{"id":2741,"date":"2010-03-27T14:54:01","date_gmt":"2010-03-27T14:54:01","guid":{"rendered":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/santa-teresa-de-lisieux-y-el-sagrado-corazon\/"},"modified":"2010-03-27T14:54:01","modified_gmt":"2010-03-27T14:54:01","slug":"santa-teresa-de-lisieux-y-el-sagrado-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/santa-teresa-de-lisieux-y-el-sagrado-corazon\/","title":{"rendered":"Santa Teresa de Lisieux y el Sagrado Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h5>Los Abismos de Amor y \u00a0Misericordia del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas:<\/h5>\n<h5>Santa Teresa de Lisieux y el Sagrado Coraz\u00f3n<\/h5>\n<p>por \u00a0Maureen O\u00b4 Riordan<\/p>\n<p>Traducido por: Teodolinda Garcia<\/p>\n<p>Teresa Martin creci\u00f3 en la Iglesia de la \u00faltima parte del siglo 19 en Francia,\u00a0 en el cual el culto hacia el Sagrado Coraz\u00f3n era omnipresente,\u00a0 modelado m\u00e1s recientemente por la humillaci\u00f3n de Francia durante la guerra Franco-Prusa.\u00a0 El director espiritual de su familia, el Padre Almire Pichon,\u00a0 se le llamaba un ap\u00f3stol del Sagrado Coraz\u00f3n.\u00a0 Su hermana Mar\u00eda\u00a0 tom\u00f3 el nombre religioso \u201cdel Sagrado Coraz\u00f3n\u201d y el monasterio Carmelita\u00a0 al que Teresa\u00a0 entr\u00f3 estaba dedicado el Sagrado Coraz\u00f3n.\u00a0 En 1887 Teresa particip\u00f3 en un peregrinaje a Roma cuya intenci\u00f3n era\u00a0 demostrar la lealtad de la Iglesia\u00a0 Francesa\u00a0 al\u00a0\u00a0 Papa Le\u00f3n XIII en su jubileo sacerdotal.\u00a0 Al igual que \u00a0los otros peregrinos,\u00a0 antes de abandonar Par\u00eds,\u00a0\u00a0 Teresa fue consagrada al Sagrado Coraz\u00f3n en la cripta de la Bas\u00edlica no terminada del Sagrado Coraz\u00f3n en Montmartre.\u00a0 Luego ella\u00a0 envi\u00f3 su pulsera de oro para que formara parte de la gran custodia en la bas\u00edlica.\u00a0 Y,\u00a0 como todos los peregrinos ella llev\u00f3 la insignia del Sagrado\u00a0 Coraz\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero Teresa no ten\u00eda inter\u00e9s alguno en el culto al Sagrado Coraz\u00f3n,\u00a0 enfocado en las reparaciones por los ultrajes del pecado.\u00a0 Tampoco ten\u00eda conexi\u00f3n con el Sagrado\u00a0 Coraz\u00f3n como un s\u00edmbolo nacional.\u00a0 La peregrina Teresa s\u00f3lo buscaba a Jes\u00fas.\u00a0 Ella apropi\u00f3 el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas en una manera intensamente personal y relacional.\u00a0 Para Teresa el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas es siempre <strong><em>para ella<\/em><\/strong>,\u00a0 y el siempre busca una respuesta del coraz\u00f3n de ella.\u00a0 A los quince\u00a0 a\u00f1os ella le llamaba a Jes\u00fas Aquel cuyo coraz\u00f3n late al un\u00edsono con el m\u00edo.\u201d[1]\u00a0 A los diecisiete a\u00f1os ella le escribi\u00f3 a su hermana Celina,\u00a0 quien estaba en Paray-le-Monial por el segundo centenario\u00a0 de la muerte de la Beata Margarita Mar\u00eda:<\/p>\n<p>\u00a0R\u00e9zale mucho al Sagrado Coraz\u00f3n. T\u00fa bien sabes que yo no veo al Sagrado\u00a0 Coraz\u00f3n como todo el mundo.