{"id":2723,"date":"2007-08-21T00:33:11","date_gmt":"2007-08-21T00:33:11","guid":{"rendered":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/el-padre-nuestro-de-santa-teresita\/"},"modified":"2007-08-21T00:33:11","modified_gmt":"2007-08-21T00:33:11","slug":"el-padre-nuestro-de-santa-teresita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/el-padre-nuestro-de-santa-teresita\/","title":{"rendered":"El Padre nuestro de santa Teresita"},"content":{"rendered":"<p>Santa Teresita or\u00f3 y vivi\u00f3 de un modo peculiar el &#8216;Padrenuestro \u00ab. Nos lo explica en una de sus confidencias espont\u00e1neas: \u00abA veces -nos dice- cuando mi esp\u00edritu est\u00e1 tan seco que me es imposible sacar un solo pensamiento para unirme a Dios, rezo muy despacio el \u00abPadrenuestro\u00bb, y luego la salutaci\u00f3n ang\u00e9lica. Entonces estas oraciones me encantan y alimentan mi alma mucho m\u00e1s que si las rezase precipitadamente un centenar de veces\u00bb (B25).<\/p>\n<p><em>Dispongamos a escuchar&#8230;<\/em> <\/p>\n<p>Padre nuestro que est\u00e1s en el cielo&#8230; <br \/>La mayor originalidad y el mayor regalo de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas fue, sin duda, la de ense\u00f1arnos a orar dirigi\u00e9ndonos a Dios como al m\u00e1s entra\u00f1able y cari\u00f1oso de los Padres: \u00abCuando quer\u00e1is orar decid: Padre nuestro&#8230;\u00bb (Mt 11, 1).<\/p>\n<p>Pues bien, el acierto mayor de la Santa -cuyo papel fundamental es el de volvernos al Evangelio- fue el de comenzar por descubrir su condici\u00f3n de \u00abhijita\u00bb para poder, luego relacionarse a sus anchas con el Padre. De ah\u00ed que ninguna otra plegaria le ayudase tanto a conseguirlo como \u00e9sta del Padrenuestro.<br \/>A partir de aqu\u00ed, es cuando Teresita escudri\u00f1ar\u00e1 apasionadamente el rostro amoroso del Padre. Y al poco de esto, es cuando, providencialmente, en la selecci\u00f3n de textos b\u00edblicos que le env\u00eda su hermana Celina, descubre dos tesoros que la introducen de lleno en el oc\u00e9ano del amor paternal de Dios:<br \/>\u00abQuien sea peque\u00f1o, que venga a m\u00ed\u00bb (Prov 9,4). Y \u00abcomo una madre acaricia a su hijo, as\u00ed os consolar\u00e9 yo; os llevar\u00e9 en mis brazos y sobre mis rodillas os merece\u00bb (Is 66,12).<br \/>He aqu\u00ed el kil\u00f3metro \u00ab0\u00bb, el punto de partida de ese \u00abpeque\u00f1o camino\u00bb; de ese sendero directo que al momento descubrir\u00eda para ir a Dios. Su camino de infancia espiritual. Un caminito del todo nuevo, que no fomenta el infantilismo ni la est\u00e9ril confianza, sino la aut\u00e9ntica gozada de ser y sentirnos&#8230; hijos del m\u00e1s tierno y amoroso de los Pares y de lanzarnos por amor a su servicio.<br \/>Dotada, a la vez, y seg\u00fan reconoce ella misma, de una asombrosa aptitud para la pedagog\u00eda espiritual, Teresita, no s\u00f3lo ora y vive ella el \u00abPadrenuestro\u00bb, sino que se lo ense\u00f1a a todo el que se lo pide.<br \/>Comencemos, pues, a decir junto con ella: \u00abPadre nuestro&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Santificado sea tu nombre&#8230; <br \/>Santificar el nombre de Dios es reconocer su gloria, la que ha manifestado, sobre todo, en su Hijo Jes\u00fas. La gran obsesi\u00f3n de Teresa ser\u00e1, por eso mismo, \u00abamara Jes\u00fas y hacer que otros le amen\u00bb. Observemos que esta frase es un verdadero estribillo en sus Cartas. Incluso en el cielo, no piensa hacer otra cosa.<br \/>Santificar el nombre del Se\u00f1or es convertirle en centro de nuestros pensamientos. Y ella nos confiesa: \u00abCreo que nunca he estado tres minutos sin pensar en Dios.\u00bb<br \/>Santificar el nombre del Se\u00f1or es sentir-nos seguros y confiados ante El. De ah\u00ed que la Santa trabaje por vivir en paz y armon\u00eda como clima en que mejor se refleja su Bondad y en que mejor se viven actitudes tan suyas como la de la confianza y el total abandono. La tensi\u00f3n y divisi\u00f3n interiores, ense\u00f1ar\u00e1 a sus novicias, no glorifican a Dios.