Octavo día – Una rosa para la Misión

Santa Teresita, tú que eres modelo de humildad, de amor y de confianza en Dios, derrama sobre nosotros la lluvia de rosas que prometiste, esos favores y beneficios para amar más a Dios, así podremos, como tú, pasar nuestro Cielo haciendo el bien sobre la tierra.

Hoy te pedimos especialmente por (las intenciones recibidas en Lluvia de Rosas y tu pedido particular de este día), para que no hagamos más que la voluntad de Dios. Amén.

· Lectura bíblica: 2 Cor 4, 3-6

“Si nuestro Evangelio todavía resulta impenetrable, lo es sólo para aquellos que se pierden, para los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les ha enceguecido el entendimiento, a fin de que no vean resplandecer el Evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor, y nosotros no somos más que sus servidores de ustedes por amor de Jesús. Porque el mismo Dios que dijo: Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que hizo brillar su luz en nuestros corazones para que resplandezca el conocimiento de la Gloria de Dios, reflejada en el rostro de Cristo”.

· Dice Santa Teresita

Tengo vocación de apóstol… Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero, Amado mío, una misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas…
Quisiera ser misionera no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguirlo siendo hasta la consumación de los siglos…

· Rezar un Padrenuestro, tres Avemarías y Gloria.

Santa Teresita, intercede ante el Padre para que tengamos tu fuerza, tu entrega, tu valor, tu humildad y tu abandono en el Señor. Gracias por tu ejemplo, porque por ti comprendemos que se puede servir al Señor durante toda la vida, siendo testigos del Evangelio. Ayúdanos, no nos dejes solos. Amén.

· Meditación

Santa Teresita, tú que eres Patrona de las Misiones, nos das ánimo en esta tarea de anunciar el Evangelio.
Intercede por nosotros ante nuestro Padre, para que no nos falte el temple necesario para hacer que todos conozcan a Dios.

-¿Soy misionero del Evangelio?¿ Qué hago para que todos conozcan la palabra de Dios? ¿Ayuda mi actuar cotidiano, mi ejemplo, a evangelizar?

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