Oración 10 de 21

Ofrenda del día

[Ofrenda del día]

Dios mío, te ofrezco todas las acciones que hoy realice por las intenciones 1 del Sagrado Corazón y para su gloria. Quiero santificar los latidos de mi corazón, mis pensamiento y mis obras más sencillas uniéndolo todo a sus méritos infinitos, y reparar mis faltas arrojándolas al horno ardiente de su amor misericordioso 2.

Dios mío, te pido para mí y para todos mis seres queridos la gracia de cumplir con toda perfección tu voluntad y aceptar por tu amor las alegrías y lo sufrimientos de esta vida pasajera, para que un día podamos reunirnos en el cielo por toda la eternidad. Amén.

Notas

Doc.: copia MSC. – Fecha: 1895 (?). – Compuesta para: Edith de Mesmay. – Publ.: NS 1927, p. 212s.

Esta oración fue compuesta "para una persona del mundo", Edith de Mesmay (1860-1927), que nació en La Porte de Sainte Gemme, amiga predilecta de María Martin en el internado de la Visitación de Le Mans. Se puede tener por seguro que María del Sagrado Corazón pidió a Teresa esta oración para su amiga Edith. Como antiguas alumnas de la Visitación, las dos tenían en común una gran devoción al Sagrado Corazón.

  1. 1 No se debe excluir que Teresa utilice un matiz entre orar "a
    intención de alguien", es decir, en favor de ese
    persona (Cta 226) y orar "por las intenciones " de alguien,
    es decir con ella, identificándose con sus
    preocupaciones y sus ilusiones, como en el caso presente.
    Los libros de oraciones de esa época recogen un buen
    número de fórmulas de ofrenda de día en
    unión al Sagrado Corazón.
  2. 2 Un eco del Acto de Ofrenda (Or 6). Las semejanzas de las
    expresión permiten proponer la fecha del segundo
    semestre de 1895 para esta Or 10.

    NOTAS
    a la Oración 11 – Que yo me parezca a
    ti

    Doc.: autógrafo. – Fecha: 1896 (?). – Publ.:
    DE, p, 517.

    Pergamino (7/4'2 cm.) plegado a la mitad. En el interior,
    al lado izquierdo, una viñeta de la Santa Faz de
    Tours. Texto: sobre la viñeta: "Haz que yo me parezca
    a ti"; debajo: "¡Jesús…!". En el sobre en que
    se conserva, Celina escribió tardíamente a
    lápiz: "Pergamino que Sta. Teresa del N. J. llevaba,
    con otras oraciones, en una bolsita prendida sobre el
    pecho".

    Teresa expresó muchas veces los deseos que le
    inspiraba la contemplación de la Santa Faz (cf CA
    5.8.9). Lo cantó en una de sus poesías: "Mi
    cielo en la tierra" (P 12). Y lo repitió en sus
    oraciones apasionadas (Or 12 y 16). Aquí lo resume
    todo en un grito de amor: aspiración a la
    transformación perfecta en su Amado, a la
    configuración con Jesús en su Pasión.
    Tenemos aquí algo así como la oración
    intemporal y fundamental de "Teresa de la Santa Faz" (sobre
    la "semejanza", cf Prières, p. 117).

    NOTAS
    a la Oración 12 – Consagración a la Santa
    Faz

    Doc.: autógrafo. – Fecha: 6 de agosto de 1896.
    – Compuesto para: ella misma, sor Genoveva y sor
    María de la Trinidad. – Publ.: HA 98, pp. 160-161,
    sin el rº; para éste último: Mss I, pp.
    20s. – Las palabra en cursiva fueron escritas por Teresa con
    tinta roja.

    Esta oración fue compuesta para el 6 de agosto,
    fiesta de la Transfiguración. Teresa eligió
    esta fecha para consagrarse solemnemente a la "Faz adorable
    de Jesús" junto con sus compañeras de
    noviciado que llevaban el nombre "de la Santa Faz". Una
    primera versión, con importantes variantes aparece
    reproducida en Prières, pp. 124s. – La oración
    está escrita al dorso de un cartoncito de 13 por 9
    cm. En el anverso, una reproducción de la Santa Faz
    de Tours, rodeada de tres medallones ovales dispuestos en
    semicorona, y dentro de ellos las fotografías de las
    firmantes cuyos nombres se reproducen.

