{"id":2730,"date":"2008-08-19T23:43:36","date_gmt":"2008-08-19T23:43:36","guid":{"rendered":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/teresa-de-lisieux-un-milagro-de-amor-y-sabiduria\/"},"modified":"2008-08-19T23:43:36","modified_gmt":"2008-08-19T23:43:36","slug":"teresa-de-lisieux-un-milagro-de-amor-y-sabiduria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/teresa-de-lisieux-un-milagro-de-amor-y-sabiduria\/","title":{"rendered":"TERESA DE LISIEUX, UN MILAGRO DE AMOR Y SABIDUR\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p>Ped\u00edan a Dios la gracia de un hijo misionero. Admirable el poder de la oraci\u00f3n de la familia de tres generaciones. Con su oraci\u00f3n perseverante han conseguido que Teresita fuera misionera. Abuelos, padres, hermanitas, todos constantemente se re\u00fanen en oraci\u00f3n para que el Se\u00f1or les conceda un nieto, un hijo, un hermano, misionero. La oraci\u00f3n se intensifica cuando viviendo en los Buissonets de Lisieux, se espera, despu\u00e9s de cinco ni\u00f1as, el nacimiento del misionero. A\u00fan no existen, por supuesto, las ecograf\u00edas. Todos reunidos esperando la noticia del m\u00e9dico, que anuncia a la familia expectante: \u00abSer\u00e1 misionera\u00bb. La familia ha puesto la primera piedra de esta gran santa que vivi\u00f3 y muri\u00f3 enamorada de Dios porque supo cu\u00e1nto la amaba Dios. La familia primero y despu\u00e9s los que se nos acercan o a quienes nos acercamos y nos rodean, son el espejo donde vemos o no el amor de Dios, que ser\u00e1 el motor de nuestra vida o no, e influir\u00e1 en la imagen que nos hagamos de Dios. Teresita queda sin madre a los cuatro a\u00f1os. Su padre y sus hermanas mayores se hacen cargo de que aquella tierna florecita no se sienta hu\u00e9rfana y cumplen admirablemente el papel de madre. Y la ternura con que se sinti\u00f3 amada repercuti\u00f3 en la imagen que se hizo de Dios Padre y en cu\u00e1nto lo am\u00f3, hasta morir amor. Muchas personas hoscas y dif\u00edciles para la alegr\u00eda, secas en su relaci\u00f3n con Dios, vienen martirizadas por las exigencias y por el trato que recibieron de escasa o ninguna aprobaci\u00f3n o est\u00edmulo personal. Para ellas Dios m\u00e1s que un pap\u00e1 es un padrastro exigente, que siempre examina hasta los m\u00ednimos detalles, que nunca est\u00e1n a su gusto, porque siendo \u00e9l tan perfecto, nunca encuentra a su altura lo que hacen estas criaturas, llenas a veces de buena voluntad, pero d\u00e9biles y fr\u00e1giles. Que no han comprendido la palabra revelada \u201cQue soy Dios y no hombre, enemigo a la puerta\u201d. Que sienten a Dios como quien no est\u00e1 interesado m\u00e1s que en vigilar y corregir y castigar, y no como un padre, hermano, esposo y amigo, siempre atento a ayudar, fortalecer y desbrozar el camino. No fue esta la situaci\u00f3n de la peque\u00f1a florecita, que sabe cu\u00e1nto la ama Dios y c\u00f3mo se le gana por el coraz\u00f3n, pues tiene dos lunares: carece de memoria para recordar las faltas y no sabe de c\u00e1lculo para contarlas. Teresita vivir\u00e1 en el Carmelo la confianza de su Fundadora, Santa Teresa de Jes\u00fas, que dec\u00eda: \u201dNo es delicado mi Dios\u201d. Esperemos que la flor que brot\u00f3 en aquel \u00e1rbol frondoso que consagr\u00f3 a Dios a sus cinco hijas, recupere para Espa\u00f1a la fecundidad humana que engendre vocaciones a la vida consagrada, como anta\u00f1o.<\/p>\n<p>UNA MONJA DE CLAUSURA, PATRONA DE LAS MISIONES<\/p>\n<p>En el siglo XX, caracterizado por una transformaci\u00f3n del mundo, una joven, que vivi\u00f3 durante nueve a\u00f1os enclaustrada en un Carmelo desconocido, cuando ya san P\u00edo X, la hab\u00eda llamado \u00abla santa m\u00e1s grande de los tiempos modernos\u00bb, fue proclamada por P\u00edo XI, en 1927, Patrona de todas las misiones, junto con el intr\u00e9pido y activ\u00edsimo jesuita, san Francisco Javier. Audacia y profec\u00eda de P\u00edo XI, al otorgar ese t\u00edtulo a una monjita de clausura, que no sali\u00f3 nunca de su monasterio. Con este gesto llam\u00f3 la atenci\u00f3n de que la fe se propaga, no s\u00f3lo por la actividad, sino tambi\u00e9n y fundamentalmente, por la contemplaci\u00f3n. Y Juan Pablo II confirma la doctrina al concederle el t\u00edtulo de DOCTORA, en esta hora, a\u00fan confusa a Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas. Como Patrona de las Misiones propicia la acci\u00f3n evangelizadora; como Doctora, pone en orden la inteligencia y el convencimiento, resalta el criterio y cataloga los valores, es Maestra. Su doctorado versa sobre el AMOR. Y eso s\u00f3lo ya lleva a la sencillez, que no superficialidad, de su CAMINITO.<\/p>\n<p>EL AMOR Y SUS CONSECUENCIAS<\/p>\n<p>Si amo, tengo el deber de evitar cuanto pueda no s\u00f3lo mis propios pecados, sino tambi\u00e9n las obras malas de mis hermanos, que repercuten en todo el Cuerpo M\u00edstico, corregir, aconsejar, dar buen ejemplo, orar mucho, sacrificarme para que todas las obras de los hermanos lleven la luz de Dios y testimonien su participaci\u00f3n en la divina naturaleza, para que viendo todos sus frutos buenos se den cuenta, de que Dios est\u00e1 en ellos, ya que, conociendo el \u00e1rbol por sus frutos, no pueden nacer de \u00e1rbol malo, si son buenos, sino de la luz.