En un día como hoy

24 de Septiembre de 1890

Toma de velo

El 24 de Septiembre tuvo lugar la ceremonia de mi toma de velo. Fue un día totalmente velado por las lágrimas… Papá no estaba allí para bendecir a su reina… El Padre estaba en Canadá… Monseñor, que iba a ir a comer en casa de mi tío, estaba enfermo, y tampoco vino. Todo fue tristeza y amargura… Sin embargo, en el fondo del cáliz había paz, siempre la paz …

Aquel día Jesús permitió que no pudiese contener las lágrimas, y mis lágrimas no fueron comprendidas… De hecho, ya había soportado pruebas mucho mayores sin llorar, pero entonces me ayudaba una gracia muy poderosa; en cambio, el día 24 Jesús me abandonó a mis propias fuerzas, y demostré lo escasas que éstas eran. (Manuscrito A, 77 r)