    1
    Teresa pone las iniciales de los nombres de pila de cada una
    de ellas: "C" para sor Genoveva (Celina); "L. J." (Luisa
    Josefina) para María de la Trinidad; "María
    F." (María Francisca) para sí misma. Sor
    Genoveva de Santa Teresa se llamaba originariamente
    "María de la Santa Faz" (cf Cta 174), y sor
    María de la Trinidad "María Inés de la
    Santa Faz" (cf PN 11 y 12). Esta última tenía
    desde la infancia una marcada devoción a la Santa
    Faz. Teresa fue la primera carmelita de Lisieux que
    llevó el "título de nobleza" (cf Cta 118) "de
    la Santa Faz", así como también el "del
    Niño Jesús".

    2
    SAN JUAN DE LA CRUZ, Cántico Espiritual, B, 29,1. Es
    la primera vez que esta cita aparece en los Escritos. Se
    repetirá en Ms B 4vº; Cta 221 y 245.

    3
    ID., Llama de amor viva, canción 1, n. 28. (Teresa
    señalará este pasaje con una cruz a
    lápiz, ya en la enfermería, en 1897; cf UC,
    pp. 419-420). Hay que hacer notar que si Teresa no cita
    estas palabras del Santo hasta 1896-1897, sí las
    está viviendo ya desde hace años; cf CA
    27.7.5.

    4
    Teresa se inspira aquí en las Letanías de la
    Santa Faz: "¡Oh Faz adorable, más fresca que las
    rosas de primavera!".

    5
    Este versículo (Jn 19,28) está en el origen
    del ardor apostólico de Teresa; cf Ms A 45vº,
    46vº. Algunas semanas más tarde, en el
    Manuscrito B (8/9/96), esta dimensión
    apostólica se expresará en su dimensión
    universal. Cf también P 20+.

    6
    La mayor parte de los libros de oraciones de Tours proponen
    un "Grito de amor" en el que se lee: "¡Almas!
    ¡Almas! ¡Tenemos necesidad de almas!".

    7
    Este final es como un eco de P 12: Mi cielo en la tierra (12
    de agosto de 1895) y de P 21: Mi cielo (7 de junio de 1896);
    entre estas dos poesías se sitúa la entrada de
    Teresa en la noche de la fe.

    NOTAS
    a las Oraciones 13 a 16

    Doc.: autógrafo. – Fecha: verano (?) de 1896. –
    Publ.: HA 07, p. 305 (Ora 13 y 15); HA 98, p. 260 (Ora 14 y
    16).

    Por exigencias del análisis, hemos separado estas
    cuatro oraciones (13 a 16) que Teresa había reunido
    en una misma estampa de su breviario. Para ella, se trata de
    algo así como un carnet de identidad que resume su
    nombre religioso. Las compuso para sí misma, sin duda
    durante el verano de 1896. En el dorso de la cartulina
    (8'6/12'8cm.) está pegada una imagen del Jesús
    adolescente (4'9/6'5); en los dos ángulos superiores
    se encuentra el texto del la Ora 13; abajo, el texto de Or
    14. Al dorso, una imagen de la Santa Faz (3'1/4'4)
    idéntica a la de Or 12. Arriba, en los
    márgenes, el texto de Or 15; abajo, el texto de Or
    16.

    NOTAS a la Oración
    13 – Padre Eterno, tu Hijo Único

    1
    Este calificativo es excepcional en Teresa (aquí y en
    Or 15); escribe más bien "Padre celestial" (Cta 107 y
    247; Ms C 34rº/vº), "Padre santo" (Ms C
    34vº), "Padre misericordioso" (Cta 220).

    2
    Podemos pensar en san Juan de la Cruz y su Oración
    del alma enamorada: "Míos son los cielos y mía
    es la tierra (…) Cristo es mío y todo para
    mí". Escuchamos también un eco del Acto de
    Ofrenda, que Teresa repita "con mucha frecuencia". Cf
    también Cta 137.

    NOTAS
    a la Oración 14 – Al Niño
    Jesús

    1
    Es la respuesta del "niño" que un día
    encontró Teresa de Ávila en un claustro; cf
    OTILIO RODRÍGUEZ, Leyenda áurea teresiana,
    Madrid, Espiritualidad, 1970, p. 2.

