Gracias Señor por el regalo maravilloso de la vida, llamaste a tu presencia a nuestro hermano, le regalaste ese hermoso don de mantenernos unidos mediante el perdón que permitió siempre la unidad familiar. Prémialo Señor con tu recompensa eterna
Gracias Señor por el regalo maravilloso de la vida, llamaste a tu presencia a nuestro hermano, le regalaste ese hermoso don de mantenernos unidos mediante el perdón que permitió siempre la unidad familiar. Prémialo Señor con tu recompensa eterna... Collapse