<\/p>\n<p>EL AMOR EN LA PSICOLOG\u00cdA Y EN LA TEOLOG\u00cdA<\/p>\n<p>La entrega de una persona no estar\u00e1 nunca motivada por leyes, sino por amor. As\u00ed hemos comprobado el fracaso de la formaci\u00f3n que se ha dado a base de \u00f3rdenes y mandatos, de prohibiciones y distingos; los as\u00ed educados han ca\u00eddo en la vulgaridad. Es necesario cuidar mucho de que nuestra teolog\u00eda y psicolog\u00eda no siga los derroteros de la ley mosaica que fue perfeccionada por Jes\u00fas en el Evangelio. Una espiritualidad basada limpia y genuinamente en el Evangelio ser\u00e1 mucho m\u00e1s cautivadora y eficaz. Y es porque el Evangelio se resume en el amor, \u00abla plenitud de la ley es el amor\u00bb (Rm 13, 10); por eso remontando la corriente y poniendo en la base el amor, el ser humano respira hondo, da su mejor sonido y est\u00e1 dispuesto a los m\u00e1s altos saltos, a las entregas m\u00e1s sacrificadas. \u00c9ste es el caso de Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas. Ella am\u00f3, hasta morir de amor. Comprendi\u00f3 lo que desea Dios ser amado y se dio totalmente. No habr\u00eda podido hacerlo esto un mandato. Lo hizo el amor. \u00abSoy de un car\u00e1cter tal, que el temor me echa para atr\u00e1s, mientras el amor no s\u00f3lo me hace correr, sino volar\u00bb. \u00abAm\u00e1ndole, no temi\u00e9ndole, ninguna alma llegar\u00eda a ofenderle\u00bb \u00abEl amor es lo \u00fanico que me atrae\u00bb \u00abEl amor es el \u00fanico bien que deseo\u00bb. Ni la Ley de Mois\u00e9s ni en general ninguna ley positiva y escrita, puede cambiar el coraz\u00f3n del hombre. Por esta raz\u00f3n, cuando Jes\u00fas env\u00ede a los disc\u00edpulos en Pentecost\u00e9s al Esp\u00edritu, no les dar\u00e1 una ley exterior, sino una ley interior, que no est\u00e1 escrita en la piedra, sino en los corazones. Ser\u00e1 el cumplimiento de la profec\u00eda de Ezequiel: \u00abyo les dar\u00e9 un solo coraz\u00f3n y pondr\u00e9 en ellos un esp\u00edritu nuevo: quitar\u00e9 de su carne el coraz\u00f3n de piedra y les dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne, para que caminen seg\u00fan mis preceptos, observen mis normas y las pongan en pr\u00e1ctica, y as\u00ed sean mi pueblo y yo sea su Dios\u00bb (11,19). En la cruz, Jes\u00fas destruye el coraz\u00f3n de piedra de los hombres. Cuando el Esp\u00edritu de Cristo penetra en el cristiano, en la medida en que \u00e9ste lo acoge, cambia y transforma el coraz\u00f3n de piedra en coraz\u00f3n de carne. La nueva ley del Esp\u00edritu es el amor, que act\u00faa no \u00abpor obligaci\u00f3n\u00bb, sino \u00abpor atracci\u00f3n\u00bb hacia el bien. Sin el amor no se puede observar la ley. \u00abSi uno me ama, guardar\u00e1 mi palabra\u00bb (Jn 14,23). El amor se prueba en el cumplimiento de los mandamientos: \u00abEn esto consiste el amor, en observar sus mandamientos\u00bb (2 Jn 6). Entre la ley y el amor se establece una colaboraci\u00f3n y una sinergia. El amor apoya la ley y la ley protege el amor. La ley se nos da para sostener nuestra libertad, no para eliminarla, y para ayudarnos a comprender la voluntad de Dios. \u00bfQui\u00e9n crey\u00f3 nuestro anuncio? Teresita crey\u00f3 el anuncio prof\u00e9tico de Isa\u00edas en su cap\u00edtulo 53. \u201cTe doy gracias, Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios y las has revelado a los peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Contemplando Teresita una estampa de Cristo en la cruz sangrando, comprende la necesita de orar y sufrir por los pecadores, que es recoger la sangre de Cristo que chorrea, inmolarse por los sacerdotes que han de convertir a esos pecadores y ayudarles a que salgan del pecado.<\/p>\n<p>TERESITA INTENTA DESCLAVAR A JESUS DE LA CRUZ<\/p>\n<p>\u00abLe llevaban rosas, que ella deshojaba sobre su crucifijo, acarici\u00e1ndole con cada p\u00e9talo\u00bb Dice una hermana: \u00abUn d\u00eda que la vi tocando dulcemente la corona de espinas y los clavos de su Jes\u00fas con la punta de los dedos, le dije: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is?\u00bb. Entonces, con un suave gesto de admiraci\u00f3n ante mi sorpresa, me confes\u00f3: \u00abEstoy desclav\u00e1ndole y quit\u00e1ndole la corona de espinas\u00bb. Escribe la Santa: \u00abUn domingo, contemplando una imagen de Nuestro Se\u00f1or en la Cruz, qued\u00e9 profundamente impresionada al ver la sangre que ca\u00eda de una de sus manos divinas. Experiment\u00e9 una pena inmensa al pensar que aquella sangre ca\u00eda al suelo sin que nadie se cuidara de recogerla; y resolv\u00ed mantenerme constantemente en esp\u00edritu al pie de la cruz para recibir el divino roc\u00edo que goteaba, comprendiendo que luego tendr\u00eda que derramarlo sobre las almas. \u00abEl grito de Jes\u00fas en la cruz: \u00ab\u00a1Tengo sed!\u00bb, resonaba continuamente en mi coraz\u00f3n. Aquellas palabras encend\u00edan en m\u00ed un ardor muy vivo y desconocido. Deseaba dar de beber a mi Amado. Yo misma me sent\u00eda devorada por la sed de almas. No eran todav\u00eda las almas de los sacerdotes las que me atra\u00edan, sino la de los grandes pecadores. Me abrasaba el deseo de librarlas del fuego eterno. Santo Tom\u00e1s, comentando el texto de Isa\u00edas: \u00abMirad y ved si hay dolor como mi dolor\u00bb (Is 1, 12), explica por qu\u00e9 el dolor f\u00edsico y moral de Cristo ha sido el Mayor de todos los dolores: el dolor corporal fue acerb\u00edsimo, tanto por la generalidad de sus sufrimientos, como por la muerte en la cruz. El dolor interno fue intens\u00edsimo, pues lo causaban todos los pecados de los hombres, el abandono de sus disc\u00edpulos, la ruina de los que causaban su muerte y, por \u00faltimo, la p\u00e9rdida de la vida corporal, que naturalmente es horrible para la vida humana natural. Por causa de la sensibilidad del paciente: el cuerpo de Cristo era perfecto, muy sensible, como conviene al cuerpo formado por obra del Esp\u00edritu Santo. Al tener fin\u00edsimo sentido del tacto, era mayor el dolor. Lo mismo puede decirse de su alma: al ser perfecta comprend\u00eda las causas de la tristeza. Porque el dolor asumido era voluntario. Y as\u00ed, por desear liberar de todos los pecados, quiso tomar tanta cantidad de dolor cuanto era proporcionado al fruto. El dolor de Cristo ha sido el mayor de cuantos dolores ha habido, dice Santo Tom\u00e1s (Suma III, q 46, a 6). Teresita se ha formado en la meditaci\u00f3n de los padecimientos de Cristo. Viendo cu\u00e1nto nos am\u00f3 Cristo, le fue f\u00e1cil encenderse en su amor: \u00ab\u00bfQui\u00e9n no amar\u00e1 al que nos am\u00f3 de tal manera? La Iglesia hoy cuenta con el testimonio del Magisterio de Pablo VI: \u00abCreemos que nuestro Se\u00f1or Jesucristo nos redimi\u00f3 por el sacrificio de la Cruz, del pecado original y de todos los pecados personales cometidos por cada uno de nosotros, de modo que se mantenga verdadera la afirmaci\u00f3n del Ap\u00f3stol: \u00abDonde abund\u00f3 el delito sobreabund\u00f3 la gracia\u00bb (Rom 5,20) (El Credo del Pueblo de Dios, 17).