[2] \u00a0Yo pienso que el coraz\u00f3n de mi Esposo es s\u00f3lo para m\u00ed, como el m\u00edo es s\u00f3lo para \u00e9l,[3] y por eso le hablo en la soledad de este delicioso coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, a la espera de llegar a contemplarlo un d\u00eda cara a cara\u2026[4]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En junio de 1895,\u00a0 el \u00aba\u00f1o del Sagrado Coraz\u00f3n\u201d para Teresa, ella tuvo una nueva experiencia del coraz\u00f3n de Dios:<\/p>\n<p>Pensaba en las almas que se ofrecen como v\u00edctimas de la justicia de Dios a fin de desviar y atraer sobre s\u00ed los castigos reservados a los culpables. Esta ofrenda me parec\u00eda grande y \u00a0generosa, pero yo estaba lejos de sentirme atra\u00edda de hacerla.\u00a0 \u201cDios m\u00edo \u2013 exclam\u00e9 en lo \u00edntimo de mi coraz\u00f3n-\u00a0 \u00bfs\u00f3lo tu justicia recibir\u00e1 almas que se inmolan como v\u00edctimas?\u00a0 \u00bfTu <em>Amor Misericordioso<\/em> no las necesita tambi\u00e9n?&#8230;. En todas partes lo desconocen y lo rechazan. \u2026. Dios m\u00edo, \u00bftendr\u00e1 que permanecer encerrado dentro de Tu coraz\u00f3n tu amor despreciado? Me parece que si \u00a0encontraras almas que se ofrecieran como \u00a0v\u00edctimas de holocausto a Tu Amor, las consumir\u00edas r\u00e1pidamente;\u00a0 me parece que ser\u00edas feliz de no reprimir las oleadas de\u00a0 infinita ternura que hay en ti.[5]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teresa experiment\u00f3 a Dios no como de justicia violenta exigiendo expiaci\u00f3n de ella sino como de amor rechazado que despertaba su compasi\u00f3n e invit\u00e1ndola a ser un canal del inmenso amor de Dios a la humanidad.\u00a0 En su poema\u00a0 \u201cAl Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas,\u201d escrito en junio u octubre de 1895 para su hermana, Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n, Teresa regresa a muchos de los temas de su \u201cOfrenda de m\u00ed misma como v\u00edctima de Holocausto al Amor Misericordioso de Dios.\u201d[6]\u00a0 Los editores\u00a0 de su poes\u00eda escriben:<\/p>\n<p>\u201cTeresa no se queda\u00a0 en el<em> s\u00edmbolo<\/em> entonces tan en boga, del Coraz\u00f3n\u00a0 herido por la lanza.\u00a0 Ella va directamente a la <em>realidad<\/em>: Al amor personal de Jes\u00fas, a sus sentimientos profundos,\u00a0 al amor que llena su Coraz\u00f3n.\u201d[7]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ella habla del coraz\u00f3n que su propio coraz\u00f3n desea:<\/p>\n<p>\u00a0\u00abYo quiero un coraz\u00f3n ardiente de ternura<br \/>Que me sirva de apoyo sin jam\u00e1s vacilar,<br \/>que todo lo ame\u00a0 en m\u00ed, incluso mi pobreza\u2026,<br \/>que nunca me abandone, ni me olvide jam\u00e1s \u00bb. [8]\n<p>\u00a0Ella encuentra este coraz\u00f3n en la humanidad de Jes\u00fas y en la Eucarist\u00eda:<\/p>\n<p>C\u00f3mo me has comprendido, \u00fanico Amigo que amo,<br \/>Mi coraz\u00f3n robaste, haci\u00e9ndote mortal<br \/>Y vertiendo tu sangre, \u00a1 oh supremo misterio\u2026!<br \/>Y a\u00fan vives desvelado por m\u00ed sobre el altar.<\/p>\n<p>\u00a0Privada de consolaci\u00f3n palpable,\u00a0 ella puede descansar sobre el Sagrado Coraz\u00f3n:<\/p>\n<p>Si no escucho tu voz,\u00a0 que desborda dulzura,<br \/>Ni veo el resplandor de tu adorable Faz,<br \/>\u00a1muy bien puedo,\u00a0 Dios m\u00edo, bienvivir de tu gracia<br \/>Y en tu Coraz\u00f3n Sacro el m\u00edo reposar!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El coraz\u00f3n no es un s\u00edmbolo distante para ella: es toda su alegr\u00eda:<\/p>\n<p>Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, tesoro de ternura,<br \/>t\u00fa s\u00f3lo eres mi dicha y mi \u00fanica esperanza <br \/>Pues supiste hechizar mi tierna juventud,<br \/>que nuestra uni\u00f3n acabe con mi postrer jornada.