Acto de fe
Dios mío, con la ayuda de tu gracia estoy dispuesta a derramar toda mi sangre por profesar mi fe 1
(Otra lectura: por todos y cada uno de los artículos del Símbolo).
Notas
Doc.: autógrafo. – Fecha: junio-julio (?) 1897. – Publ.: Le Triomphe de l'Humilité, p. 114.
Fecha propuesta de acuerdo a la caligrafía y al contenido. El original de esta oración, escrita a lápiz, se encuentra en un trozo del margen de una carta (2/9 cm. aproximadamente) , rasgado de manera irregular.
Desde Pascua de 1896, la fe de Teresa en la vida eterna está sometida a una dura prueba. Durante los ejercicios espirituales del mes de octubre de 1896, se abre con el P. Godofredo Madelaine, quien le aconseja escribir el Credo y llevarlo sobre su pecho. Entonces, Teresa escribe, con su propia sangre, el Símbolo de los Apóstoles y lo pega al final de su evangelio.
En 1897, las tinieblas se hacen más espesas. El 9 de junio, escribe: "Creo que he hecho más actos de fe de un año a esta parte que en toda mi vida. Cada vez que se presenta el combate (…), corro hacia Jesús y le digo que estoy dispuesta a derramar hasta la última gota de mi sangre por confesar que existe un cielo" s C 7rº). Cf también CA 7.8.4 y UC, p. 449. Cf Prières, p. 142.
La madre Inés manifestó a sor Luisa de Jesús (carmelita de Lisieux desde 1919 hasta 1982) que Teresa se sentía en ocasiones asaltada con tal violencia por el espíritu de blasfemia, que se mordía con fuerza los labios para no proferir las palabras blasfemas que muy a su pesar le venían a la mente (tradición oral, DCL).