<\/p>\n<p>LOS FRUTOS DEL SUFRIMIENTO DE TERESITA<\/p>\n<p>Teresita viene a visitar Espa\u00f1a. Cuando apenas pod\u00eda caminar por el huerto porque se lo hab\u00eda ordenado el m\u00e9dico, le dijo una hermana: \u00bfPero no ve que eso la fatiga m\u00e1s? \u2013Ando por un misionero. Se ha comprobado que a la misma hora un misionero lejano y enfermo, se hab\u00eda podido levantar de la cama para asistir a un moribundo. Sus sufrimientos la traen ahora a Espa\u00f1a, despu\u00e9s de haber recorrido los cinco continentes a seguir haciendo el bien sobre la tierra y a derramar una lluvia de rosas. Es el fruto que profetiz\u00f3 Isa\u00edas: \u201c\u00bfQui\u00e9n crey\u00f3 nuestro anuncio? \u00bfA qui\u00e9n se revel\u00f3 el brazo del Se\u00f1or? Creci\u00f3 en su presencia como brote, como ra\u00edz en tierra \u00e1rida, sin figura, sin belleza. El Se\u00f1or quiso triturarlo con el sufrimiento y entregar su vida como expiaci\u00f3n; ver\u00e1 su descendencia, prolongar\u00e1 sus a\u00f1os, lo que el Se\u00f1or quiere prosperar\u00e1 por su mano. Por los trabajos de su alma ver\u00e1 la luz, el justo se saciar\u00e1 de conocimiento. Mi siervo justificar\u00e1 a muchos, porque carg\u00f3 con los cr\u00edmenes de ellos. Le dar\u00e9 una multitud como parte, y tendr\u00e1 como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, \u00e9l carg\u00f3 con el pecado de muchos e intercedi\u00f3 por los pecadores. Al\u00e9grate, est\u00e9ril, que no dabas a luz, rompe a cantar con j\u00fabilo la que no ten\u00edas dolores; porque la abandonada tendr\u00e1 m\u00e1s hijos que la casada. Ensancha el espacio de tu tienda, despliego sin miedo tus lonas, alarga tus cuerdas, hinca bien tus estacas; porque te extender\u00e1s a izquierda y derecha. Tu estirpe heredar\u00e1 las naciones y poblar\u00e1 ciudades desiertas\u201d (Is, 53-54).<\/p>\n<p>LA FUERZA DEL AMOR<\/p>\n<p>La fuerza del amor es inmensa. Por amor la madre se inmola d\u00eda y noche. Por amor el hombre deja a su padre y a su madre. Por amor el joven modifica su car\u00e1cter a voluntad de su amada. Por amor se realizan las m\u00e1s heroicas acciones, las gestas m\u00e1s generosas. Dile a un ni\u00f1o que estudie. No lo hace. Proponle una motivaci\u00f3n de amor, que, desgraciadamente suele ser de amor propio, y ese ni\u00f1o, que no se movi\u00f3 por la orden, se mueve y estudia para conseguir el premio que le han propuesto conquistar; le mueve el amor del premio, del honor y del valor de lo que piensa ganar. Y estamos a\u00fan en el terreno de psicolog\u00eda humana desnudamente. Si a toda esa fuerza de amor, le a\u00f1adimos la potenciaci\u00f3n, que es el amor divino, todo se ilumina con una luz nueva de poder y de altura incomparable. Es que el ser humano ha entrado a participar en la fuerza de Dios; es la misma acci\u00f3n de Dios la que el hombre posee. Se mueve desde Dios, en Dios, por Dios, con los motivos de Dios, con sus propias fuerzas y ahora s\u00ed que es realidad la expresi\u00f3n de Pablo: \u00abYa no soy yo, es Cristo quien vive en m\u00ed \u00bb (Ga 2,20). Ese ser humano ahora ya es capaz de todo lo que antes le acobardaba. Comprendemos ahora lo que les sucedi\u00f3 a los Ap\u00f3stoles despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s: gozosos sal\u00edan de las palizas recibidas; valientes predicaban el nombre de Jes\u00fas: \u00abera necesario obedecer a Dios antes que a los hombres\u00bb (CC 4, 19). Y eran los mismos que antes se hab\u00edan dado a la fuga y hab\u00edan negado al Maestro, \u00bfqui\u00e9n hab\u00eda intervenido para que se diera tal cambio? No era otro que el Esp\u00edritu, que es Amor. No era otro que el Esp\u00edritu que derram\u00f3 en sus corazones la caridad, obra suya, por la que el hombre vive en Dios (2 Co 3,14; 1 Pe 4,6).<\/p>\n<p>\u00a1MISTERIO DEL AMOR DE DIOS!<\/p>\n<p>Misterio de su participaci\u00f3n de su vida en nosotros&#8230; Si lo comprendi\u00e9ramos mejor, si lo reflexion\u00e1semos m\u00e1s, estimar\u00edamos mucho m\u00e1s el crecimiento en el amor que la salud, y el dinero y el amor humano. No hay nada que se pueda comparar con este don sublime de la misma vida de Dios que nos diviniza y nos hace poderosos en Dios y nos sumerge en el misterio de la Redenci\u00f3n y nos da eficacia en el orden santificador. Pensando en la realidad de un hombre que muere por nosotros: \u00abMe am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u00bb, San Pablo (Gal 2,20) quedaba abrumado y extasiado. Si esta verdad que est\u00e1 en nuestra cabeza, llegara al coraz\u00f3n y experiment\u00e1ramos el amor de Dios, nos dedicar\u00edamos a las buenas obras que \u00e9l determin\u00f3 que practic\u00e1semos, por amor suyo y sin atrevernos a pasarle factura, como afirma la Nueva Doctora de la Iglesia, Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas: \u00abDespu\u00e9s de haber recibido tantas gracias, \u00bfno puedo cantar con el salmista \u00abcu\u00e1n bueno es el Se\u00f1or, cu\u00e1n eterna es su misericordia?\u00bb. Creo que si todos los hombres se dieran cuenta de tanto amor, nadie tendr\u00eda miedo a Dios, sino que le amar\u00edan inmensamente; nadie cometer\u00eda nunca ni un solo pecado, por amor y no por temor\u00bb. Porque, como escribe San Ireneo, comentando al \u00c1guila de Patmos: \u00abDice Juan en el Apocalipsis: Era su voz como el estruendo de muchas aguas. Pues muchas son las aguas del Esp\u00edritu de Dios, porque rico y grande es el Padre\u00bb. Se equivocaron tanto quienes creen que a la Iglesia s\u00f3lo se la sirve con actos humanos&#8230;Son los actos divinos los que cuentan y \u00e9stos no se realizan sino en Dios, desde Dios, en su Coraz\u00f3n. En el Amor. Limitaron el poder humano sobrenaturalizado, con mirada modernista.<\/p>\n<p>SANTA TERESA DEL NI\u00d1O JES\u00daS, MAESTRA DEL AMOR.