    2
    Teresa tiene ante los ojos un Niño Jesús de
    uno doce años. Con el dedo índice izquierdo
    muestra su corazón y con el derecho apunta hacia el
    cielo; este detalle conmueve a Teresa en plena prueba de la
    fe. Lo seguirá teniendo ante los ojos en la
    enfermería; cf CA 25.7.4.

    3
    Expresión sacada del Cántico espiritual:
    "Cuando tú me mirabas, / su gracia en mí tus
    ojos imprimían…" Es sabido cuánto le
    gustaban a Teresa estas estrofas (canciones 32, 33 y 36).
    Una vez más hay que señalar la gran
    importancia de san Juan de la Cruz en el itinerario
    espiritual de Teresa en este verano de 1896. Es ésta,
    en efecto, la cuarta vez que se inspira en los pensamientos
    del Santo para actualizar imágenes del breviario:
    Glosa a lo divino (P 19); Cta 188, estampa con una imagen
    del Santo y varios pensamientos de él al dorso; la
    Consagración a la Santa Faz (Or 12); y este registro.

    4
    Tenemos que recordar que no se trata de ninguna clase de
    amaneramiento, sino de esas "humilde virtudes" (PN 35,3)
    contrarias a la virtud orgullosa proclamada por Lucifer poco
    antes (RP 7, El triunfo de la humildad). Este texto -la Or
    14- ocupa, entre las Oraciones, el lugar del
    "niñito", o el del pajarillo" del Ms B, casi
    contemporáneo de aquél. Cf P 8, nota 4.

    5
    Es el "dies natalis" del Martirologio, cuya lectura en
    francés Teresa escuchaba todas las noches en el
    refectorio. Y es éste el único lugar donde
    habla de su muerte en estos términos.

    NOTAS
    a la Oración 15 – Padre Nuestro, ya que me has
    dado

    1
    Transcripción simplificada de unas palabras
    interiores que escuchó sor María de San Pedro
    (el 28/10/1845), citadas en su Vie, p. 234, y que se
    convirtieron en la séptimo de las "Promesas de
    Nuestro Señor" a quien honrare su Santa Faz. Varias
    de las expresiones que utiliza Teresa en este registro de su
    Breviario provienen de esta fuente ("Padre eterno",
    imprimir… su divina semejanza").

    NOTAS
    a la Oración 16 – A la Santa Faz

    1
    Teresa se apropia audazmente y hace una transposición
    de la palabra que atañe a Jesús niño. Y
    de la anécdota pasa al misterio del nombre, poniendo
    a la par las dos expresiones que forman su apellido: Teresa
    del Niño Jesús y de la Santa Faz.

    2
    Encontramos de nuevo el Cántico Espiritual,
    canción 36, explicación del v. 2: "Que da tal
    manera esté yo transformada en tu hermosura, que,
    siendo semejante en hermosura, nos veamos entrambos en tu
    hermosura, teniendo ya tu misma hermosura…" (CB 36,5).

    3
    "No ver … ni sentir": actitud fundamental en Teresa, que
    se acentúa todavía más con la prueba de
    Pascua de 1896. "Por amor" acepta verse privada de las
    manifestaciones sensibles del amor.

    4
    Expresión inspirada en san Juan de la Cruz, quien
    escribe no obstante: "consumiéndose
    rápidamente" (cf Or 12).

    Notas
    a la Oración 17 – Señor Dios de los
    ejércitos

    Doc.: CE II, 175rº/vº. – Fecha: 1896-1897. –
    Publ.: HA 07, pp. 306-307 (retocada); Prières 1988,
    p. 50s.

    La crítica interna permite fechar esta
    oración durante el invierno de 1896-1897 (cf
    Prières, pp. 133s). Durante este invierno, la
    tuberculosis avanza y va minando las fuerzas de Teresa que
    presiente cercana su muerte. Además, la atormentan
    las tentaciones contra la fe. En esta lucha solitaria,
    vuelve los ojos hacia Juana de Arco. ¿A qué
    estampa de Juana de Arco se refiere el título (que no
    es de Teresa, sino de la copia de los Procesos)? Las
    palabras "prisionera" y cadena" inclinarían a pensar
    que se trata de VTL nº 13, Juana (= Teresa) en la
    prisión.

