Oración 18 de 21

Santos Inocentes y San Sebastián

Santos Inocentes y San Sebastián

¡Santos Inocentes 1, que mi palma y mi corona se parezcan a las vuestras!

¡San Sebastián 2, alcánzame tu amor y tu valor, para que yo pueda combatir como tú por la gloria de Dios…!

Glorioso soldado de Cristo 3, tú que peleaste victoriosamente por la gloria del Dios de los ejércitos y que alcanzaste la palma y la corona del martirio, escucha mi secreto 4: «Como el angelical Tarsicio 5, yo también llevo al Señor». No soy más que una niña, y sin embargo tengo que luchar continuamente para conservar el Tesoro inestimable que se esconde en mi alma…… Con frecuencia debo enrojecer con la sangre de mi corazón 6 la arena del combate…

¡Poderoso guerrero!, sé tú mi protector, sostenme con tu brazo victorioso y no temeré a las fuerzas enemigas. Con tu ayuda, lucharé hasta la tarde de la vida. Entonces me presentarás a Jesús, y recibiré de su mano la palma que tú me ayudaste a conquistar…

Notas

Doc.: autógrafo. – Fecha: finales de 1896-comienzos de 1897 (?). Compuesto para: sor Genoveva. – Publ.: NV 1927, pp. 213s e HA 53, pp. 258s.

Estampa con orla de encaje (11'9/8'2 cm) que representa a un soldado ("San Sebastián") prestando auxilio a Tarsicio, y dos angelitos ("los santos Inocentes") que presentan la palma y la corona. Arriba, se puede ver un copón con una hostia resplandeciente y estos dos versos en el grabado: "A este soldado valiente, cuyo corazón conoce, / dice el niño su secreto: 'Llevo al Señor'". Esta oración fue compuesta para sor Genoveva (tal vez para el primer aniversario de su profesión, el 24 de febrero de 1897).

  1. 1 Sobre este tema, cf RP 2,2rº; RP 6,5rº y 9rº;
    Cta 182; P 28 (28/12/1896).
  2. 2 Este santo tan popular es uno de los héroes de
    Fabiola, obra muy leída en los Buissonnets. A partir
    de 1893, la madre Inés comparaba a Celina con san
    Sebastián (a quien esta última tenía
    especial devoción). Teresa incluye a este guerrero en
    el cortejo de honor de la profesión de Celina (Cta
    182). Ya en su lecho de muerte, el 20 de enero de 1959
    (día de la fiesta del santo), sor Genoveva
    cantará una vez más: "¡Oh gran san
    Sebastián, a quien Dios no niega nada!".
  3. 3 Cf P 31,5, compuesta en enero de 1897.
  4. 4 Teresa retoma por su cuenta el texto impreso en el anverso
    de la estampa.
  5. 5 Adolescente de la iglesia de Roma que murió
    mártir (hacia el 225) mientras llevaba la
    eucaristía en secreto a los cristianos presos: al
    tropezar con unos paganos, se negó a
    entregársela y fue asesinado.
  6. 6 Cf P36,23. En la estampa Teresa pintó más
    sangre de la que había en el modelo. Toda esa frase
    tiene un alcance autobiográfico: también
    Teresa lucha "hasta la sangre" contra la tentación;
    cf Or 19.