<\/p>\n<p>Ella ha vivido con genial intuici\u00f3n, de la que no estaba ausente la gracia, la espiritualidad del Evangelio, cuyo resumen es amor, como hemos dicho, pero adem\u00e1s ha captado la fuerza galvanizante del amor, aun del humano, lo que pasa es que ella vio con una caridad impropia de sus a\u00f1os, aparte de que no hab\u00eda experimentado desenga\u00f1os que la amaestrasen, que las criaturas humanas la dejaban con hambre. Escuchemos sus palabras:<\/p>\n<p>\u00abNecesito un coraz\u00f3n ardiente de ternura,<\/p>\n<p>que sea mi apoyo para siempre;<\/p>\n<p>que ame todo en m\u00ed, hasta mi debilidad,<\/p>\n<p>que no me abandone ni de d\u00eda ni de noche.<\/p>\n<p>No he podido encontrar criatura alguna<\/p>\n<p>que me amara siempre sin morir;<\/p>\n<p>necesito un Dios que tome mi naturaleza,<\/p>\n<p>que se haga mi hermano y pueda sufrir\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abCuando en mi joven coraz\u00f3n se encendi\u00f3<\/p>\n<p>esta llama que se llama amor,..<\/p>\n<p>viniste t\u00fa a reclamarla.<\/p>\n<p>Y t\u00fa solo, oh Jes\u00fas, pudiste<\/p>\n<p>Contentar mi alma.<\/p>\n<p>Porque ten\u00eda necesidad de amar<\/p>\n<p>hasta el infinito<\/p>\n<p>Y quiso ense\u00f1ar ese camino a las almas para que no se dejen deslumbrar por espejismos. Aprendamos sus lecciones y dej\u00e9monos influenciar por su acci\u00f3n apost\u00f3lica a\u00fan actual. Imposible escribir o hablar de Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, pensar en ella o rezarle, sin verla totalmente penetrada de amor. Su vida, su virtud, todo en ella parece la obra del Amor. El amor de Dios ha sido la fuente de energ\u00eda que fecund\u00f3 toda su vida espiritual; este amor se ha explayado en la pr\u00e1ctica de todas las virtudes y valores humanos y en filigranas de delicadeza, ha encontrado su perfeccionamiento en el esp\u00edritu de infancia y ha engendrado en su alma ub\u00e9rrimos frutos. En el alma de Teresa hay una disposici\u00f3n, que es la primordial, y que siempre permanecer\u00e1 como fundamental: el amor.<\/p>\n<p>CARACTERES COMPLEMENTARIOS<\/p>\n<p>El Dios que Teresa ama no es un dios abstracto, el dios de los fil\u00f3sofos y de los sabios; es el Dios hecho hombre, el Verbo encarnado. Es un amor vitalista el suyo. El segundo car\u00e1cter de este amor no es un sentimiento, una emoci\u00f3n, una delicadeza del coraz\u00f3n que puede compaginar con todas las debilidades y caprichos de la infancia. Su ni\u00f1ez se revela heroica: \u00abDesde la edad de tres a\u00f1os no he negado nada a Dios\u00bb, nos confiesa. La historia de su alma no es, en el fondo, otra cosa que el cumplimiento y la manifestaci\u00f3n de lo que Dios puede hacer cuando nada entorpece su libertad soberana. A sus catorce a\u00f1os y medio se despert\u00f3 en ella la pasi\u00f3n de la ciencia. \u00bfSer\u00e1 una intelectual? La cautivaban la teolog\u00eda, la filosof\u00eda, las ciencias naturales. Pero la m\u00e1s grande santa de todos los tiempos decidi\u00f3 dedicarse sencillamente a la ciencia del Amor. Estuvo a punto de recibir lecciones de pintura junto con su hermana Celina, pero no quiso insinuar a su padre que eso le gustaba, y por delicadeza sacrifica su propio impulso. Por el amor teologal llamar\u00e1 a Dios mi Padre y ser\u00e1 siempre su hija. Pero esta filiaci\u00f3n divina, tomada en el sentido m\u00e1s estricto de la palabra. Ella tuvo un concepto de santidad b\u00edblico, genuino y perfecto y fue consciente de que ten\u00eda que ense\u00f1arlo al mundo. Escribe a Paulina: \u00abLa santidad no consiste en \u00e9sta o la otra pr\u00e1ctica, sino en una disposici\u00f3n del coraz\u00f3n que nos hace humildes y peque\u00f1os entre los brazos de Dios, conscientes de nuestra flaqueza y confiados hasta la audacia en su bondad de Padre\u00bb. El amor para ella ser\u00e1 el ascensor para subir a Dios, al que ver\u00e1 significado en la madre que ve a su peque\u00f1\u00edn haciendo esfuerzos in\u00fatiles por subir los escalones uno a uno y a gatas, y ante la impotencia del querido peque\u00f1o, la madre se abaja y coge a su ni\u00f1o y lo sube en brazos. Dios Padre ser\u00e1 el \u00e1guila que remonta al pajarillo que agita impotente sus alas intentando volar. Esta es la gran intuici\u00f3n de Teresa: que el amor nos viene de Dios. Y dir\u00e1 \u201clo propio del amor es agacharse\u201d. Si Dios no se hubiera agachado hasta aniquilarse, hasta ser aniquilado atrozmente en la cruz y sepultado, le habr\u00eda faltado algo para ser Dios, para ser el Amor. El Amor es el deseo ardiente de querer todo el bien para el Amado. Quitar todo el mal al Amado. Hacer feliz al Amado. Evitar disgustos al Amado. San Juan de la Cruz dice que \u00abamar es trabajar en despojarse y desnudarse por Dios de todo lo que no es Dios\u00bb. Aqu\u00ed \u00e9l se fija m\u00e1s que en el ser, en el obrar del Amor. Eso lo hizo Teresa que no neg\u00f3 nada a Dios desde que ten\u00eda tres a\u00f1os. As\u00ed realiz\u00f3 Dios con ella todo lo que quiso. Y la hizo la m\u00e1s grande santa de los tiempos modernos, como afirm\u00f3 P\u00edo XI, que la llamaba tambi\u00e9n, la estrella de su pontificado.<\/p>\n<p>SU PRIMER HIJO<\/p>\n<p>A\u00fan viv\u00eda en su casa de Lisieux donde conoci\u00f3 la noticia: \u00abO\u00ed hablar de un gran criminal que acababa de ser condenado a muerte en castigo de sus horribles cr\u00edmenes. Todo hac\u00eda creer que morir\u00eda impenitente. Me propuse impedir a toda costa que cayera en el infierno. Para conseguirlo emple\u00e9 todos los medios imaginables&#8230;. Le dije a Dios que estaba segur\u00edsima de que perdonar\u00eda al pobre desgraciado Pranzini, y que as\u00ed lo creer\u00eda aunque no se confesase ni diese muestra alguna de arrepentimiento, \u00a1tanta era mi confianza en la misericordia infinita de Jes\u00fas! Pero, que para animarme a seguir orando por los pecadores, y \u00fanicamente para mi consuelo, le ped\u00eda s\u00f3lo, \u00abuna se\u00f1al\u00bb de arrepentimiento. Mi oraci\u00f3n fue escuchada al pie de la letra. Al d\u00eda siguiente de su ejecuci\u00f3n, cay\u00f3 en mis manos el peri\u00f3dico La Croix. Lo abr\u00ed apresuradamente, y&#8230; qu\u00e9 fue lo que vi?.., \u00a1Ah! Las l\u00e1grimas traicionaron mi emoci\u00f3n, y hube de esconderme. Pranzini no se hab\u00eda confesado. Hab\u00eda subido al cadalso, y estaba ya a punto de meter su cabeza en el l\u00fagubre agujero, cuando de repente, herido por una s\u00fabita inspiraci\u00f3n, se volvi\u00f3, cogi\u00f3 el crucifijo que le presentaba el sacerdote, y bes\u00f3 tres veces las sagradas llagas&#8230;Hab\u00eda, pues, obtenido \u00abla se\u00f1al\u00bb pedida\u00bb.