<\/p>\n<p>\u00a0Ella no propicia<span> <\/span>el Coraz\u00f3n,\u00a0 pero siempre se localiza <em>dentro de \u00e9l<\/em>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a1Coraz\u00f3n de Jes\u00fas,\u00a0 yo me quiero perder<br \/>En tu dulce bondad, por siempre ilimitada!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El coraz\u00f3n de Jes\u00fas no exige expiaci\u00f3n; el simplemente arde de amor.\u00a0 Enfrentada a su debilidad humana y a la justicia de la ley,\u00a0 Teresa se refugia en ese coraz\u00f3n,\u00a0 que no s\u00f3lo la protege pero que es en el mismo su virtud (recuerdo de la ofrenda de ella misma: \u201cTe pido, Dios m\u00edo,\u00a0 que T\u00fa mismo seas mi <em>santidad<\/em>\u201d[9]):<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>S\u00e9 que nuestras justicias y todos nuestros m\u00e9ritos<br \/>carecen de valor a tus divinos ojos.<br \/>Para hacer meritorios mis pobres sacrificios,<br \/>sobre tu Coraz\u00f3n divino los arrojo.<\/p>\n<p>Ni a tus \u00e1ngeles puros encontraste sin mancha.<br \/>Destellando rel\u00e1mpagos nos diste tu ley de oro\u2026<br \/>Tu Coraz\u00f3n sagrado, Jes\u00fas, es mi escondite,<br \/>\u00a1no tiemblo ya, t\u00fa eres mi virtud y mi Todo\u2026!<\/p>\n<p>\u00a0La confianza de Teresa alcanza su altura en su osada oraci\u00f3n escogiendo al Coraz\u00f3n de Dios como su purgatorio y pidiendo ir directo al Cielo de ese Coraz\u00f3n:<\/p>\n<p>Para poder un d\u00eda contemplarte en tu gloria,<br \/>lo s\u00e9, debo\u00a0 aceptar el fuego del dolor;<\/p>\n<p>por eso he escogido para mi purgatorio<br \/>tu amor consumidor, \u00a1 Coraz\u00f3n de mi Dios!<br \/>Mi desterrada alma, al dejar esta vida,<br \/>quisiera hace un acto del m\u00e1s sincero amor;<br \/>y enseguida, volando a tu Patria del cielo, <br \/>tomar como morada tu Sacro Coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0En otra poes\u00eda que escribi\u00f3 en octubre de 1895,\u00a0 ella audazmente ora amar a Jes\u00fas con Su propio coraz\u00f3n:<\/p>\n<p>Recuerda compasivo que en la tierra deseo<br \/>reparar el olvido da tantos pecadores.<br \/>Amor \u00fanico m\u00edo,\u00a0 escucha mi plegaria,<br \/>para amarte,\u00a0 Jes\u00fas, \u00a1 dame mil corazones!<br \/>Pero no basta a\u00fan, \u00a1oh belleza suprema!,<br \/>pr\u00e9stame para amarte tu Coraz\u00f3n.[10]\n<p>\u00a0Varios meses despu\u00e9s ella nuevamente se apropia el Coraz\u00f3n de su Esposo \u201c para amar con m\u00e1s ternura.\u201d\u00a0 Ella le escribe a su hermana de la Visitaci\u00f3n,<span> <\/span>Leonia:<\/p>\n<p>\u00a0Querida hermana,\u00a0 Yo te amo mil veces con m\u00e1s ternura\u00a0 de lo que se aman las hermanas ordinarias,\u00a0 ya que yo te puedo amar con el Coraz\u00f3n de nuestro Esposo celestial.<sup><sup>[11]<\/sup><\/sup><\/p>\n<p><span>\u00a0<\/span>Lejos de exigir reparaci\u00f3n,\u00a0 el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas (\u201cm\u00e1s que maternal\u201d) nos repara.\u00a0\u00a0 En 1896 Teresa escribe que este coraz\u00f3n \u201crestaura la inocencia:\u201d<\/p>\n<p>\u00a0T\u00fa supiste crear el coraz\u00f3n de madre,<br \/>\u00a1 entre todos los padres yo encuentro en ti al m\u00e1s tierno!,<br \/>y me es tu coraz\u00f3n a\u00fan m\u00e1s que maternal,<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Tu coraz\u00f3n que cuida y salva la inocencia,<br \/>\u00a1no podr\u00eda frustrar mi filial confianza![12]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teresa escribe a menudo\u00a0 de \u201cdescansar\u201d o \u201cdormir\u201d en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>Si alguna vez Jes\u00fas duerme,<br \/>cerca de \u00e9l reposar\u00e1s.