    1
    Cf BT, pp. 164s. El texto repetirá más
    adelante. "Mi espada". Sobre esta imagen, puede verse el
    fascículo Mes Armes (1895), pp. 102 y 121s.

    2
    Cf Ms B 2vº y Cta 224. La palabra "batalla"
    aparece 13 veces en los Escritos, y se repite sobre todo en
    1896-1897 (nueve veces).

    3
    Única vez que esta expresión aparece en la
    pluma de Teresa. Se trata del "mundo" en sentido
    joánico (cf Jn 17).

    4
    La misma idea en Cta 224, donde Teresa hace una
    transposición explícita de la misión de
    Juana.

    5
    Réplica histórica de Juana a los jueces
    durante su proceso.

    6
    Cf la afirmación fuerte de Teresa en CA 9.8.1.

    Notas
    a la Oración 18 – Santos Inocentes y San
    Sebastián

    Doc.: autógrafo. – Fecha: finales de
    1896-comienzos de 1897 (?). Compuesto para: sor Genoveva. –
    Publ.: NV 1927, pp. 213s e HA 53, pp. 258s.

    Estampa con orla de encaje (11'9/8'2 cm) que representa a
    un soldado ("San Sebastián") prestando auxilio a
    Tarsicio, y dos angelitos ("los santos Inocentes") que
    presentan la palma y la corona. Arriba, se puede ver un
    copón con una hostia resplandeciente y estos dos
    versos en el grabado: "A este soldado valiente, cuyo
    corazón conoce, / dice el niño su secreto:
    'Llevo al Señor'". Esta oración fue compuesta
    para sor Genoveva (tal vez para el primer aniversario de su
    profesión, el 24 de febrero de 1897).

    1
    Sobre este tema, cf RP 2,2rº; RP 6,5rº y 9rº;
    Cta 182; P 28 (28/12/1896).

    2
    Este santo tan popular es uno de los héroes de
    Fabiola, obra muy leída en los Buissonnets. A partir
    de 1893, la madre Inés comparaba a Celina con san
    Sebastián (a quien esta última tenía
    especial devoción). Teresa incluye a este guerrero en
    el cortejo de honor de la profesión de Celina (Cta
    182). Ya en su lecho de muerte, el 20 de enero de 1959
    (día de la fiesta del santo), sor Genoveva
    cantará una vez más: "¡Oh gran san
    Sebastián, a quien Dios no niega nada!".

    3
    Cf P 31,5, compuesta en enero de 1897.

    4
    Teresa retoma por su cuenta el texto impreso en el anverso
    de la estampa.

    5
    Adolescente de la iglesia de Roma que murió
    mártir (hacia el 225) mientras llevaba la
    eucaristía en secreto a los cristianos presos: al
    tropezar con unos paganos, se negó a
    entregársela y fue asesinado.

    6
    Cf P36,23. En la estampa Teresa pintó más
    sangre de la que había en el modelo. Toda esa frase
    tiene un alcance autobiográfico: también
    Teresa lucha "hasta la sangre" contra la tentación;
    cf Or 19.

    NOTAS
    a la Oración 19 – Acto de Fe

    Doc.: autógrafo. – Fecha: junio-julio (?) 1897.
    – Publ.: Le Triomphe de l'Humilité, p. 114.

    Fecha propuesta de acuerdo a la caligrafía y al
    contenido. El original de esta oración, escrita a
    lápiz, se encuentra en un trozo del margen de una
    carta (2/9 cm. aproximadamente) , rasgado de manera
    irregular.

    Desde Pascua de 1896, la fe de Teresa en la vida eterna
    está sometida a una dura prueba. Durante los
    ejercicios espirituales del mes de octubre de 1896, se abre
    con el P. Godofredo Madelaine, quien le aconseja escribir el
    Credo y llevarlo sobre su pecho. Entonces, Teresa escribe,
    con su propia sangre, el Símbolo de los
    Apóstoles y lo pega al final de su evangelio.