<\/p>\n<p>AMOR PURO SIN ESPERAR RECOMPENSAS<\/p>\n<p>Su gesto y actitud vital es un latigazo para nuestra sociedad de consumo, de competitividad y de inexistencia de la gratuidad: \u00abEn el rezo de Sexta hay un vers\u00edculo que pronuncio siempre con repugnancia. Es \u00e9ste: \u00abDecid\u00ed en mi coraz\u00f3n cumplir tu voluntad por la recompensa\u00bb. Me apresuro a decir interiormente: \u00ab\u00a1Oh, Jes\u00fas m\u00edo, bien sab\u00e9is que no os sirvo por la recompensa, sino \u00fanicamente porque os amo y por salvar almas!\u00bb\u00bb \u00abYo present\u00eda ya lo que Dios reserva a los que le aman&#8230; y viendo estas recompensas eternas desproporcionadas con los sacrificios de esta vida quer\u00eda amarle con pasi\u00f3n, darle mil muestras de ternura mientras a\u00fan pod\u00eda hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>VICTIMA DE AMOR<\/p>\n<p>Yo soy s\u00f3lo una ni\u00f1a impotente y d\u00e9bil; sin embargo mi misma debilidad me da la audacia de ofrecerme como v\u00edctima de vuestro amor. Antiguamente s\u00f3lo las hostias puras y sin tacha eran aceptadas por el Dios fuerte y poderoso; para satisfacer a la Divina Justicia eran necesarias v\u00edctimas perfectas. Pero a la ley del temor ha sucedido la del Amor y el amor me ha escogido por holocausto, a m\u00ed, d\u00e9bil e imperfecta criatura. \u00bfEsta elecci\u00f3n no es acaso digna del amor?\u00bb. Yo creo que si todas las almas recibieran tales favores (los que ella ha recibido), Dios no ser\u00eda temido por nadie.<\/p>\n<p>SANTA TERESA DEL NI\u00d1O JES\u00daS Y SU CAMINITO.<\/p>\n<p>Se llama caminito porque prescinde de los caminos extraordinarios, y demuestra el estado de infancia ante Dios y porque es corto en cuanto renuncia a distancias que se pueden medir. No es caminito porque es el que recorren las personas imperfectas. La misi\u00f3n de santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas ser\u00e1 ense\u00f1ar su caminito: \u00abPresiento que voy a entrar en el descanso, pero sobre todo presiento que mi misi\u00f3n va a comenzar: la misi\u00f3n de hacer amar a Dios como yo le amo, de entregar mi caminito a las almas\u00bb. El caminito de Teresa es el primer mandamiento cumplido con toda verdad. Tras la anestesia puedes cortar lo que quieras. El amor de Dios adormece los apetitos. Ella nos cuenta que cuando ve a su Dios mendigo de amor no lo puede resistir. El crucifijo del patio le mendiga sacrificios. Pero su amor es tan delicado que quiere ser \u00abimitaci\u00f3n de la humilde violeta, que derrama su aroma sin que las criaturas sepan de d\u00f3nde viene el perfume. Lo ha aprendido en su Maestro y consangu\u00edneo, San Juan de la Cruz. Para no afligirle no llorar\u00e1 delante de Dios. \u00ab \u00bfLlorar delante de Dios? No, para no entristecerle\u00bb. Por lo mismo sonreir\u00e1 durante las disciplinas. Quiere coger a Jes\u00fas por el Coraz\u00f3n. Si un ni\u00f1o se echa al cuello de su madre&#8230; todo lo consigue. Y esto vale para todos, aunque fuera una gran pecadora como Magdalena o el buen ladr\u00f3n.<\/p>\n<p>LAS NECESIDADES DE NUESTRO TIEMPO.<\/p>\n<p>El Papa Pablo VI, en carta dirigida al obispo de Bayeux &#8211; Lisieux, con motivo del Centenario del nacimiento de santa Teresa, quiso que el mensaje de la Santa de Lisieux, fuera expuesto de acuerdo con las necesidades espirituales de nuestro tiempo. \u00abFormulando estos votos con un coraz\u00f3n ardiente, os alentamos, querido hermano en el Episcopado, a emplear todos los medios para que el mensaje de la Santa de Lisieux sea expuesto nuevamente, meditado, profundizado, de acuerdo con las necesidades de nuestro tiempo&#8230; (Ecclesia, 20 enero 1973, P\u00e1g. 11). Las necesidades de nuestro tiempo&#8230;unos se secularizan porque no encuentran a\u00fan bastante clara la identidad del sacerdocio&#8230; Otros apenas si tienen tiempo para las peque\u00f1as tareas sin brillo, pensando que son ellos los que forjan la historia de la Iglesia&#8230; Otros, en busca de novedades, resucitan errores ya viejos en la historia multisecular de la Iglesia&#8230; Las necesidades de nuestro tiempo&#8230; Lo que est\u00e1 necesitando la Iglesia de hoy es el programa que Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas nos propone: su caminito de infancia espiritual. A lo que menos nos resignamos es a ser ni\u00f1os. Ya somos muy mayores. Y se proclamar\u00e1 con voz ahuecada llena de soberbia que hemos llegado a la mayor\u00eda de edad. Con tanto como hoy se sabe&#8230; Con las cumbres tan altas que ha alcanzado a estas horas la inteligencia del hombre&#8230; hacernos ni\u00f1os&#8230; Y sin embargo Jes\u00fas nos dice: \u00abSi no os hiciereis como ni\u00f1os no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos\u00bb (Mt 18,3). Pero hacernos ni\u00f1os supone dar un golpe mortal a la soberbia en que se est\u00e1 destruyendo la vida humana. Dar valor a las cosas peque\u00f1as. Porque no son las cosas las que tienen valor sino el amor con que est\u00e1n vivificadas. Dios no necesita nuestras deslumbrantes obras, nuestras ret\u00f3ricas huecas&#8230; Lo que Dios busca es nuestro amor. Y el amor puro puede vivificarlo todo: desde las recepciones de un Jefe de Estado hasta la acci\u00f3n tan trivial de pelar patatas en la cocina. He ah\u00ed las necesidades de nuestro tiempo. Esta es la llaga que con dedo certero se\u00f1al\u00f3 el Papa Pablo VI cuando pidi\u00f3 \u00abque el mensaje de santa Teresa fuera propuesto de acuerdo con las necesidades de nuestro tiempo\u00bb. Es el amor por lo peque\u00f1o, el cuidado de lo m\u00e1s opaco, la atenci\u00f3n a las cosas m\u00e1s insignificantes, que son las que constituyen en mayor n\u00famero la vida humana, lo que hay que hacer y adem\u00e1s, hacerlo por amor de Dios. En eso es maestra Santa Teresa.