Su “caminito” espiritual se basa en la confianza total en Dios
Santa Teresita deseaba profundamente ser santa. Pero, al compararse con los grandes santos, comprendía también su propia pequeñez.
En lugar de desanimarse, esa pequeñez se convirtió en el punto de partida de uno de los aspectos más conocidos de su espiritualidad: su “pequeña vía” o “caminito” de confianza y amor.
Un camino para los pequeños
Teresita comprendió que no necesitaba hacerse grande para acercarse a Dios.
Su camino consistía precisamente en aceptar su pequeñez y confiar completamente en la misericordia de Dios.
Su hermana María del Sagrado Corazón dejó un testimonio especialmente valioso: fue ella quien pidió a Teresita que pusiera por escrito aquello que llamaba su “pequeña vía de confianza y de amor”. Teresita lo hizo en septiembre de 1896, en unas páginas que hoy forman parte del llamado Manuscrito B.
Confiar en lugar de desanimarse
La pequeña vía no significa conformarse con hacer poco ni renunciar al deseo de santidad.
Significa comprender que la santidad no se alcanza únicamente por las propias fuerzas.
Teresita había descubierto que podía presentarse ante Dios tal como era, con sus límites y debilidades, y confiar en Él.
En una carta a su hermana María explicó que lo que agradaba a Dios era verla amar su pequeñez y su pobreza, junto con la inmensa esperanza que depositaba en su misericordia.
Las pequeñas cosas de cada día
Este camino se vive en lo cotidiano.
Una palabra amable, un pequeño sacrificio, soportar con paciencia una dificultad, ayudar a otra persona o realizar una tarea sencilla pueden convertirse en actos de amor.
No importa tanto que la acción sea extraordinaria, sino el amor con que se realiza.
Así, una vida aparentemente común puede transformarse en un camino hacia la santidad.
Un camino para todos
Quizás allí se encuentre una de las razones por las que el mensaje de Santa Teresita continúa llegando a tantas personas.
Su propuesta no está reservada a quienes pueden realizar grandes obras.
Es un camino para quien se reconoce pequeño y, aun así, se atreve a confiar.
La pequeñez no es un obstáculo para llegar a Dios. Para Teresita, puede ser precisamente el camino.
Fuente principal: Archivos del Carmelo de Lisieux, testimonio y notas de María del Sagrado Corazón sobre la “pequeña vía de confianza y amor”.
Archivos del Carmelo de Lisieux — pequeña vía de confianza y amor