<\/p>\n<p>Venga a nosotros tu reino&#8230; <br \/>\u00abiOh Jes\u00fas m\u00edo! Ser carmelita, ser por mi uni\u00f3n contigo madre de las almas, he aqu\u00ed mi vocaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed, tambi\u00e9n, uno de los mejores criterios para calibrar nuestros deseos de que el \u00abReino de Dios\u00bb venga por fin: nuestro celo apost\u00f3lico por salvar almas.<br \/>El Maestro inyecta en Teresita una sed abrasadora por las almas. Primero, las de los pecadores, luego, las de los sacerdotes y misioneros; por fin, todas. Podr\u00edamos insertar aqu\u00ed todo un sartal de textos suyos que lo atestiguan. El t\u00edtulo de Patrona de las Misiones que le otorga la Iglesia puede re-sumirnos mucho en este sentido.<\/p>\n<p>Llevada por este deseo de que la presencia de Dios se instaure all\u00ed donde reina el mal, no duda en sentarse a la mesa con os pecadores someti\u00e9ndose a la dura noche de la fe. Tiene, al mismo tiempo, prisa de que sus hermanas entren en el horizonte de este Reino. A su prima le dice: \u00abPreoc\u00fapate un poco menos de ti misma&#8230;.<\/p>\n<p>Todos tus escr\u00fapulos no son m\u00e1s que el fruto de buscarte a ti misma. Tus penas, tus congojas, todo rueda alrededor de ti misma&#8230; \u00a1Por favor! Olv\u00eddate de ti misma y piensa m\u00e1s en salvar almas\u00bb (Citado por P. Piat, Mar\u00ede Guerin, p. 86).<\/p>\n<p>Su mismo sufriendo lo convierte en la mejor arma con la que luchar por este prop\u00f3sito: \u00abNunca hubiera cre\u00eddo que fuese posible sufrir tanto. No puedo explic\u00e1rmelo, a no ser por los ardientes deseos que tengo de salvar almas\u00bb UC30, 9).<\/p>\n<p>H\u00e1gase tu voluntad&#8230; <br \/>Teresa, monja contemplativa, comprende a la par que \u00abel Reino de los Cielos est\u00e1 dentro de nosotros\u00bb Y que para ense\u00f1arnos el camino de este Reino; es decir, cu\u00e1l es su voluntad, \u00abJes\u00fas no tiene necesidad de libros ni de doctores&#8230; El, el Doctor de doctores, ense\u00f1a sin ruido de palabras\u00bb (A83).<\/p>\n<p>Por ello, al descubrir que es totalmente in-capaz de santificarse por s\u00ed misma, deja a Dios actuar en ella, y se abandona confiadamente a su acci\u00f3n divina. Deja a Dios ser Dios. Y lo hace ofreci\u00e9ndose al Amor Misericordioso a trav\u00e9s de una de las m\u00e1s bellas composiciones orantes de la espiritualidad act\u00faa. (No dejemos de leerla para orarla).<\/p>\n<p>Y es en ese abandono confiado donde ve claramente que la voluntad de Dios es un verdadero intercambio de amor entre Dios y la criatura.<\/p>\n<p>Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda&#8230; <br \/>De Teresa sabemos que es una luchadora empedernida para que Pan de la Eucarist\u00eda pueda ser comulgado por todos en el d\u00eda -cosa dif\u00edcil entonces- para que todos puedan experimentar el beso amoroso de Jes\u00fas (A4).<br \/>Para ella \u00abpedir el pan\u00bb es un medio m\u00e1s de hacerse peque\u00f1a y pobre, ya que sabe que \u00abhasta en las casas de los pobres se da a los ni\u00f1os lo que necesitan\u00bb (UC6.8.8). Demostrando tambi\u00e9n que uno desea vivir el momento presente, sin agobios.<\/p>\n<p>En las dificultades, pone toda su confianza en Dios. Ense\u00f1a a sus hermanas a no tomar-se las cosas demasiado a pecho, a no atormentarse en los oficios, sino a hacerlo todo con paz y libertad de esp\u00edritu. (UC 14.7.1).<\/p>\n<p>Tiene, en fin, otro modo sublime de vivir esto del \u00abpan nuestro\u00bb: poniendo espont\u00e1neamente al servicio de los dem\u00e1s todo lo que recibe. \u00abSi alguna vez se me ocurre pensar y decir algo que les gusta a mis hermanas, me parece completamente natural que se apropien de ello como de un bien suyo. Ese pensamiento pertenece al Esp\u00edritu y n a m\u00ed\u00bb (Cl 9v).<\/p>\n<p>Perdona nuestras ofensas&#8230; <br \/>El encuentro con eso que llamamos pecado y debilidad -propios y ajenos- lleva a Teresa a descubrir con m\u00e1s profundidad el rostro de Dios. Vive el pecado como una ocasi\u00f3n para amar m\u00e1s a Dios.