<\/p>\n<p>R\u00c1FAGAS DE SU VIDA<\/p>\n<p>Su vida se desliza uniforme casi mon\u00f3tona, por claustros, celdas y oficinas. Por la ma\u00f1ana trabaja en la roper\u00eda; barre la escalera y el dormitorio. Por la tarde sale a arrancar hierbas en la huerta. Otra temporada se encarga del comedor: prepara el pan, sirve el agua, distribuye la cerveza entre las hermanas. La nombraron sacristana y con gozo manejaba los vasos sagrados. A veces pinta o escribe poes\u00edas. Nada extraordinario. Dada su debilidad de enferma no puede seguir todos los actos de comunidad ni practicar las penitencias de la Orden; y, sin embargo, avanza velozmente hacia la santidad haciendo actos extraordinariamente peque\u00f1os pero vivificados por un amor pur\u00edsimo. Ese es el secreto de su vida espiritual. Ese amor, que es confianza filial y desprendimiento de s\u00ed misma, es el ascensor divino, que la eleva, sin esfuerzo aparente, hasta los brazos de Dios. Este es el caminito suyo, el de su infancia espiritual; programa de vida para las almas peque\u00f1itas a los ojos de los hombres; nuevo sistema, sin m\u00e9todos complicados; santidad ingenua, sin matem\u00e1ticas y sin alardes. Es la pura doctrina evang\u00e9lica, despojada de todo aquello con que la hab\u00edan ido recubriendo los hombres.<\/p>\n<p>ABNEGACI\u00d3N HEROICA<\/p>\n<p>Una noche al salir del coro para ir a la celda se encuentra sor Teresa con que su linterna no est\u00e1 en el anaquel. Alguien se la llev\u00f3 equivocadamente. Si no la reclama tendr\u00e1 que estar en la celda a oscuras una hora. Y sin poder trabajar, hoy precisamente que ten\u00eda mucho trabajo. Teresa calla. Se va a oscuras a la celda, y a oscuras se pasa una hora, ofreciendo gustosa aquella privaci\u00f3n que ocasiona la pobreza. \u00bfVeis por qu\u00e9 he dicho antes que Papa Pablo VI se\u00f1al\u00f3 con dedo certero las necesidades de nuestro tiempo? Cualquier joven de hoy creer\u00e1 que as\u00ed no se realiza, que es hora de protestar y de contestar. La contestaci\u00f3n tan en moda, no entra en el camino sencillo, pero arduo, de la infancia espiritual. Durante la oraci\u00f3n de comunidad en el coro, al lado de Teresa una hermana hace ruido molesto y persistente moviendo su rosario grande. Teresa, que tiene un o\u00eddo fin\u00edsimo, afinado a\u00fan m\u00e1s por su enfermedad, se siente muy molesta. Ha sentido muchas veces el impulso de volver la cabeza para llamar la atenci\u00f3n a la hermana del ruido, pero se ha dominado pensando que sufrir aquello por amor de Dios y del pr\u00f3jimo, es mejor que gozar de un m\u00edstico recogimiento y se vence, aunque la violencia que tiene que hacerse le hace sudar copiosamente. Y en vez de taparse los o\u00eddos, los aplica al ruido desagradable con el mismo inter\u00e9s que si escuchar\u00eda un concierto delicioso. Frente a sor Teresa, que lava ropa, una hermana le salpica la cara con agua sucia de pa\u00f1uelos. Siente el impulso de alejarse limpi\u00e1ndose la cara, como una manera de advertir a la hermanita su faena. Pero, no; aquellas gotas que son de agua sucia para el cuerpo, pueden convertirse en perlas para el alma, Teresa aguanta con rostro sereno, y hasta con esp\u00edritu gozoso, mientras el natural siente la repulsa de aquella rociada desagradable. Algunos se resignan con pasividad; otros se encierran en su ego\u00edsmo o en el goce inmediato; otros se endurecen o se rebelan; otros, se desesperan. A unos y a otros Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz ense\u00f1a a no contar con solas sus fuerzas, ya se trate de la virtud o de la limitaci\u00f3n, sino con el amor misterioso de Cristo, el cual es mayor que nuestro coraz\u00f3n, y nos asocia a la ofrenda de su Pasi\u00f3n y al dinamismo de su vida. \u00a1Ojal\u00e1 pueda ella ense\u00f1ar a todos el \u00abpeque\u00f1o camino real\u00bb del esp\u00edritu de infancia, que es justamente todo lo contrario de la puerilidad, de la tristeza! Crueles pruebas de familia, escr\u00fapulos, temores y otras dificultades, incluso parec\u00eda que iban a ser capaces de impedir su perfecci\u00f3n; la enfermedad no perdon\u00f3 su juventud; y lo m\u00e1s duro, tuvo que experimentar profundamente la noche de la fe. Y Dios le hizo encontrar en el fondo mismo de esa noche, el abandono y el valor, la paciencia y la alegr\u00eda y la verdadera libertad (Pablo VI).<\/p>\n<p>SEMBRADORA DE AMOR<\/p>\n<p>Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas sembr\u00f3 amor y cosech\u00f3 amor. Amor hace falta ya, ahora mismo. Cuando Pablo VI en la apertura de la cuarta y \u00faltima sesi\u00f3n del Concilio dijo: \u00ab\u00e9ste ha sido un grande y triple acto de caridad hacia Dios, la Iglesia, la Humanidad\u00bb, (10 septiembre 1965) estaba dando la pauta de todo el supremo quehacer del hombre y nos compendiaba que la orientaci\u00f3n b\u00e1sica de toda renovaci\u00f3n posconciliar es el Amor, que por su propia naturaleza va dirigido hacia Dios y hacia los hermanos. El te\u00f3logo converso del ate\u00edsmo Olivier Cl\u00e9ment, moldeado por la teolog\u00eda patri\u00f3tica y muy conocedor de la literatura rusa, nos ofrece una de sus m\u00e1s bellas p\u00e1ginas sobre el Amor de Dios \u00abm\u00e1s fuerte que todo el mal del mundo\u00bb. \u00abHoy, quiz\u00e1s por primera vez en la historia, los cristianos se van volviendo pobres y libres\u00bb. El papel del cristianismo no es luchar contra la secularizaci\u00f3n, que es un hecho, sino hacer que esta secularizaci\u00f3n llegue a ser positiva, es decir que permita a la Iglesia ser un fermento y no un poder. Hoy existe una apertura a lo peque\u00f1o, a lo sencillo, hay una vuelta a las cosas esenciales\u00bb.<\/p>\n<p>DOCTORA DE LA IGLESIA.