<br \/>Su coraz\u00f3n siempre en vela<br \/>de apoyo te servir\u00e1.[13]\n<p><span>Pues el ni\u00f1ito\u2026y sigue <\/span>durmiendo<span> sobre el coraz\u00f3n del Gran General&#8230; <span>[14]<\/span>\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span>\u00a0Junto a ese coraz\u00f3n se aprende a ser valientes, y sobre todo a <\/span><em>confiar<\/em><span>.<span>[15]<\/span><\/span><\/p>\n<p><span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tres meses antes de su muerte,\u00a0 cuando le escribe a Maurice Belli\u00e8re, el seminarista que era su hermano espiritual,\u00a0\u00a0 Teresa da su testimonio m\u00e1s poderoso de su experiencia del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas:<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a0<\/span>Cuando veo a Magdalena adelantarse, en presencia de los numerosos invitados, y regar con sus l\u00e1grimas los pies de su Maestro adorado, a quien toca por primera vez, siento que <em>su coraz\u00f3n <\/em>ha comprendido los abismos de amor y de misericordia <em>del coraz\u00f3n de Jes\u00fas <\/em>y que, por m\u00e1s pecadora que sea, ese coraz\u00f3n de amor est\u00e1 dispuesto, no s\u00f3lo a perdonarla, sino incluso a prodigarle los favores de su intimidad divina y a elevarla hasta las cumbres m\u00e1s altas de la contemplaci\u00f3n.\u00a0 Querido hermanito, desde que se me ha concedido a m\u00ed tambi\u00e9n comprender el amor del coraz\u00f3n de Jes\u00fas, le confieso que \u00e9l ha desterrado todo temor de mi coraz\u00f3n. El recuerdo de mis faltas me humilla y me lleva a no apoyarme nunca en mi propia fuerza, que no es m\u00e1s que debilidad; pero sobre todo, ese recuerdo me habla de misericordia y de amor.[16]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El 17 de julio de 1897 ella termina su \u00faltima carta a Leonia,\u00a0 prometiendo ser la mensajera de su hermana al Sagrado Coraz\u00f3n:<\/p>\n<p>Quieres que en el cielo ruegue por ti al Sagrado Coraz\u00f3n. Puedes estar segura de que no me olvidar\u00e9 de darle tus encargos y de pedirle encarecidamente todo lo que necesites para llegar a ser una gran santa.[17]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El d\u00eda siguiente Teresa le escribe a Maurice Belli\u00e8re sobre el coraz\u00f3n de Jes\u00fas.\u00a0 Por m\u00e1s de un siglo su mensaje ha hecho eco en el coraz\u00f3n de la humanidad,\u00a0 tal como hoy hace eco:<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda hacerle comprender la ternura del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y lo que \u00e9l espera de usted! [18]\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a9 Maureen O\u00b4Riordan\u00a0 2009-2010<br \/><a href=\"http:\/\/thereseoflisieux.org\/\" target=\"_blank\">http:\/\/thereseoflisieux.org<\/a><\/p>\n<div>\n<hr \/>\n<\/div>\n[1] Fragmento de la Carta\u00a0 67, carta de Teresa a su t\u00eda, Mme Guerin, 18 de noviembre de 1888.\u00a0 <em>Letters of St.<\/em> <em>Th\u00e9r\u00e8se of Lisieux<\/em>, Volumen I, 1877-1890. Washington, D.C.: ICS Publications, 1982, p. 478.<\/p>\n[2] \u201cCrowned with thorns, with a big cross set up in the center\u201d ( \u201cCoronada con espinas, con una cruz grande en el centro\u201d), como Sor Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n le escribi\u00f3 a Celina el 13 de octubre 1890,\u00a0 citando al P.