especie de presentaci\u00f3n amplificada de los obst\u00e1culos. Ante una moci\u00f3n buena, comienzan los cuestionamientos que quieren evitarlo o reducir su intensidad. \u00abEst\u00e1 bien sacrificarse, pero, creo que te has excedido un poco\u00bb, \u00abT\u00fa oc\u00fapate de los tuyos\u00bb, seg\u00fan la propia Teresita la entrega puede ser vista como \u00bb una locura\u00bb etc\u2026Intenta el mal esp\u00edritu, por medio de \u00e9stas mociones, presentar el camino lleno de dificultades, tratando que los deseos s\u00f3lo queden en buenas intenciones. De all\u00ed el dicho popular, \u00abempedrado est\u00e1 de buenas intenciones, el camino que lleva al infierno\u00bb. En este enfrentamiento, el enemigo trata de desalentar al hombre para que retroceda o se detenga, es decir, para que no avance siguiendo las buenas mociones que Dios pone en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En <u>el segundo<\/u> modo, obra de manera totalmente opuesta, ya que no lo puede detener, lo acelera. Deja de poner sospechas sobre la viabilidad de estas mociones y su origen, ellas vienen de Dios y son maravillosas, pero, en su realizaci\u00f3n siempre exigir\u00e1n algo m\u00e1s. <\/p>\n<p>Tal vez este ejemplo ayude, basta contemplar a esas personas que se integran a las parroquias y al poco tiempo; son catequistas, est\u00e1n en el grupo de liturgia, atienden el merendero, etc. Van aceptando un compromiso tras otro, todos para servir a Cristo y la Iglesia, pero, al poco tiempo ese creyente desaparece, el demonio ha puesto sobre sus hombros una carga tan pesada que no pod\u00eda llevar. Lo ha acelerado. La paz que debe reinar en su coraz\u00f3n est\u00e1 ausente por esta vor\u00e1gine de lo religioso, que lo hace a\u00f1orar \u00ablas cebollas de Egipto\u00bb.<\/p>\n<p>Un nuevo asalto da cuando se intenta retomar la senda, al abandonar algunas tareas, se siente mejor, pero, la voz del enemigo le recrimina esos abandonos,&#8230; \u00abno pudiste por Cristo llevar a delante esos prop\u00f3sitos\u00bb.<\/p>\n<p>Dios se sirve de nuestros errores para nuestro bien, ciertamente que no los quiere, pero los permite, y una vez experimentados nos instruye lentamente. Nos lleva al desierto (como lugar de la purificaci\u00f3n) para hablarnos \u00edntimamente. <\/p>\n<p>Las mociones que Dios pone en nuestro coraz\u00f3n traen paz, confianza, alegr\u00eda, nunca son portadoras de intranquilidad, tedio, desasosiego o tristeza, ellas fortalecen al creyente, para que siga esa voz de Dios que resuena en su interior. Lejos est\u00e1n estas mociones de producir un estado de evasi\u00f3n ( o la paz del inconsciente), ciertamente, que nos pone en el lugar del combate, pero, en nuestro coraz\u00f3n reina el consuelo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Autor: Di\u00e1c. Jorge Novoa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fuente: <a href=\"http:\/\/www.feyrazon.org\/\">www.feyrazon.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un itinerario es un recorrido, una ruta, un camino, en el que est\u00e1n siempre presentes una serie de mojones, de realidades m\u00e1s marcadas, que son n\u00facleos en torno a los cuales la vida cristiana se despliega. Teresa en el itinerario de su vocaci\u00f3n, presenta tres n\u00facleos centrales que todo lo concentran; los deseos, la b\u00fasqueda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[],"class_list":["post-2718","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escritos-sobre-santa-teresita"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2718"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2718\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}