<\/p>\n<p>Comentando el texto de Lucas 7,47, dir\u00e1 que no s\u00f3lo tienen que amar aqu\u00e9llos a quienes se les ha perdonado mucho, ya que&#8230; \u00abA m\u00ed Jes\u00fas me ha perdonado mucho m\u00e1s que a san-ta Mar\u00eda Magdalena, pues me ha perdonado por adelantado impidi\u00e9ndome caer\u00bb (A38). <\/p>\n<p>Otra forma de vivir esta petici\u00f3n consiste en no quedarse en la tristeza que brota en ella cuando descubre sus deficiencias. Por aqu\u00ed ir\u00e1n sus consejos:<\/p>\n<p>\u00abSi te encuentran siempre imperfecta, \u00a1estupendo!, \u00e9sa es tu mayor ganancia&#8230; Si te juzgan poco virtuosa, \u00bfqu\u00e9 importa?, eso no te quita nada ni te hace m\u00e1s pobre\u00bb&#8230; \u00abAhora comprendo -dice en otra ocasi\u00f3n- que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los dem\u00e1s, en no escandalizar-se de sus debilidades, ensacar edificaci\u00f3n de los menores actos de virtud que veamos practican otros\u00bb.<\/p>\n<p>He ah\u00ed una forma muy delicada y asequible de practicar esta petici\u00f3n del \u00abPadrenuestro\u00bb. <\/p>\n<p>No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n y l\u00edbranos del mal&#8230; <br \/>Teresa afirma que la tentaci\u00f3n sirve para hacer brillar m\u00e1s la fe. Y no habla de o\u00eddas.<\/p>\n<p>Ella se ha visto muchas veces probada y tentada. La noche de la nada ha saltado insistentemente su causa. Ha aprendido a vivir sin sentir el amor ni la fe:<\/p>\n<p>\u00abCada vez que queremos amar, estamos ya amando&#8230;\u00bb \u00a1Bell\u00edsimo pensamiento!.<\/p>\n<p>Sus mismas canciones son acordes gozosos arrancados demasiadas veces a las mismas tinieblas:<\/p>\n<p>\u00abSue\u00f1as con la luz-le dice el Tentador-, con una Patria perfumada de los m\u00e1s suaves perfumes&#8230; Sue\u00f1as con la posesi\u00f3n eterna del Creador de todas estas maravillas&#8230; Crees que saldr\u00e1s un d\u00eda de las brumas que te rodean&#8230;, \u00a1Adelante! \u00a1Adelante! G\u00f3zate con la muerte, que te proporcionar\u00e1, no lo que tu es-peras, sino una noche m\u00e1s profunda toda-v\u00eda: la noche de la nada\u00bb (C6).<\/p>\n<p>Tan sensible a la belleza y hermosura de la Creaci\u00f3n, s\u00f3lo \u00e9sta le aporta un rayito de luz en medio de la negra noche: \u00abCuando el azul del cielo se oscurece y parece que el cielo me abandona, mi alegr\u00eda es quedarme en me-dio de la sombra, escondida y peque\u00f1a. Y mi paz consiste en cumplir \u00fanicamente la voluntad de mi Jes\u00fas, mi \u00fanico y solo amor.<br \/>Qu\u00e9 me importa la vida? \u00bfQu\u00e9 me importa la muerte? Amarte&#8230; \u00a1\u00e9se es mi \u00fanico gozo!. <\/p>\n<p>Hasta en sus \u00faltimos momentos suplica la oraci\u00f3n de sus hermanas para no caer en la tentaci\u00f3n: \u00bb \u00a1No puedo m\u00e1s! \u00a1Ah, rueguen por m\u00ed! \u00a1Jes\u00fas! \u00a1Mar\u00eda!<\/p>\n<p>Am\u00e9n&#8230; <br \/>Los expertos en ra\u00edces ling\u00fc\u00edsticas dice que la de la expresi\u00f3n \u00abAm\u00e9n\u00bb tiene mucho que ver con la que denota la total dependencia del feto en el seno de la madre. De ah\u00ed que esta \u00faltima palabra del Padrenuestro posea tambi\u00e9n unos matices netamente teresianos.<\/p>\n<p>Como un ni\u00f1o en los brazos de su madre, as\u00ed se siente Teresa en los de Dios; Dios no me abandonar\u00e1. Nunca me ha abandona-do\u00bb (UC 30.9). En una estampa de despedida dedicada a sus hermanas, escribe: Veo lo que he cre\u00eddo. Poseo lo que he esperado. Estoy unida a Aqu\u00e9l a quien he amado con todas mis fuerzas\u00bb.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.cipecar.org\/\">www.cipecar.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Teresita or\u00f3 y vivi\u00f3 de un modo peculiar el &#8216;Padrenuestro \u00ab. Nos lo explica en una de sus confidencias espont\u00e1neas: \u00abA veces -nos dice- cuando mi esp\u00edritu est\u00e1 tan seco que me es imposible sacar un solo pensamiento para unirme a Dios, rezo muy despacio el \u00abPadrenuestro\u00bb, y luego la salutaci\u00f3n ang\u00e9lica. 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