\u00a0Pichon.<\/p>\n[3] Ver Cantar de los Cantares 2, 16.<\/p>\n[4] Fragmento de la Carta 122, carta de Teresa a Celina, 14 de octubre de 1890.\u00a0 El segundo centenario de la muerte de la Beata Margarita Mar\u00eda, el 17 de octubre de 1890, atrajo a multitudes a Paray-le-Monial<em>.\u00a0 Letters<\/em> <em>of Saint Therese of Lisieux<\/em> (Cartas de Santa Teresa de Lisieux)m Volume II, 1890-1897, Washington, D.C.: ICS Publications, 1988, pp. 709-710.<\/p>\n[5]<em> \u00a0Historia de un alma <\/em>tr. Monjas Benedictinas de Santa Escol\u00e1stica (Argentina) 2da \u00a0edici\u00f3n. Buenos Aires, Argentina 1994, Editorial San Pablo pp.293-294.<\/p>\n[6] A esta oraci\u00f3n frecuentemente se le llama \u201cActo de ofrenda al Amor Misericordioso,\u201d\u00a0 pero Teresa nunca lo llam\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n[7] Poema 23,\u00a0 notas introductorias a \u201cAl Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas,\u201d\u00a0 junio u octubre de 1895,\u00a0 en <em>Teresa de<\/em> <em>Lisieux Teatro y Poes\u00edas<\/em>, tr. Pablo Fern\u00e1ndez Rey, O.C.D. y Manuel Ord\u00f3\u00f1ez Villarreal, O.C.D. Burgos, Espa\u00f1a, Editorial Monte Carmelo, 1997, p. 97.<\/p>\n[8] Poema 23, \u201cAl Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas,\u201d junio u octubre 1895, en <em>Teresa de Lisieux\u00a0 Teatro y Poes\u00edas<\/em>, p.\u00a099.<\/p>\n[9] Historia de un Alma, p. 429.<\/p>\n[10] Poema 24, \u201c!Jes\u00fas, Amado m\u00edo, Acu\u00e9rdate!\u201d 21 de octubre de 1895,\u00a0 en <em>Teresa de<\/em> <em>Lisieux Teatro y Poes\u00edas<\/em>, p. 111.<\/p>\n[11] LT 186, de Teresa a Leonia, 11 de abril de 1896. <em>Letters<\/em>, Volume II, p.951 (Carta 186).<\/p>\n[12] Poema 36, \u201cS\u00f3lo Jes\u00fas,\u201d\u00a0 15 de agosto de 1896. \u00a0<em>Teresa de<\/em> <em>Lisieux Teatro y Poes\u00edas<\/em>, p. 144.<\/p>\n[13]\u00a0 Poema 13, \u201cLa Reina del Cielo a su Hija Querida Mar\u00eda de la Santa Faz,\u201d\u00a0 25 de diciembre de 1894, p.\u00a0 62.<\/p>\n[14] Jes\u00fas ( mi pie de p\u00e1gina).<\/p>\n[15] LT 200,\u00a0 de Teresa a Sor Mar\u00eda de San Jos\u00e9, \u00bffines de octubre de 1896?, <em>Letters, Volume II<\/em>, p. 1013.<\/p>\n[16] LT 247, de Teresa al abate Belli\u00e8re, 21 de junio de 1897.\u00a0 Letters, Volume II, p. 1133.<\/p>\n[17] LT 257, de Teresa a Leonia,\u00a0 17 de julio de 1897.\u00a0 <em>Letters, Volume II<\/em>, p. 1149.<\/p>\n[18] LT 258, de Teresa al abate Belli\u00e8re, 18 de julio de 1897. <em>Letters, Volume II, p. 1152<\/em>.<\/p>\n<hr \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Abismos de Amor y \u00a0Misericordia del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas: Santa Teresa de Lisieux y el Sagrado Coraz\u00f3n por \u00a0Maureen O\u00b4 Riordan Traducido por: Teodolinda Garcia Teresa Martin creci\u00f3 en la Iglesia de la \u00faltima parte del siglo 19 en Francia,\u00a0 en el cual el culto hacia el Sagrado Coraz\u00f3n era omnipresente,\u00a0 modelado m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[217],"tags":[],"class_list":["post-2741","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-escritos-sobre-santa-teresita"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2741\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lluviaderosas.com\/santateresita\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}