<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice Juan Pablo II declar\u00f3 el 19 de octubre de1997 a Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, Doctora de la Iglesia. A algunos, los que no la conozcan mucho, les habr\u00e1 parecido excesivo. A los que la conocemos mejor nos parec\u00eda necesario, en medio del espeso, confuso y enmara\u00f1ado bosque en que se ha movido estos a\u00f1os pasados y se sigue moviendo, el concepto de la extensi\u00f3n del Reino de Dios, el Misterio de la Iglesia. Con esta proclamaci\u00f3n, Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, ha entrado en el rol de unos pocos santos designados doctores de la Iglesia por el volumen, la calidad y la influencia, de la ortodoxia de su doctrina, basada en la Verdad revelada de Dios, transmitida por la Escritura y por la Tradici\u00f3n y ense\u00f1ada por el Magisterio de la Iglesia Los primeros maestros ilustres de la fe, sucesores inmediatos o casi inmediatos de los Ap\u00f3stoles, reciben la calificaci\u00f3n de Padres apost\u00f3licos y son: Ignacio de Antioquia, Policarpo de Esmirna, los autores de la Didaj\u00e9 y de la Didascalia, Clemente de Roma, Ireneo de Lyon y otros. La generaci\u00f3n siguiente, que incluye al grupo de apologistas como Tertuliano, Or\u00edgenes, Justino, es llamada de los Padres de la Iglesia Son una pl\u00e9yade incalculable, cuya obra est\u00e1 presente en la colecci\u00f3n monumental de Migne, que contiene los numerosos vol\u00famenes de padres griegos y latinos, desde el siglo III al XII, a la que puso fin P\u00edo XII designando a San Bernardo \u00abel \u00faltimo de los Padres de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>TERESA DE LISIEUX CON LOS DOCTORES<\/p>\n<p>A partir del siglo IV brillan los llamados doctores de la Iglesia muchos de los cuales forman parte tambi\u00e9n de los Padres de la Iglesia. Eran treinta y dos, catalogados seg\u00fan el a\u00f1o de su muerte: Hilario de Poitiers; Basilio Magno; Atanasio, Efr\u00e9n; Gregorio Nacianceno; Cirilo de Jerusal\u00e9n; Ambrosio de Mil\u00e1n; Juan Cris\u00f3stomo; Jer\u00f3nimo; Agust\u00edn de Hipona; Cirilo de Alejandr\u00eda; Pedro Cris\u00f3logo; Le\u00f3n Magno; Gregorio Magno; Isidoro de Sevilla; Beda el Venerable; Juan Damasceno; Pedro Damiani; Anselmo; Bernardo de Claraval; Antonio de P\u00e1dua; Tom\u00e1s de Aquino; Buenaventura; Alberto Magno; Catalina de Sena; Teresa de Jes\u00fas; Juan de la Cruz; Pedro Canisio; Lorenzo de Brindis; Roberto Belarmino; Francisco de Sales y Alfonso Mar\u00eda de Ligorio. Esta radiante corte de santos han sido maestros de la interpretaci\u00f3n de la Escritura, de teolog\u00eda dogm\u00e1tica, de teolog\u00eda moral, de filosof\u00eda, de las ciencias naturales, de la oraci\u00f3n, de la espiritualidad y de la m\u00edstica. La voz del papa ha unido a esas refulgentes estrellas, a la humilde carmelita Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas. Con ella el n\u00famero de Doctores llega a 33.<\/p>\n<p>LA OBRA ESCRITA DE LA NUEVA DOCTORA<\/p>\n<p>Su obra escrita de su doctrina, es modesta: s\u00f3lo tres manuscritos autobiogr\u00e1ficos, dos, escritos por mandato de dos prioras, y uno en forma de carta a una hermana; 274 cartas escritas a diversas personas a lo largo de sus nueve a\u00f1os de vida mon\u00e1stica; un volumen de poes\u00edas religiosas, g\u00e9nero literario usado tambi\u00e9n por Juan de la Cruz y Teresa de Jes\u00fas; algunas obras teatrales tambi\u00e9n de cu\u00f1o religioso; otros textos esparcidos y las palabras recogidas durante su larga agon\u00eda, por sus hermanas Paulina y Celina, monjas del mismo Carmelo de Lisieux. Su obra, no se parece en nada a la gigantesca bibliograf\u00eda de San Agust\u00edn o de Santo Tom\u00e1s de Aquino. Ni tiene pretensi\u00f3n magisterial o pedag\u00f3gica, ni af\u00e1n acad\u00e9mico. Es el reflejo de una joven monja, de origen burgu\u00e9s, encerrada desde los 15 a\u00f1os en un Monasterio de Normand\u00eda, a finales del siglo XIX. Pero ocurre que varios autores famosos vienen escribiendo libros sobre ella, que ya constituyen una vasta biblioteca, para estudiar esta peque\u00f1a colecci\u00f3n de escritos espirituales de una profunda espiritualidad.<\/p>\n<p>TERESA PROFETIZO SU DOCTORADO<\/p>\n<p>Por inveros\u00edmil que parezca, la Santa lo hab\u00eda deseado, y hasta profetizado: \u00abA pesar de mi peque\u00f1ez, quisiera iluminar a las almas como los profetas y los doctores\u00bb, escribi\u00f3 en su Manuscrito. Cuando sor Mar\u00eda de la Trinidad dijo a su maestra, Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, las grandes semejanzas que encontraba entre el \u00abcaminito\u00bb y la doctrina de un te\u00f3logo dominico, Teresa exclam\u00f3: \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda me das! No puedes imagin\u00e1rtelo. Saberme apoyada por un sabio, por un te\u00f3logo famoso, me produce una alegr\u00eda incomparable\u00bb.<\/p>\n<p>HA ILUMINADO A MUCHOS TEOLOGOS<\/p>\n<p>Numerosos te\u00f3logos se han dejado ya \u00abiluminar\u00bb por Teresa. El Cardenal Urs von Balthasar, ya en 1957 public\u00f3 su obra \u00abTeresa de Lisieux. Historia de una misi\u00f3n\u00bb, editada en castellano por Herder. El ha demostrado que Teresa ha fecundado y rejuvenecido la teolog\u00eda, y en su \u00faltima gran obra, \u00abTeolog\u00eda\u00bb, cita a santa Teresa de Lisieux junto a santa Catalina de Sena, para ilustrar c\u00f3mo \u00abel Esp\u00edritu Santo se manifiesta en cada uno seg\u00fan las necesidades\u00bb de la Iglesia\u00bb (1 Cor 12,7). \u00abCuando llegue a puerto, le ense\u00f1ar\u00e9\u00bb, escrib\u00eda ella, ya moribunda, al abate Belli\u00e9re. El \u00abman\u00e1 escondido\u00bb, el \u00abalimento totalmente espiritual\u00bb que Teresa so\u00f1aba con repartir ha alimentado y ha dado vida \u00aba un gran n\u00famero de almas peque\u00f1as, una legi\u00f3n de peque\u00f1as v\u00edctimas\u00bb. Ya son muchas las personas que han experimentado y verificado en su propia existencia ese \u00abcaminito muy recto, muy corto y totalmente nuevo\u00bb en el que Jes\u00fas hab\u00eda instruido antes en secreto a la humilde carmelita. Desde la primera edici\u00f3n de la \u00abHistoria de un alma\u00bb, son innumerables los testimonios de que Teresa ha ense\u00f1ado el \u00abcamino de la confianza sencilla y amorosa\u00bb y \u00abel del sufrimiento unido al amor\u00bb. Y lo ha ense\u00f1ado tanto a los m\u00e1s cristianos corrientes, a los papas, a multitud de hombres y mujeres de todas las culturas y de todas las clases sociales, a muchos j\u00f3venes sedientos de absoluto, tanto en las antiguas \u00d3rdenes religiosas de diversas espiritualidades como en las nuevas comunidades y movimientos cristianos nacidos despu\u00e9s del Concilio.