Padre eterno, tu Hijo único
«Padre eterno, tu Hijo único»
Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo concederá…
Padre eterno 1, tu Hijo único, el dulce Niño Jesús, es mío, porque tú me lo diste 2. Te ofrezco los méritos infinitos de su divina infancia, y te pido en su nombre que llames a las alegrías del cielo a innumerables falanges de niñitos que sigan eternamente al divino Cordero.
Notas
Doc.: autógrafo. – Fecha: verano (?) de 1896. – Publ.: HA 07, p. 305 (Ora 13 y 15); HA 98, p. 260 (Ora 14 y 16).
Por exigencias del análisis, hemos separado estas cuatro oraciones (13 a 16) que Teresa había reunido en una misma estampa de su breviario. Para ella, se trata de algo así como un carnet de identidad que resume su nombre religioso. Las compuso para sí misma, sin duda durante el verano de 1896. En el dorso de la cartulina (8'6/12'8cm.) está pegada una imagen del Jesús adolescente (4'9/6'5); en los dos ángulos superiores se encuentra el texto del la Ora 13; abajo, el texto de Or 14. Al dorso, una imagen de la Santa Faz (3'1/4'4) idéntica a la de Or 12. Arriba, en los márgenes, el texto de Or 15; abajo, el texto de Or 16.
NOTAS a la Oración 13 – Padre Eterno, tu Hijo Único
- 1 Este calificativo es excepcional en Teresa (aquí y en
Or 15); escribe más bien "Padre celestial" (Cta 107 y
247; Ms C 34rº/vº), "Padre santo" (Ms C
34vº), "Padre misericordioso" (Cta 220). - 2 Podemos pensar en san Juan de la Cruz y su Oración
del alma enamorada: "Míos son los cielos y mía
es la tierra (…) Cristo es mío y todo para
mí". Escuchamos también un eco del Acto de
Ofrenda, que Teresa repita "con mucha frecuencia". Cf
también Cta 137.