    En 1897, las tinieblas se hacen más espesas. El 9
    de junio, escribe: "Creo que he hecho más actos de fe
    de un año a esta parte que en toda mi vida. Cada vez
    que se presenta el combate (…), corro hacia Jesús y
    le digo que estoy dispuesta a derramar hasta la
    última gota de mi sangre por confesar que existe un
    cielo" s C 7rº). Cf también CA 7.8.4 y UC, p.
    449. Cf Prières, p. 142.

    La madre Inés manifestó a sor Luisa de
    Jesús (carmelita de Lisieux desde 1919 hasta 1982)
    que Teresa se sentía en ocasiones asaltada con tal
    violencia por el espíritu de blasfemia, que se
    mordía con fuerza los labios para no proferir las
    palabras blasfemas que muy a su pesar le venían a la
    mente (tradición oral, DCL).

    NOTAS
    a la Oración 20 – Oración para alcanzar la
    humildad

    Doc.: CE II, 181vº/183rº. – Fecha: 16 de
    julio de 1897. – Compuesta para: sor Marta. – Public.: HA
    07, pp. 307-308 (retocada); Prières 1988, p.
    53.

    Esta oración fue compuesta para sor Marta de
    Jesús, con ocasión de sus treinta años,
    el 17 de julio de 1897 (confirmado por la Cta 256). La
    condición de conversa de esta última la expone
    a que cualquiera de las hermanas le mande lo que sea, y su
    espíritu de contradicción le hace
    difícil la obediencia. Por eso Teresa la invita a
    mirar a "Jesús, manso y humilde de corazón".
    En esa época, Teresa no usa ya otro lenguaje con las
    novicias, María de la Trinidad (Cta 264),
    María de la Eucaristía (UC, p. 698) y sobre
    todo sor Genoveva (Cta 243).

    1
    Esta frase, que se repite por tres veces en la
    oración, ayudaba a vivir a Teresa, especialmente en
    las últimas semanas (Cf CA 15.5.3).

    2
    Imitación II,49,7 y CSG, p. 118.

    3
    Única vez que se emplea esta palabra en los Escritos.

    4
    Cf CA 6.8.8 y 7.8.4.

    NOTAS
    a la Oración 21 – Si yo fuera la Reina del
    Cielo

    Doc.: autógrafo. – Fecha: 8 de septiembre de
    1897. – Publ.: fuera de texto, HA 07, pp. 48-49
    (facsímil retocado) ; Lettres 1948, pp. 438s.

    Este 8 de septiembre es un día de calma
    momentánea y de tranquilidad para Teresa, enferma; cf
    CA 8.9. Pide "volver a ver la imagen de Nuestra
    Señora de las Victorias, a la que había pegado
    la florecita que le dio (su) padre cuando le permitió
    entrar en el Carmelo" (sor Genoveva, PO, p. 309). Fue en esa
    ocasión cuando escribió al dorso, con mano
    temblorosa, esta última Oración: "Fueron las
    últimas líneas que escribió en la
    tierra".

    Esta Or 21, un poco alambicada a primera vista, y por
    tanto sorprendente en Teresa, ha sido considerada como
    inspirada en estas palabras atribuidas comúnmente a
    san Agustín: "Señor, mi alma se alegra
    inmensamente cuando piensa que eres Dios; pero si, por un
    imposible, pudiera darse que Agustín fuese Dios y que
    tú fueses Agustín, preferiría que
    tú fueses Dios a que lo fuese Agustín". Esta
    anécdota la cuenta el P. Ribadeneira en la Vie des
    saints et fêtes de toutte l'année. Había
    costumbre de leer esta Vie des saints en el refectorio, en
    tiempos de Teresa. Es probable que la madre Inés le
    haya vuelto a leer algo en la enfermería para la
    fiesta de san Agustín, el 28 de agosto. Por otra
    parte, esta Or 21 evoca una idea que le gustaba mucho a
    Teresa: "Querida Virgen Santísima, me parece que yo
    soy más dichosa que tú, porque yo te tengo a
    ti por Madre, mientras que tú no tienes a una
    Santísima Virgen a quien amar" (Cta 137, del 19 de
    octubre de 1892, idea que se repite de otra forma en CA
    11.8.4). Hay ahí una especie de cambio de identidad,
    expresado en un grito de amor.

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