<\/p>\n<p>TAMBIEN HA INFLUIDO EN PAPAS, FILOSOFOS, NOVELISTAS Y SANTOS<\/p>\n<p>Uno de los que han gozado su influencia es el Papa Juan Pablo II. Surgen tambi\u00e9n testigos de la presencia de Teresa entre los ortodoxos, los protestantes, e incluso entre los musulmanes. Su alcance ecum\u00e9nico y religioso universal, es evidente. Ella est\u00e1 extendiendo su \u00abdoctrinita\u00bb hasta los confines de la tierra. Juan Pablo II manifest\u00f3 en Lisieux que el carisma de Teresa es a la vez \u00abla confirmaci\u00f3n y la renovaci\u00f3n de la verdad m\u00e1s fundamental y m\u00e1s universal\u00bb de la Revelaci\u00f3n. El genio de santa Teresa de Lisieux ha inspirado a novelistas, como Bernanos, a fil\u00f3sofos, como Jean Guitton, quien ha escrito que \u00abTeresa lleva el sello de la modernidad\u00bb y a Edith Stein, fenomen\u00f3loga, ya canonizada, a predicadores, a fundadores, a artistas, poetas, cineastas, pintores y arquitectos. El Padre L\u00e9thel, en su trabajo sobre la Teolog\u00eda de los Santos, llam\u00f3 a la peque\u00f1a Teresa \u00abel Doctor por excelencia del amor de Jes\u00fas\u00bb. El Padre Mar\u00eda Eugenio escribe: \u00abEn cada momento crucial de la historia, en cada civilizaci\u00f3n, el Esp\u00edritu Santo coloca un maestro encargado de dispensar su luz. En los umbrales de este mundo nuevo que se anuncia, Dios ha colocado a Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>LA DOCTRINA DE ESTA DOCTORA FUE SU VIDA<\/p>\n<p>La doctrina de Teresa es inseparable de su vida, pues su \u00abdoctrinita\u00bb brot\u00f3 de los acontecimientos de su corta existencia. No escribi\u00f3 ning\u00fan tratado sistem\u00e1tico. El camino de la infancia espiritual, hunde sus ra\u00edces en el Evangelio. Su \u00fanico \u00abDirector\u00bb es Jes\u00fas. Aunque san Juan de la Cruz es su consangu\u00edneo y su padre espiritual, y Santa Teresa de Jes\u00fas su Madre, el camino de sor Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas fue un camino solitario, guiado por el Esp\u00edritu Santo que la condujo a recorrer su \u00abcarrera de gigante\u00bb, extraordinariamente corta. Con la perspectiva de la historia, podemos hoy comprobar c\u00f3mo un designio de Amor dirigi\u00f3 su vida, cada d\u00eda m\u00e1s interiorizada, y a la vez m\u00e1s difundida por todo el universo. Ella estaba segura de la fecundidad que brotar\u00eda de su vida escondida en el Dios escondido (Is 45,15).<\/p>\n<p>ESCRIBIO POR OBEDIENCIA<\/p>\n<p>Ya he dicho que sus p\u00e1ginas, aut\u00e9ntico \u00abbest-seller\u00bb mundial, no han sido escritas con afanes literarios. Ella lo dijo: \u00abno escribo para hacer una obra literaria, sino por obediencia\u00bb. Exactamente lo mismo ocurri\u00f3 a su Madre, Santa Teresa. Los Manuscritos autobiogr\u00e1ficos s\u00f3lo son unos \u00abcuadernos de obediencia\u00bb. Las Poes\u00edas, la mayor\u00eda de las veces, se las encargaban las carmelitas, y el \u00abTeatro\u00bb va rimando las fiestas comunitarias para recreaci\u00f3n de las hermanas. Escribi\u00f3 muchas veces sus cartas de prisa. Pero, de esos borradores de ortograf\u00eda vacilante, y que no estaban destinados a la publicaci\u00f3n, surge una doctrina coherente y de una transparente sencillez que desaf\u00eda el an\u00e1lisis de los te\u00f3logos. La experiencia demuestra que muchos no asimilar\u00e1n su lenguaje, que es el del mundo religioso de finales del siglo XIX. Pero a las nuevas generaciones, \u00e1vidas de autenticidad, ese lenguaje les brinda la exigencia de un Amor \u00fanico, el de Jes\u00fas, acrisolado en el fuego de la prueba de la fe y de la esperanza.<\/p>\n<p>EL HISTORIADOR DANIEL ROPS CON LOS PAPAS<\/p>\n<p>En 1965, Daniel Rops conclu\u00eda su Histoire de Eglise du Christ dedic\u00e1ndole cincuenta p\u00e1ginas, pues la ve\u00eda como un s\u00edmbolo universal. Despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, nos hemos percatado de que las intuiciones de Teresa, adelant\u00e1ndose mucho a su tiempo, estaban muy pr\u00f3ximas a los temas mayores del concilio. Pues ella est\u00e1 presente en las grandes corrientes espirituales de este siglo y ha inspirado a numerosos santos y beatos de los tiempos modernos. De Benedicto XV a Juan Pablo II, todos los papas han sido, en mayor o en menor medida, teresianos: el conjunto de sus declaraciones es una mina fecunda. Juan Pablo II, primer papa que peregrin\u00f3 a Lisieux, el 2 de junio de 1980, dijo en la homil\u00eda: \u00abDe Teresa, podemos decir, convencidos, que el Esp\u00edritu de Dios permiti\u00f3 a su coraz\u00f3n revelar directamente a los hombres de este tiempo el misterio fundamental, la realidad del Evangelio: el hecho de que hemos recibido realmente un esp\u00edritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar \u201c\u00a1Abba! \u00a1Padre!\u201d. El caminito es el camino de la \u00absanta infancia\u00bb\u00bb. En la visita ad limina apostolorum de los obispos del oeste de Francia, el 14 de febrero de 1992, el mismo Papa declaraba: \u201cLa santa patrona de las misiones es de vuestra misma regi\u00f3n. Desde Lisieux, Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas y de la Santa Faz, ha hecho irradiar en el mundo su ardor misionero. Su ense\u00f1anza espiritual contin\u00faa llegando al coraz\u00f3n de los fieles de cualquier condici\u00f3n<\/p>\n<p>Autor: Padre Jes\u00fas Mart\u00ed Ballester<\/p>\n<p>Fuente: www.caminando-con-maria.org\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ped\u00edan a Dios la gracia de un hijo misionero. Admirable el poder de la oraci\u00f3n de la familia de tres generaciones. Con su oraci\u00f3n perseverante han conseguido que Teresita fuera misionera. Abuelos, padres, hermanitas, todos constantemente se re\u00fanen en oraci\u00f3n para que el Se\u00f1or les conceda un nieto, un hijo, un hermano, misionero. 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